Inserción laboral de posgraduados
23.01.2016

Señor director:



En columna reciente, Jorge Babul lamenta la falta de una política pública comprometida con la inserción de miles de posgraduados chilenos, cuyos estudios han financiado becas del Estado. Alerta que el país podría desperdiciar una generación de científicos si no se hace algo urgente. A lo largo de mis seis años de estudios en el exterior, he visto de cerca lo que comenta: jóvenes talentosos que dejan huella en universidades extranjeras, reciben distinciones,  corren la frontera del conocimiento con sus investigaciones, exponen en conferencias de alta exigencia y son reconocidos por su calidad docente. 



De eso, en Chile pocos se enteran. Y cuando lo hacen y hay departamentos que sí desean contar con investigadores, se enfrentan a presupuestos desnutridos y una burocracia obesa. El sector público tampoco parece interesado en personal de este nivel técnico. 



Hay dos propuestas claras -entre muchas- que pueden ser de rápida implementación si la voluntad política existe. Primero, aumentar los fondos de Conicyt para inserción de capital humano en la academia. Hoy se efectúa un llamado al año, pero la frecuencia debe ser mayor dado que no todos los posgraduados se titulan en la misma fecha. Y segundo, asegurar que los departamentos de estudio ministeriales y seremis, así como otros cargos de Alta Dirección Pública, incluyan cupos competitivos para ex becarios de Conicyt. Qué provechoso sería descentralizar el capital humano avanzado en la administración pública y, de paso, dejar menos puestos disponibles a operadores políticos sin los mismos méritos académicos.



Los becarios de Becas Chile están, de todos modos, obligados a volver, aunque deban dedicarse a amasar pan. La urgencia por hacer algo es real. No darse cuenta sería lamentable.



Eduardo Olivares C.

Doctor en Ciencia Política



Universidad de Manchester


Fuente: La Tercera