En el 2015, según un estudio realizado por People&Partners:
Más de la mitad de ejecutivos mineros se cambiaron a un empleo de peor remuneración
04.04.2016

Los sueldos se redujeron entre 15% y 21% para estas personas. Por otro lado, el sector ha sido el que más ha desvinculado trabajadores en los últimos 12 meses, principalmente por la caída en el precio del cobre.  


Los aprietos que vivió la industria minera en términos de empleo el año pasado también se reflejaron en los ingresos de los ejecutivos del sector. En 2015, el 54% de quienes se cambiaron de trabajo lo hizo por una menor remuneración, según demostró un estudio de People & Partners. Considerando todos los sectores económicos, la cifra solo alcanzó el 41%. Para todos aquellos que vieron disminuidas sus pagas, el rango más común fue entre 15% y 21%, explicó el gerente general de la consultora, Danilo Rojic.

En tanto, a nivel país el 31% de los ejecutivos se cambió por una mejor remuneración, mientras en el sector minero esa cifra solo alcanzó el 10%. Por último, a nivel general el 28% se trasladó por una remuneración similar a la de su empleo anterior, mientras en la minería alcanzó el 36%.

Mercado en contracción

Según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el trimestre diciembre 2015- febrero 2016, la tasa de desempleo a nivel país llegó a 5,9%, y alcanzó su mayor nivel justamente en las regiones mineras del norte. En esta industria, 40.700 personas perdieron su empleo en 12 meses. El efecto es multiplicador si se considera además que por cada empleado directo se generan 2,5 trabajos indirectos.

Según datos de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), si se compara el peak de ocupación del sector alcanzado en septiembre de 2012 con los últimos datos entregados por el INE, se observa que la ocupación minera ha disminuido en 66 mil trabajadores. El apretón más fuerte se dio

Si bien la baja en el empleo del sector minero se viene observando hace unos cuatro años, en coincidencia con el ciclo a la baja del precio del metal, en 2015 se profundizó sobre todo por el cierre de algunas operaciones de la pequeña y mediana minería, como también por las medidas de reducción de costos que han implementado las grandes mineras y que han provocado la salida de varios de sus trabajadores.

La fuerza laboral representa cerca del 40% de los costos de la industria minera, y en los años de superciclo del cobre las empresas se concentraron en su mayoría en producir más toneladas y generar más plata, pero no en la productividad. Ahora esto les ha pasado la cuenta.

De hecho, entre 2004 y 2014 la productividad de los trabajadores cayó a la mitad, y se estima que de no realizar cambios pronto, descendería otro 35% a 2023.

Más allá, la industria enfrenta hoy también la caída en las leyes de mineral -tonelada extraída por roca removida- debido al envejecimiento de los yacimientos, y por ende para lograr la misma producción deben usar más agua y energía, entre otros, lo que encarece los procesos.

Sin embargo, hoy el sector se ha visto beneficiado fuertemente por la caída del precio del petróleo y la devaluación del peso, lo que ayuda de forma importante en la reducción de costos. Según comentó a “El Mercurio” el jueves Jeff Currie, el jefe global de commodities de Goldman Sachs, estos dos factores ayudan de forma importante a que la minería chilena siga siendo muy competitiva.

Para este año, e incluso para el próximo, las proyecciones de precio del metal no son auspiciosas, e incluso hay algunos -como Currie- que proyectan un valor promedio menor a US$ 2 por libra para ambos ejercicio. Por ende, las mineras podrían seguir haciendo ajustes para profundizar la reducción de costos y salir airosos de esta parte baja del ciclo del metal. Aun así, el fisco sin duda va a ver ajustadas sus finanzas por el menor ingreso vía impuestos del sector que más recursos genera al país.

Antonia Eyzaguirre A. 


Fuente: El Mercurio