Estrés y largas jornadas de trabajo: ¿Cómo lograr el correcto equilibrio entre vida personal y laboral?
03.07.2017

Según el informe sobre perspectivas laborales de la OCDE, Chile es el quinto país que más horas trabaja al año entre las 38 naciones integrantes.


Un estudio de la Fundación de Salud Mental del Reino Unido, un 40% de los trabajadores se sienten disconformes porque están descuidando otros aspectos de su vida debido al trabajo.

Este fenómeno es replicable en muchos países, entre ellos Chile, donde en promedio las personas pasan entre 8 y 9 horas diarias en su trabajo. Por ello, resulta fundamental que las compañías incorporen dentro de su estrategia programas que permitan a los colaboradores lograr un real equilibrio entre su vida personal y laboral.

Bruno Vanhaelst, vicepresidente senior de Marketing, Estrategia y Desarrollo de Ventas de Sodexo, destaca que “encontrar el equilibrio, en un mundo donde las personas están conectadas 24 horas, los 7 días de la semana y en el cual el límite entre el tiempo de trabajo y el propio es cada vez más difuso,  no es una tarea fácil. En este sentido, la flexibilidad durante la jornada de trabajo se está convirtiendo en un factor clave al momento de diseñar este tipo de estrategias”.

Al respecto, una reciente encuesta realizada por Sodexo demostró que 90 % de los colaboradores prefiere pasar más tiempo fuera del lugar de trabajo y, al mismo tiempo, mejorar el equilibrio entre vida profesional y vida personal está en el segundo lugar de las prioridades delas persona.

Compatibilizar el tiempo

En una economía globalizada, en la cual la reducción de costos es una prioridad corporativa, los colaboradores se enfrentan a la presión de producir cada vez más, con menos recursos y con más horas de trabajo. Todo esto genera estrés, así como el riesgo de agotamiento profesional e incluso depresión. Y por ende, un aumento de las licencias médicas.

Abordar esta temática es fundamental para las empresas. Hay varias opciones y diferentes aristas de trabajo. Un primer paso puede consistir en tener un espacio de oficina que proporcione un ambiente de trabajo agradable, el segundo, ofrecer a los colaboradores una gama de soluciones, como ayuda con el cuidado de los niños, horarios de trabajo flexibles o servicios que permitan a las personas compatibilizar las diversas necesidades cotidianas de sus ocupadas vidas.  Una tercera alternativa, y no menos importante, es implementar programas de salud y bienestar, plataformas de reconocimiento, programas de asistencia a los colaboradores y apoyo para su aprendizaje y desarrollo.


Fuente: El Tipografo