Trimestre diciembre 2016 - febrero 2017:
Pérdida de 120 mil empleos asalariados presiona alza en tasa de desocupación a 6,4%
01.04.2017

El trabajo por cuenta propia aumentó en 131.730 en doce meses, de los cuales 52.500 corresponden a actividades desarrolladas en la calle, con bajos ingresos y sin cotización previsional ni de salud, reflejo de la precarización del mercado laboral, señalan analistas.  


La tasa de desempleo en el país subió en 0,5 puntos porcentuales en doce meses, alcanzando un promedio de 6,4% en el trimestre diciembre 2016-febrero 2017, el nivel más alto para el mismo período en seis años.

Detrás de este resultado está la destrucción de 120.460 empleos asalariados en el último año, de los cuales 111 mil son del sector privado y nueve mil del sector público.

Por el contrario, el trabajo por cuenta propia continuó su escalada y aumentó en 131.730 puestos en doce meses.

En otras categorías, el empleo de personal de servicio doméstico disminuyó en 11.750 plazas, mientras también aumentaron los empleadores y familiar no remunerado del hogar.

Con todo, en los últimos doce meses hubo una creación neta de empleos de 57.550.

Estas cifras dadas a conocer por el INE revelan una precarización del empleo, reflejo de la fuerte desaceleración en que está sumida la economía, coinciden analistas.

Juan Bravo, investigador senior de Clapes UC, estimó que alrededor de 100 mil de los empleos asalariados perdidos en el sector privado corresponden a tres sectores: construcción (50 mil menos); actividades financieras y de seguros (24 mil), y actividades de alojamiento y servicio de comidas.

En su opinión, las cifras marcan un punto de inflexión donde la desaceleración de la actividad se ha extendido tanto tiempo que las empresas han tenido que iniciar despidos de personal, dado que no pueden seguir posponiendo un ajuste en las planillas.

Bravo pone especial atención a los resultados del trabajo por cuenta propia. Señala que de los 131.730 nuevos puestos en esta categoría, 52.500 trabajan en la calle.

Actualmente, en la Región Metropolitana hay 217.239 personas desempeñando actividades en la vía pública, seguida por la VIII Región con 28.415 y V Región con 25.547.

La académica de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Alejandra Marinovic, apunta a factores estructurales, coyunturales y estacionales que afectan al mercado del trabajo. Construcción, servicios y manufactura, si bien tienen algunas variaciones mixtas, muestran un empeoramiento más estructural de las condiciones laborales, dice. “Un indicador de la situación delicada de los hogares es la reducción del empleo que estos ofrecen, principalmente en servicios domésticos”, dice. Agricultura y minería presentan factores coyunturales como los incendios y huelga.

Marinovic repara en que más personas trabajan involuntariamente a jornada parcial y hay una menor tasa de participación laboral. “Todos son indicadores de que las empresas, en promedio, están contratando con cautela y ofreciendo contratos de menor calidad”, señala.

Deterioro continuaría por bajo crecimiento

Joseph Ramos, académico de la Universidad de Chile, asocia los resultados a la debilidad de la economía, que lleva tres años creciendo menos de 2%, en circunstancias de que la fuerza de trabajo aumenta anualmente en 100 mil personas debido al crecimiento demográfico y a que más mujeres entran al mercado laboral. “Solo si la economía creciera un 3%, ahí uno podría anticipar un crecimiento del empleo asalariado suficiente para absorber al nuevo contingente”, sostiene.

Más que la tasa de desocupación, Ramos piensa que el mejor indicador para ver cuán robusto está el mercado laboral es el empleo asalariado, que permite ver si las empresas están o no contratando. Y ya van al menos seis meses en que este indicador es negativo. Desestima que se trate de ajustes de personal antes de que el 1 de abril entre en vigencia la reforma laboral: “Eso es buscarle la quinta pata al gato. Esto obedece a que la economía está creciendo muy lento”, argumenta.

“La evolución de los desocupados va a ser significativamente más mala en adelante. Entre junio y julio la tasa de desempleo debiese llegar a una cifra en torno a 7,5%”, proyecta Guillermo Pattillo, académico de la Universidad de Santiago.

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio