Planes con maternidad reducida crecen en cinco años y reúnen a 40% de los cotizantes
01.10.2016

De los 64.012 planes vigentes en enero de 2016, un 56,8% corresponde a programas con cobertura general de parto (36.333) y un 43,2% son con cobertura reducida de parto (27.679). En general, esta última modalidad cubre de manera obligatoria, al menos, un 25% de las prestaciones relacionadas a un embarazo.  


En 2005, las isapres dejaron de comercializar los planes sin cobertura de parto -mismo año en que comenzó a operar el Auge y, por ende, una mayor cobertura en salud, en general-, los que solían representar cerca de un 6% de los programas existentes. Por ello, desde esa fecha, las isapres deben incluir en todos sus planes al menos una cobertura reducida de maternidad. Esto implica una protección similar a la que otorga Fonasa en su modalidad de libre elección, pero inferior a la estipulada para el resto de las prestaciones del arancel asociado al plan respectivo y que, en general, cubre al menos un 25% de las prestaciones asociadas a un embarazo.

Marlene Sánchez, investigadora del Departamento de Estudios y Desarrollo de la Superintendencia de Salud, explica que los programas con cobertura general (o “con maternidad”) contemplan todas las prestaciones del arancel de libre elección de Fonasa con coberturas efectivas promedio de un 65%.

En el tiempo, las opciones con cobertura reducida de parto han aumentado significativamente su participación con respecto al total de planes vigentes, pasando de un 25,2% en enero de 2011 a un 43,2% en enero de 2016, captando cada año una mayor proporción de los cotizantes vigentes, según cifras de la Superintendencia de Salud. Es decir, de los 64.012 planes vigentes a inicios de año, 36.333 (un 56,8%) corresponde al sistema con cobertura general de maternidad, mientras que 27.679 son con cobertura reducida de parto. Estos últimos, a su vez, concentran al 40% de los cotizantes vigentes. (Ver gráficos).

La mayor relevancia que han ido teniendo estos planes de salud sobre el total vigente en el tiempo, explica Marlene Sánchez, se atribuye a los esfuerzos de la industria por segmentar el mercado de cotizantes y captar a aquellos que representan los menores riesgos en salud, con precios más convenientes. “Esta alternativa resulta ser más atractiva para jóvenes de sexo masculino. Estos planes se diseñan y orientan a familias consolidadas (sin opción de maternidad) y a hombres sin cargas, es decir, a una población que concentra un menor gasto esperado en el ítem de salud”, precisan.

Este tipo de programas se concentra en el subsistema de isapres abiertas. Entre las cerradas, solo Fusat ofrece esta alternativa. Las compañías que abarcan la modalidad con cobertura reducida de parto son Colmena, Cruz Blanca, Banmédica y Vida Tres, con 17.384, 4.256, 2.413 y 2.064 planes vigentes, respectivamente, a enero de este año, de acuerdo a la Superintendencia de Salud.

Un parto normal puede costar desde $1 millón en hospitales

Los planes de salud privada cubren, sin excepción, prestaciones relacionadas a un embarazo tales como partos, cesáreas y atenciones neonatológicas, de acuerdo al arancel de cada isapre y según los porcentajes y topes de cada alternativa.

A modo de ejemplo, un parto normal puede salir desde $1 millón en el sistema público (hospitales), según cifras de Sociedad Chilena de Pediatría, Sochipe, sobre $5,5 millones en clínicas privadas como la Alemana, y sobre los $7 millones si se trata de una cesárea. Por ejemplo, en el caso de un plan de maternidad reducida, el sistema cubriría al menos un 25%, unos $1.750.000 de este último valor si la atención fue en un centro privado.

Desde Colmena explican que una mujer puede cambiarse en cualquier momento de un plan con maternidad reducida a uno con cobertura general, de acuerdo a los mismos criterios que los demás afiliados, ya que el embarazo no es considerado una condición de salud preexistente. “Se debe tener en cuenta que la cobertura del parto será proporcional y que se ajustará al número de meses de gestación cuando se realice el cambio de plan”, precisan desde la isapre abierta.

61%
era la participación de los planes con cobertura general de parto a enero de 2015, cifra que bajo a 56,8% un año después.

Daniela Paleo 


Fuente: El Mercurio