En Chile la diferencia de sueldos por género se va acrecentando con la edad
Brecha salarial: Mujeres con posgrado ganan en promedio $990 mil y hombres $1,78 mills, al mes
02.03.2015

Segmentación del mercado del trabajo por sexo, discontinuidad laboral y que ellas trabajen menos horas en promedio son algunos de los factores que influyen.  


Es momento de que las mujeres tengan los mismos salarios que los hombres. Esa fue la consigna del discurso de la actriz de “Boyhood” Patricia Arquette, durante la reciente ceremonia de entrega de premios Oscar. La ganadora de mejor actriz en papel secundario, defendió a su género con el fin de que se comience a erradicar la brecha salarial entre hombres y mujeres en Estados Unidos.

Al igual que el país norteamericano, Chile no está exento de este fenómeno. Según la última Nueva Encuesta Suplementaria de Ingresos (NESI) del INE -sin considerar las horas trabajadas-, las mujeres tienen un sueldo mensual de $354 mil en promedio, mientras que los hombres ganan $531 mil. Expertos señalan que la diferencia de participación laboral entre hombres y mujeres en el país es de 23% (71% versus 47,9%, respectivamente). Y no solo eso: el subsecretario del Trabajo, Francisco Díaz, señala que las mujeres trabajan menos horas promedio a la semana que los hombres, lo que también afecta los salarios. Además, el hecho de que exista un rol cultural, donde se asocie el ingreso de la mujer como secundario y el del hombre como principal, sumado a barreras de entrada que enfrentan ellas al mercado del trabajo, son los factores que influyen en esta diferencia de sueldos. “Es muy usual en nuestro país que sea la mujer la que se hace cargo del hogar, o del cuidado de familiares (hijos menores o adultos mayores)”, explica Díaz. La autoridad añade que hay fenómenos propios de una cultura “machista”: hombres que contratan hombres, planas gerenciales mayoritariamente masculinas, entre otros.

Paula Poblete, directora de Estudios de ComunidadMujer, señala que las razones que explican la diferencia de ingresos entre géneros son múltiples y que el fenómeno también puede explicarse porque “muchas mujeres obtienen bajos salarios debido a que trabajan en áreas consideradas tradicionalmente “femeninas”, que generalmente son una extensión de su rol tradicional de cuidadoras, con baja productividad y, por tanto, mal pagadas”. Otro factor que influye es que se concentran en posiciones medias o bajas al interior de las organizaciones.

Una de las categorías donde la brecha resulta más notoria es por nivel educacional. Una mujer con posgrado gana en promedio $990 mil al mes, mientras que los hombres con igual nivel de estudios tienen un ingreso de $1,7 millones.

Nivel educacional: la mayor diferencia está en los trabajadores con estudios de posgrado

Ellas estudian más, mientras que los hombres trabajan más. Así lo define la OCDE en su último informe mundial, “Panorama de la Educación”. Con datos de los 34 países miembros, además de otras naciones invitadas, el documento concluye que solo en Holanda hay la misma cantidad de mujeres y hombres de 25 a 34 años calificadas que trabajan. En el resto, el porcentaje de mujeres con estudios que trabajan es menor al de sus pares hombres. Una de las hipótesis explicativa de ComunidadMujer para la diferencia en los salarios tiene que ver con que a las niñas se les fomentan las “habilidades blandas” y a los niños las “duras”. Paula Poblete señala que al egresar de la educación secundaria, solo un 15% de las mujeres que deciden continuar educándose opta por carreras vinculadas con tecnología (ingenierías no agropecuarias ni vinculadas con administración y comercio, electricidad, electrónica, informática, construcción, y similares), que son las más valoradas y mejor remuneradas y el 52% de los hombres sigue ese camino.

Los hombres que solo tienen educación secundaria ganan $402 mil, mientras que las mujeres ganan un promedio de $253 mil al mes, según la NESI. En el caso de los ocupados con educación técnica, los sueldos son de $645 mil y 402 mil, respectivamente. Mientras que los hombres con título universitario ganan $988 mil mensuales en promedio y las mujeres, con igual nivel de estudios, $663 mil. Pero si siguen estudiando, la diferencia es aún mayor. Así, la renta promedio de quienes cuentan con posgrados es de $1.781.220 millones en hombres y $989.925 en mujeres, lo que da una diferencia de $791 mil. No obstante, al comparar los ingresos medios de los asalariados por hora trabajada, las mujeres con posgrados ganan $7 mil por hora y los hombres $10 mil en el mismo período de tiempo, lo que da una menor brecha de 31%.

