Hoy, más de 260 mil usuarios del sistema superan esta edad
Isapres: Gasto anual de mayores de 60 años es de $1 millón
29.06.2016

Cerca de los 80 años, las mujeres registran un consumo de $2 millones per cápita, mientras que en los hombres sería de $3 millones.  


De los 3,32 millones de beneficiarios que registraba a marzo de este año el sistema de isapres, el 7,9% de estos usuarios supera los 60 años. Este es el grupo etario que concentra el mayor gasto anual per cápita del sistema, según Altura Management (ver gráfico).

Victoria Beaumont, socia de Altura Management, detalla que el gasto de las mujeres se concentra en edad fértil -lo que no se explica solo por maternidad, sino más bien por frecuencia de uso de consultas y exámenes-, y que luego sube con el envejecimiento, hasta alcanzar un desembolso de casi $2 millones anuales per cápita.

En cambio, el gasto de los hombres va por debajo de las mujeres, hasta llegar a los 60 años, donde las curvas se cruzan, y se inicia una tendencia creciente en el gasto de la salud, llegando a superar los $3 millones anuales per cápita, explica la consultora. La crítica habitual a las isapres es que buscan afiliar a gente más joven y sana, lo que se fundamentaría en un menor costo per cápita anual. No obstante, esta realidad cambiaría en los próximos años.

Impacto del envejecimiento

Altura Management puntualiza que en el escenario actual -según datos a 2015 en base al INE y la Superintendencia de Salud-, el sistema exhibe una brecha de 6,5% entre la población mayor de 60 años que tiene planes privados y este grupo etario a nivel país.

Este margen va estrechándose, y en 2020, la consultora proyecta una diferencia de 5,6% entre el porcentaje de la población del país que tendrá más de 60 años (17,3%) y los beneficiarios de las isapres que son de este grupo (11,7%).

En 2030 esta brecha será de 3,9% y en 2040 las isapres romperían con la brecha de envejecimiento, alcanzando una población sobre 60 años similar a la proporción del país.

“A pesar de que suena lejano, se trata de la realidad de todos los cotizantes que hoy tienen 35 años o más, quienes deberán financiar su salud contando con la incerteza de la entrada de nuevos aportantes, debido a la disminución de las actuales tasas de natalidad”, manifiesta Beaumont sobre este fenómeno.

Sostiene, además, que estos nuevos mayores de 60 años tendrán un perfil de salud distinto al de hoy: “Al sufrir enfermedades crónicas, los seguros deberán adaptarse al gasto permanente en este ítem por mucho más tiempo. En el continente, hoy nuestra longevidad nacional solo es superada por Canadá”.

Por ello, Beaumont enfatiza que “en la reforma legal de 2005 el alza de planes quedó supeditada a la relación de gasto entre individuos de un mismo plan y el gasto entre planes, además de estar acotada a la banca de precios. Al eliminarse la tabla de factores el 2010, el desafío para el sector es mantener un equilibrio en su pool de riesgos que permita financiar el mayor gasto esperado por el envejecimiento de la población (que se refleja en la frecuencia)”.

Adiciona que solo mediante un sistema privado competitivo y atractivo para nuevos cotizantes jóvenes se puede apoyar a los planes que envejecen.

Kharla Caniupán 


Fuente: El Mercurio