Desempeño de Chile y los Países Emergentes
20.06.2016

En 2016, los países emergentes tendrán una expansión de 4,1%, que podría subir a 4,6% el año que viene, completando un promedio de 4,4% en los últimos cuatro años. Eso revela que están creciendo más del doble que nuestra economía.


Dado que las perspectivas de crecimiento económico para 2017 apenas superan el 2%, a fines del próximo año Chile habrá cumplido cuatro años con una expansión en torno a esa modesta cifra, muy por debajo de su PIB potencial, lo que sin duda debe preocupar a la autoridad económica. 

Desde el Ejecutivo, el bajo desempeño se nuestro país se atribuye básicamente al componente externo, que es el fin del boom de los commodities y la consecuente caída de las inversiones internas. 

Sin embargo, una mirada a la evolución del resto del mundo nos indica claramente que en la economía chilena hay otros problemas adicionales. 

Es así que el PIB mundial para el presente ejercicio se expandirá 3%, lo que supone un dinamismo que podría duplicar nuestro ritmo de actividad. Incluso, considerando las proyecciones para 2017 (3,4%), el promedio anual desde 2014 sería de 3,2%, más de 1 punto porcentual que Chile.

Pero la distancia se incrementa al considerar la trayectoria de los países emergentes, los mismos que se han visto afectados por el menor precio de los productos básicos. Para 2016, ese grupo tendrá una expansión de 4,1%, que podría subir a 4,6% el año que viene, completando un promedio de 4,4% en los últimos cuatro años. Eso revela que el conjunto de países en vías de desarrollo está creciendo más del doble que nuestra economía.

Según dijo Rodrigo Vergara, presidente del Baco Central, “no es un buen síntoma que un crecimiento de 3,5% suene hoy como una meta difícil de alcanzar. Hace solo un par de años creíamos que crecer entre 4,5% y 5% era posible”, indicó en su presentación del IPoM.

Las cifras están en la mesa; los diagnósticos también. Es resorte de la autoridad económica establecer los incentivos necesarios para potenciar la inversión y brindar las certezas que hasta ahora ha despreciado.


Fuente: Estrategia