Inclusión de las Pymes:
Sostenibilidad en toda la cadena de valor
28.08.2014

Fomentar las buenas prácticas al interior de las organizaciones es uno de los desafíos prioritarios de Global Compact.  


A nivel mundial, más del 90% de las empresas son pequeñas y medianas, y en Chile, esta cifra es cercana al 80%. Las pymes son el vector fundamental de un crecimiento inclusivo. Como uno de los elementos de la Agenda de Desarrollo Post 2015, Pacto Global de Naciones Unidas ha puesto en marcha una serie de iniciativas tendientes a mejorar la productividad y desarrollo de las pymes, así como la integración de la sostenibilidad en su gestión.

“Arquitectos de un mundo mejor” es una propuesta que busca, entre otros objetivos, fomentar la participación activa de las pymes, entendiendo que éstas tienen un rol preponderante en el crecimiento de los países y en el bienestar de las personas. “Las pymes necesitan ser empoderadas para convertirse en agentes socioeconómicos activos y lograr un cambio transformacional desde su posición de cercanía a la gente”, afirma Diana Chávez, directora del Centro Regional para América Latina y el Caribe en Apoyo del Pacto Global.

Según la vocera, las multinacionales y las empresas públicas pueden contribuir con sus pymes proveedoras, apoyando a sus empleados, clientes y vecinos. “Asimismo, la transferencia de tecnología y conocimiento desde las grandes empresas, instituciones académicas, de investigación y el sector público es una de las formas más relevantes de apoyo”, agrega.

Plataforma flexible

La flexibilidad es uno de los principales atributos del Pacto Global para las Pymes. Tal como explica Diana Chávez, en cuanto a su implementación, Pacto Global invita a sus adherentes a realizar cualquier tipo de acción en favor de los Diez Principios, de acuerdo a la capacidad de cada empresa, lo que implica que no son necesarias grandes inversiones. Sin embargo, a veces la realidad es diferente. Por esto, Diana Chávez comenta que “el mayor reto de las pymes para crecer y adoptar prácticas más eficientes, sostenibles e innovadoras, es el financiamiento limitado, pero también representa una oportunidad para el auto-involucramiento en el desarrollo sostenible”.

Por la relevancia que tienen las pymes para diversos países latinoamericanos, el Centro Regional, agrega Chávez, realizó la traducción de la Guía Operativa del Pacto Global de las Naciones Unidas para Pequeñas y Medianas Empresas, y actualmente se encuentra trabajando en un estudio sobre las prácticas de suministro responsable.

Proyecto pymes

A nivel local, la red chilena de Pacto Global está poniendo en marcha un proceso de integración de pymes, con el propósito de incentivar intercambio e interacción con diferentes tipos de compañías, que además de promover mejores prácticas, favorezca un cambio cultural que le permita incorporar la sostenibilidad en la gestión de sus procesos. “Nuestro objetivo es iniciar un proceso de incorporación de pymes dentro del grupo de adherentes de Pacto Global, integrando la RS al sector de manera que se impulse su competitividad”, afirman.

Actualmente, el plan se encuentra en la etapa de integración y se están realizando campañas para motivar a las empresas adheridas a que inviten a sus redes de proveedores a conocer la Red de Pacto Global en Chile.

En una segunda etapa, denominada de Formación, la Red Pacto Global en Chile entregará capacitación teórica y prácticas en temas de sostenibilidad y RSE. Sello PropymeUna de las iniciativas que está en línea con los objetivos de Pacto Global en la promoción de las pequeñas y medianas empresas, es el Sello Propyme, que otorga el Ministerio de Economía a grandes organizaciones con buenas prácticas hacia sus proveedores. A la fecha se han entregado 104 sellos.

María Luisa López, asesora de la División de Empresas de Menor Tamaño del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, explica que es importante que las empresas tengan buenas prácticas hacia las pymes porque de esa manera se genera valor compartido, constituyéndose como socias estratégicas, en la medida que existe un beneficio mutuo, lealtad en el tiempo y altos estándares de calidad, cumplimiento y transparencia. “Por ejemplo, el Sello ProPyme busca que las grandes empresas paguen a sus proveedores pymes en 30 días. De este modo se aporta al cumplimiento de los objetivos y sueños de quienes interactúan como proveedores, ofreciéndoles un trato justo y cercano a través de relaciones sólidas de largo plazo, el cual garantiza a las empresas que lo obtienen mejorar sus procesos administrativos y a su vez posicionar su imagen en la comunidad en la cual viven sus clientes, presentes y futuros”, explica.


Fuente: El Mercurio