Sweet critica "miopía" en la reforma laboral: "Perfeccionar es del área chica, agregar es de la cancha grande"
03.08.2015

Dice que algunos que fueron parte “de un mal acuerdo en la reforma tributaria, hoy no quieren repetir esa muy mala historia”.


“Miope” y “estrecha”. Así califica el empresario Alfonso Swett la discusión que se ha dado en el país sobre la reforma laboral. Bajo la óptica del también consejero de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), el debate requiere una “mirada mucho más amplia de los desafíos que enfrentará el mundo laboral en los próximos años”.

Por ejemplo, cita la disminución de la tasa de crecimiento de la población al 2020 a 1,6%, lo que implicará menor fuerza laboral y, en consecuencia, una baja en torno al 1% de PIB potencial.
Entonces, cuestiona, ¿por qué dejar fuera el tema de flexibilidad laboral, para que mujeres de escasos recursos -que no pueden dejar solos a sus hijos pequeños en su casas-, puedan trabajar cuando ellos van al colegio?
”Incorporemos modernidad y responsabilidad social incluyendo en el código laboral el concepto de contrato por hora”, dice.
Pero Swett ve espacio para más, pues considera que el debate no ha incorporado los desafíos macroeconómicos presentes, con una inversión más cara y menos rentable; no ha sumado temas tributarios, ya que -explica- el fisco recaudará menos con esta reforma por efecto de tasa empresa versus tasa de un trabajador.
La base de los avances, de todas formas los ve en el diálogo. “Las intransigencias ideológicas y las guerras de trinchera son muy peligrosas y la historia nos muestra que generan daños profundos a los ciudadanos. Tampoco estoy de acuerdo de que por sobre todo deben estar sólo los asuntos laborales”, explica quien fuera hasta la semana pasada presidente de ChileValora.
Su trabajo y aporte al mundo laboral, incluso, fue reconocido en el “Seminario Internacional Diálogo Social y Tripartismo”, impulsado por la Comisión, por parte de los timoneles de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).

¿Qué tema considera intransable de la reforma laboral, que debe perfeccionarse obligadamente en el Senado?
- Hablar de materias intransables nos podría convertir en intransigente. Mi preocupación son los temas ausentes. Entendiendo también que hay mucho que perfeccionar, pero con un muchísimo mejor diálogo social, en la legitimidad de la institucional del país.

¿Qué tópicos debería agregar al debate el gobierno?
- En primer lugar, el año 2014 tuvimos 562.278 trabajadores que participaron en huelgas ilegales versus 44.128 que participaron en huelgas legales. Si queremos recuperar la paz social que estamos extraviando como país, si queremos fortalecer la institucionalidad con un mejor código laboral, ¿por qué estamos haciendo una reforma que contempla sólo las huelgas legales? ¿Por qué las huelgas ilegales tienen cero costo laboral para los dirigentes sindicales y sus sindicatos?

En segundo lugar, llevamos desde septiembre del 2011 con los salarios reales creciendo por sobre la productividad media laboral, si esta reforma no incorpora el tema de productividad nos generará una pérdida de 150.000 empleos en el mediano plazo, según un estudio muy bien hecho en Clapes UC. Lo anterior generará más desigualdad en largo plazo. Entonces, ¿por qué han dejado afuera el tema de la capacitación y certificación?

En tercer lugar, ¿por qué transformar la flexibilidad laboral, enfocada a aumentar la participación laboral femenina y juvenil, en un tema tabú, que impide la inclusión social al mundo laboral.
En conclusión, si a esta reforma no se le agregan los temas faltantes caerá en un incoherencia que atenta contra el mismo diagnóstico de desigualdad, paz social y falta de inclusión. Por lo tanto, en este caso el remedio podría empeorar mucho más y mucho más rápido la enfermedad.

¿Y qué aspectos del proyecto debería perfeccionar el gobierno?
- En primer lugar, aunque soy partidario del reemplazo interno, se debería perfeccionar el cómo salir de una huelga sin reemplazo. Creo que deberíamos acotar una huelga sin reemplazo a un máximo de 15 días, permitir a ese día la votación de una nueva oferta y los trabajadores que la rechacen, permitirles incorporarse a la empresa con la oferta rechazada vigente, hasta que no se logré un acuerdo total. O sea, después de un plazo permitir el descuelgue.

¿Y, en segundo lugar?
- Hay que perfeccionar el concepto de la titularidad sindical, estableciendo expresamente que es por actividad y no por RUT. De lo contrario, un grupo pequeño de trabajadores de una parte de la empresa, se puede apoderar del resto de los trabajadores; ahí hay un vacío peligroso.
En tercer lugar, la adaptabilidad, como está redactado el proyecto sólo privilegiará a las grandes empresas que tienen mayores tasas de sindicalización, con el riesgo de generar mayor concentración económica al dejar afuera a las pymes de la adaptabilidad.

Por último, en materia de extensión de beneficios comparto la línea de que debería ser obligatoria, lo que nos acerca más a recomendaciones de la OECD y la OIT.
Sin embargo, perfeccionar es del área chica, agregar es de la cancha grande.

¿Va en la línea correcta la señal del gobierno de establecer un régimen diferenciado para las pymes donde estudia subir el quórum para constituir sindicatos y acotar la duración de las huelgas?
- Todo lo que sea apoyar a las debilitadas y postergadas pymes de nuestro país va en la línea correcta. Pero mi preocupación en esta reforma va muchísimo más allá de la compleja situación actual de la pymes.

Al parecer en el empresariado no existe consenso en cuanto a la posibilidad de llegar a un acuerdo político por la reforma laboral ¿Por qué el escenario actual se ve distinto en relación a lo que sucedió el año pasado con la reforma tributaria?
- Lo que ocurre es que algunos de quienes fueron parte de un mal acuerdo en la reforma tributaria, hoy no quieren repetir esa muy mala historia. Lo que se debe entender es que el en el diálogo social como en la ética, lo relevante no es la voluntad sino la acción misma. Hay que dialogar no para exponer posiciones, sino para encontrar puntos de encuentro que den la posibilidad de encontrar soluciones.

“Necesitamos liderazgo”
- ¿Considera esperanzadoras las señales de los ministros Valdés y Rincón en este “segundo tiempo” del gobierno?¿Esta reforma será la “gran prueba de fuego” que deberá enfrentar el gobierno”?
- Ha habido buenas señales tanto del ministro Valdés como del ministro Burgos. Pero, en un régimen presidencial como el nuestro y en una reforma que no está principalmente domiciliada en sus respectivos ministerios, necesitas muchísimo más que señales de ellos dos.

Necesitamos liderazgo, en una reforma contra el tiempo. El país, en su amplio conjunto, requiere liderazgo, con diálogo social y legitimidad institucional. Ojalá no dejemos pasar esta oportunidad que nos da hoy la reforma laboral para recuperarlos. 

Por Karen Peña


Fuente: DF