Reforma laboral y las áreas que emergen para introducir cambios
01.03.2015

Sin más tiempo que perder, mañana la reforma laboral convocará a dos ramas de la CPC -la Sofofa y la Cámara Nacional de Comercio (CNC)- a exponer a la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados. Y lo propio harán representantes de la CUT, la Conapyme y la Confederación de Trabajadores del Comercio (Confecove).

Distintas fuentes de Gobierno, en reserva, confidencian que si bien en el Ejecutivo hay “disposición” a introducir cambios al proyecto, la premisa es una: se deben respetar los 10 puntos de la iniciativa y que es en torno a esas temáticas -y no otras- donde debe enfocarse la discusión y las posibles modificaciones.

De esta forma, queda marginada la opción de incluir, por ejemplo, discutir sobre las indemnizaciones por año de servicio, una materia anhelada por la CPC y otros gremios, en pos de cambiar un sistema que consideran que rigidiza el mercado laboral. Y lo propio ocurre con la idea deseada por la CUT, de quitar del proyecto la adaptabilidad pactada, que permite que empleadores y trabajadores negocien la extensión de la jornada laboral.

Notificados los gremios empresariales de esta posición del Ejecutivo, sus baterías están dirigidas a lograr cambios -e indicaciones- en dos áreas del proyecto, que son las que más les inquietan: las nuevas atribuciones que se le otorgan a la Dirección del Trabajo y la mencionada adaptabilidad laboral, aseguran.

El proyecto de Reforma Laboral fortalece la capacidad operativa de dicho ente fiscalizador, de modo que la Dirección del Trabajo tenga nuevas funciones relacionadas con la solución de controversias, asistencia técnica a las partes y el poder calificar los servicios mínimos. Estos son las prestaciones básicas de los trabajadores que no se pueden detener aún en caso de huelga.

En el Gobierno, tras las conversaciones de los últimos dos meses con distintos gremios y expertos, están conscientes de que se le estaría dando un “excesivo rol tutelar” a la Dirección del Trabajo y por eso en este punto se abren a la posibilidad de cambios.

Respecto de la adaptabilidad pactada, la idea de los empresarios es resolver una incongruencia de la que, estiman, adolece la reforma.

Porque el proyecto tal como ingresó al Congreso exige un mínimo de sindicalización del 65% en una empresa para que esta pueda aplicar la adaptabilidad en la jornada laboral. Y, sin embargo, no existe similar exigencia de quórum o piso de sindicalización para que opere la titularidad sindical. Esta consiste en que el empleador solo puede negociar con el o los sindicatos, pero no con grupos negociadores paralelos.

La CPC y otras ramas productivas ya han advertido sobre la existencia de estos dos criterios y es por eso que en las negociaciones que se retoman mañana con el Gobierno y los parlamentarios, los empresarios insistirán en la necesidad de modificar este punto.

En concreto, el empresariado ha pedido que no existan exigencias para ninguno de los dos temas, o bien un porcentaje razonable e idéntico de quórum para ambas materias.

Otros proyectos que lideraba la cartera encabezada por Javiera Blanco y que retoman su discusión la próxima semana son las modificaciones al Seguro de Cesantía, jornada laboral los domingos y festivos en el comercio y el proyecto que adapta las normas laborales para el turismo. Estas tres iniciativas están actualmente en el Senado en su segundo trámite.

LOS GREMIOS EMPRESARIALES buscarán morigerar las atribuciones que se le otorgan en el proyecto a la Dirección del Trabajo.


Fuente: El Mercurio