La ex ministra del Sernam Laura Albornoz dice que un factor sería las pocas mujeres en cargos altos y directivos en las empresas. En tanto, María Paz Arzola, investigadora del programa social de LyD, cuenta que también incide el mayor costo de contratar mujeres, sumado a que a veces están dispuestas a trabajar por un sueldo menor, valorando otros beneficios no monetarios como la flexibilidad laboral.

Edad: la brecha es menor en los más jóvenes

El porcentaje menor de diferencia salarial de género por edad está en los trabajadores entre 25 y 29 años. Mientras que los ocupados hombres de ese segmento ganan en promedio $441 mil, las mujeres tienen un ingreso medio de $384 mil (ver infografía). El ex subsecretario del Trabajo Fernando Arab señala que las mujeres jóvenes ganan en promedio 15% menos que los hombres de su mismo grupo etario.

En tanto, Rafael Sánchez, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, explica que el acceso a la educación y la participación laboral permiten explicar, en parte, por qué la brecha entre géneros es menor entre los jóvenes que entre las personas mayores. “Con las generaciones más jóvenes es diferente, ya que el nivel educacional es similar entre hombres y mujeres”.

Sánchez también destaca que, a diferencia de lo que sucedía años atrás, al terminar sus estudios ahora tanto hombres como mujeres acceden a trabajos similares, lo que da como resultado que la brecha sea menor en los más jóvenes.

Cuenta propia lidera la brecha por categoría

El promedio de ingresos de un trabajador por cuenta propia en Chile es de $244 mil. En este tipo de empleos, que muchas veces son más precarios que los de asalariados -donde los hombres ganan $546 mil y las mujeres $436 mil-, la brecha es más notoria. Las ocupadas que laboran a cuenta propia ganan $169 mil en promedio, mientras que los hombres empleados en esta categoría tienen ingresos de $307 mil. El subsecretario del Trabajo, Francisco Díaz, dice que “las mujeres que se desempeñan como trabajadoras por cuenta propia se concentran en las áreas de Comercio, Industria Manufacturera, Hogares Privados y Otras Actividades de Servicio Comunitario; mientras que los hombres lo hacen en Comercio, Construcción y Transporte”. Además, la autoridad señala que muchas veces la mujer que trabaja por cuenta propia lo hace con el fin de complementar el ingreso familiar.

Las mujeres trabajan menos horas semanales

Las mujeres tienen en promedio jornadas más cortas de trabajo. Así, si la media de trabajo de hombres es de 43 horas semanales, ellas laboran 36, detalla el subsecretario del Trabajo, Francisco Díaz. Según la NESI, los ocupados hombres que trabajan entre 31 y 44 horas a la semana tienen un ingreso promedio de $597 mil. En el caso de las mujeres, ese monto es de $101 mil menos. Para quienes tienen jornadas semanales equivalentes al tope legal (45 horas), la diferencia entre ambos es de $114 mil (ver infografía).

En tanto, si se considera el cruce de ingresos de los asalariados por hora de trabajo, la brecha de sueldos por género según tipo de jornada es mayor en el caso de quienes laboran voluntariamente a tiempo parcial. En este tipo de trabajo ellas ganan $3 mil por hora en promedio, mientras que ellos tienen ingresos de $4.632 por cada 60 minutos de trabajo, generando una diferencia de 33%, según datos del INE.

En pesca y construcción ellas ganan más

El hecho de que hayan pocas mujeres empleadas en los sectores de pesca y construcción podría ser lo que explique que las mujeres tengan sueldos levemente mayores que los hombres.

En pesca, ellas ganan un 21% más, y en construcción, la diferencia es de 12% a favor de las trabajadoras. El ex subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, explica que el efecto a la inversa del sector pesca es distorsionado ya que las mujeres apenas representan el 11% de los ocupados, misma situación que ocurre en construcción donde solo son el 7%. “Las brechas son menores pero el tipo de rol que cumplen también debe serlo, ya que son industrias fundamentalmente masculinas”, aclara.

María Paz Infante H. 


Fuente: El Mercurio