Según datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2018:
Actividad emprendedora cae por segundo año consecutivo en Chile y llega al 24%
03.07.2017

El reporte realizado por la UDD y que analizó el ecosistema emprendedor en la última década, también da cuenta de un deterioro en la percepción de oportunidades y en la intención de emprender.  


El ecosistema emprendedor chileno cambió radicalmente en una década. Aunque con ciertos matices, esa es una de las principales conclusiones que trae la última edición del estudio Global Entrepeneurship Monitor (GEM) que se dará a conocer mañana en la Universidad del Desarrollo (UDD), casa de estudios encargada de su elaboración.

A grandes rasgos, el reporte que corresponde al año 2016 muestra que un 24,2% de la población adulta declara estar en la fase inicial de alguna actividad emprendedora (TEA), mientras que un 8% dice encontrarse en alguna actividad ya establecida; es decir, de más de 42 meses.

Si bien los datos todavía están en terreno favorable en comparación a lo que ocurría en 2007 -cuando la Tasa de Emprendimiento en Etapas Iniciales llegaba a 13%-, dan cuenta de una disminución de aproximadamente tres puntos porcentuales respecto a la medición de 2014, cuando la actividad emprendedora en etapa inicial llegaba al 27%. “En la misma línea, llama la atención que la proporción de los emprendedores en etapas tempranas que declaran no tener empleados -es decir, autoempleo-, sube de un 23% en 2014 a 36% en 2016, resultado que es consistente con lo que muestran las estadísticas del INE del aumento en el empleo por cuenta propia”, apunta Hernán Cheyre, director del Instituto de Emprendimiento de la UDD.

En relación a las causas de este cambio de tendencia, asegura que “es razonable pensar que la desaceleración económica y la incertidumbre que está en el ambiente han tenido un efecto importante, especialmente si se toma en cuenta que los recursos públicos destinados a promover el emprendimiento y la innovación han aumentado en forma considerable en estos últimos años”.

A ese declive se suma también la caída en el porcentaje de personas que manifiestan intención de emprender, que llegó a 45% en 2016, versus un 50% que se registró en las mediciones de 2014 y 2015. De ese mismo modo ha caído también la percepción de oportunidades para emprender, que tras alcanzar su peak de 68% en 2013, viene disminuyendo hasta llegar a 50% en la medición de 2016.

Sube el emprendimiento ABC1

En lo que respecta al tipo de persona que está emprendiendo, el GEM 2016 muestra que casi un 60% de aquellos que están en etapas iniciales pertenecen a los estratos socioeconómicos ABC1 y C2. Lo anterior marca un cambio de tendencia, ya que en la medición de 2015, esos segmentos representaban un 53% del total.

Por otro lado, en cuanto a la brecha de género, los datos recopilados muestran que en Chile existen seis mujeres emprendedoras por cada 10 hombres, registrándose una disminución con respecto a la medición anterior, cuando se anotaba una tasa de siete mujeres por cada 10 hombres. “Este cambio se explica por una disminución en el emprendimiento femenino, ya que la proporción de hombres involucrados en emprendimientos se mantuvo constante”, afirma el reporte.

Otro aspecto que llama la atención es el que se refiere al aumento en el uso de nuevas tecnologías o procesos en los emprendimientos en etapas iniciales, que sube de 12,9% a 14,6% en un año. En una senda similar, también se observa un aumento en el porcentaje de emprendedores que manifiestan tener clientes en el extranjero, pasando de 27,7% en 2015 a 34,3% el año pasado.

Apoyo económico se mantiene como falencia

Con el fin de entregar una visión global del estado del emprendimiento en el país, el reporte GEM se compone de dos fuentes primarias. Por un lado, la Encuesta de Población Adulta, que se aplica a un mínimo de dos mil personas de entre 18 y 64 años y, por otro lado, la Encuesta Nacional de Expertos, que se aplica a un mínimo de 36 personas y que recoge información de las condiciones del entorno empresarial en cada país. Y es justamente esta última la que entrega luces de las fortalezas o debilidades que muestra el ecosistema chileno. Según explica Hernán Cheyre, el último GEM da cuenta de que las dimensiones peor evaluadas son el apoyo financiero y la transferencia de I+D. “Existe la percepción de que hay que apoyar con más recursos el emprendimiento y que falta también más transferencia tecnológica, por lo que cuesta mucho acceder a innovaciones”, explica.

Junto con eso, otro factor que aparece mal evaluado es la educación, ya que los datos muestran que el 89% de los expertos dice que en la educación primaria y secundaria no se les entrega suficiente atención al espíritu emprendedor y a la creatividad. “Esto va mucho más allá de los recursos que te puedan dar con un capital semilla. Los encuestados aseguran que en Chile hay un tema más de base por el cual no se están formando emprendedores”, dice Cheyre.

En una senda más positiva, los datos del GEM muestran que lo que se mantiene como un factor positivo es la evaluación de los programas de gobierno de apoyo al emprendimiento.

Datos en perspectiva

Si bien los datos muestran un deterioro en los últimos años, cuando se miran en perspectiva son un poco más auspiciosos. Así, por ejemplo, desde el año 2013, la actividad intraemprendedora se ha mantenido en alza, alcanzando en la actual medición un 5,4% de la población adulta, porcentaje que es levemente superior al de los países basados en innovación. “Un análisis retrospectivo de los datos levantados muestra que ha habido en Chile un salto muy importante en la actividad emprendedora: la proporción de la población adulta que declara estar realizando una actividad emprendedora subió de 22% a 32%, cambio que se explica fundamentalmente por los emprendedores en etapas iniciales , la mayoría de ellos tomando la decisión de emprender por visualizar una oportunidad de negocio”, comenta Hernán Cheyre. Asimismo, agrega que merece destacarse también el hecho de que entre aquellos que no están desarrollando una actividad emprendedora, los que manifiestan la intención de hacerlo subieron de 25% a 45% en una década.

El último dato al que hace referencia Cheyre mantiene al país en una posición más “proemprendimiento” respecto de otras economías de América Latina y el Caribe, y Europa.

Participación femenina

Los datos del GEM muestran que el año pasado en Chile existían seis emprendedoras por cada 10 emprendedores. Ese dato representa una caída en relación a lo que ocurría un año antes, cuando habían siete mujeres por cada 10 hombres.

Pablo Tirado 


Fuente: El Mercurio