Impacto del ausentismo laboral en productividad
04.05.2016

Por Juan Cristóbal Palacios. Es clave consagrar la licencia médica como un instrumento exclusivo para recuperar la salud de las personas realmente enfermas.


En el actual escenario económico que vive el país, donde las empresas se ven en la necesidad de revisar procesos, recortar presupuesto y personal en busca de optimizar los recursos y ser más eficientes, es importante detenernos a analizar el daño que genera el ausentismo laboral, cuáles son sus causas y cómo se puede disminuir, con el objetivo final de mejorar los niveles de productividad de la empresa.

El ausentismo se puede clasificar en cuatro tipos: el generado por licencias médicas comunes, licencias médicas maternales y enfermedad de hijo menor de un año, licencias médicas por enfermedades profesionales y faltas injustificadas. De todas estas fuentes, en promedio el 80% del ausentismo generado por licencias se explica por licencias médicas comunes, dentro de ellas las enfermedades respiratorias, osteomusculares y siquiátricas. De acuerdo con lo indicado por las autoridades de salud, al menos el 30% del gasto en licencias médicas corresponde a subsidios de carácter fraudulento, delito que significa un gasto aproximado de US$300 millones para las isapres y Fonasa. Durante los últimos siete años este gasto aumentó en 71%, sin que existan razones epidemiológicas, legales u otras que justifiquen esta alza.

Según el último ranking de la OCDE, los países tienen un promedio de ausentismo laboral de 11 días al año por trabajador, mientras que en Chile asciende a 16,8 días, cifra que es 53% más alta que el promedio. Una empresa sana en términos de ausentismo, en promedio no debería tener más de un 2% de ausentismo generado por licencias médicas comunes.

Por otra parte, cabe señalar que de acuerdo con los resultados de un estudio realizado por Inmune a nivel nacional, el 65% de los encuestados declara que en su entorno directo el uso de licencias médicas fraudulentas es frecuente o muy frecuente, mientras que por otro lado quedó en evidencia que no existe conciencia de que el uso de una licencia médica fraudulenta es un delito, ya que un 20% de los encuestados declaró percibirlo solo como una falta.

En ese sentido, es clave destacar que este ilícito conlleva por ley penas privativas de libertad que van desde los 541 días a los tres años de cárcel, y multas por más de dos millones y medio de pesos.

Independiente del perjuicio que genera al sistema de salud, las empresas tienen una serie de costos directos e indirectos asociados a los trabajadores con licencia, entre ellos contar con sobredotación, costos por reemplazos, horas extras, baja productividad inicial de los remplazantes, costos por capacitación y uniformes, pago de mutualidad, seguros y beneficios. Dependiendo de la industria, en promedio estos costos son equivalentes al 50% del sueldo de cada trabajador ausente.

Estudios recientes confirman que los aspectos más valorados por los trabajadores son el desarrollo profesional en el interior de la empresa, el clima laboral y las condiciones salariales. En este sentido, las compañías han aprendido a invertir para mejorar el ambiente laboral y, de esta forma, incrementar también su productividad.

Considerando estos antecedentes hemos desarrollado un programa innovador orientado a generar un cambio conductual al interior de las organizaciones, basado en capacitar a los colaboradores de las empresas respecto del correcto uso de la licencia médica y las implicancias legales que conlleva su mal uso, junto con la realización de un estudio acabado de la problemática en cada empresa, que permita detectar patrones de fraude y generar acciones específicas dependiendo de cada caso.

Este programa lo estamos realizando en 22 grandes empresas en nueve rubros distintos a lo largo de Chile. Los resultados son concluyentes, ya que a través de campañas comunicacionales, análisis de información y gestión legal hemos logrado reducir en promedio un 25% el ausentismo en distintos rubros.

El descenso en este indicador tiene beneficios relevantes en muchos ámbitos en la organización, ya que, por un lado, permite disminuir costos y mermas operacionales, y por otro genera mejoras en el clima laboral y en el compromiso de los trabajadores, lo que impacta en la productividad.

Cuando un trabajador debe asumir la carga laboral de un compañero ausente, sabiendo además que la ausencia se justifica con una licencia irregular, se produce un impacto negativo inmediato asociado a sensación de injusticia, de abuso y falta de control. Por lo tanto, cuando la organización crea un ambiente de asesoría y monitoreo, no solo se tendrán resultados cuantitativos, sino que además se contará con colaboradores más tranquilos y comprometidos con su labor.

Consagrar la licencia médica como un instrumento exclusivo para recuperar la salud de las personas realmente enfermas, es clave no solo para las compañías, sino que además contribuye a mejorar el sistema de salud, disminuyendo los costos y las demoras en la tramitación y pago de las licencias médicas.

El autor es gerente general Inmune y egresado PADE 2014 ESE Business School Universidad de los Andes.


Fuente: Pulso