Trabajadores se toman sede de la OIT en rechazo a la reforma laboral
28.01.2016

“Denunciamos al gobierno, a sus partidos, a diputados y senadores de todas las bancadas, por fortalecer el Plan Laboral de la dictadura y empeorarlo en perjuicio de las y los trabajadores de Chile”, señala una declaración pública que entregaron los manifestantes.


Varias agrupaciones de trabajadores se tomaron la sede en Santiago de la Organización Internacional del Trabajo durante la mañana de este jueves en rechazo a la Reforma Laboral. 



“Denunciamos al gobierno, a sus partidos, a diputados y senadores de todas las bancadas, por fortalecer el Plan Laboral de la dictadura y empeorarlo en perjuicio de las y los trabajadores de Chile”, señala una declaración efectuada por los propios manifestantes. 



Los trabajadores también apuntan a la CUT y al Gobierno por este proyecto que consideran “afectará enormemente la organización de los trabajadores”. 



Respecto a la Central Unitaria de Trabajadores, los manifestantes afirman que “la dirección de la CUT aplaudió el proyecto de reforma. Ellos han jugado un rol protagónico en este proceso desde 2012 cuando firman en forma inconsulta un acuerdo de voluntades con los empresarios agrupados en la CPC”. 



Por último, la declaración señala que “nosotros, las organizaciones aquí presentes, expresamos nuestro total rechazo a este proyecto de Reforma Laboral; al proceso parlamentario en curso; al actuar de la directiva de la CUT; al futuro proyecto que afectará al sector público. Por eso, hacemos un llamado a los trabajadores y trabajadoras del país a transformar este rechazo en resistencia a la legalidad impuesta. No nos queda otro camino que sobrepasar la legalidad que nos quiere esclavos y que castiga nuestra lucha”. 



Algunas de las agrupaciones que participan de la toma de la OIT son Asociación Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras (AIT); Trabajadores por una mejor Reforma Laboral; Movimiento Cabreados; Frente de Trabajadores por el Socialismo y Sindicato de Trabajadores de la Construcción (Sintec). 


Fuente: La Nación