¿Qué ventajas se obtiene de la gestión basada en competencias?
04.09.2017

Tradicionalmente la obtención de un título ha sido sinónimo de empleo. Para muchas personas, el título ha sido la base de su identificación personal.


Tradicionalmente la obtención de un título ha sido sinónimo de empleo. Para muchas personas, el título ha sido la base de su identificación personal. Para las empresas, ha sido una garantía de que la persona que reclutan posee un talento, e incluso, entre mayor sea el nivel académico, asumen que el conocimiento es mayor, y que será un gran valor agregado para la empresa. 

Esa creencia nos ha ubicado frente a tres hechos contundentes: 1) Nicaragua es un país joven y donde menos del 25% de los que acceden a primaria completan la universidad; 2) un 43% de las empresas enfrentan frecuentemente problemas para contratar personal calificado y 3) un 40% de las empresas capacita a su personal con recursos propios, y un 12 % de las empresas hace uso de oferta de asociaciones o gremios. Estos tres últimos datos salen de la Encuesta de Empresas Sostenibles Nicaragua 2015 del Cosep. 

Esa es la cosecha de un modelo educativo basado en un desfase entre teoría y práctica, conocimientos teóricos y de bajo alcance, y proveída por centros educativos desvinculados del mundo productivo. 

La tendencia del mercado laboral en Estados Unidos, Europa, y recientemente en América Latina, ha sido obtener el incremento de los niveles de productividad y competitividad mediante el reclutamiento del conocimiento y de la capacidad de aprender.  Se hace evidente así, la tendencia hacia la revalorización del talento humano para la competitividad empresarial, y la urgente necesidad de incorporar la gestión de recursos humanos basada en competencia laboral.  

Para que el crecimiento económico de Nicaragua sea superior al 4% anual se requiere de una articulación de las instituciones de formación con las necesidades de las empresas, a través de la formación basada en competencia. Son varios los estudios realizados por organismos internacionales que demuestran la relación entre el nivel de disponibilidad de competencias y el grado de productividad de la economía. Casos de éxitos como Chile y México son un ejemplo claro de cómo sustentar el desarrollo del país sobre la transformación de la educación.

Nicaragua está ante un entorno que plantea nuevos retos y exige nuevas respuestas. ¿Qué ventajas se obtiene de la gestión basada en competencias? Desde los zapatos del trabajador o del joven que ingresa a un proceso formativo, los principales beneficios son: 

Accede a una formación de competencias que privilegia el desarrollo de capacidades asociadas a la comprensión, la conceptualización de lo que se hace, facilitando el aprendizaje y la readaptación, y se orienta más a los resultados; y

Se tienen más oportunidades de acceder a diferentes puestos laborales puesto que en el desarrollo de las competencias laborales, hay competencias comunes, no exclusivas de un puesto de trabajo. 

Cuando se ve desde la óptica de la empresa se pueden identificar los siguientes beneficios: 

El enfoque de competencias aclara notablemente el proceso de selección de personal, el cual puede fundamentarse, ya no sobre diplomas, sino sobre capacidades demostradas. El reclutador ahora tiene como interés principal determinar si el postulante posee las competencias requeridas. 

La simplificación de los manuales o fichas de cargos se facilita con variables como los niveles de desempeño y las áreas de competencia.

Es más precisa la identificación de la capacitación requerida para la mejora continua a través de mecanismos de evaluación de las competencias según el desempeño personal

Es más factible articular los modelos de remuneración e incentivo con modelos de gestión basados en el desempeño del trabajador según sus competencias desarrolladas. 

La toma de decisiones será soportada sobre indicadores que miden la variación que una acción de capacitación y desarrollo de competencias ocasiona en su productividad.

Desde la acera de los centros formativos, el principal beneficio es que incrementan la calidad y precisión de sus programas formativos, y con ello su nivel de empleabilidad, lo cual los vuelve más atractivos para los cienes de jóvenes que año con año se matriculan buscando las herramientas que les permitan hacer realidad sus sueños. 

El enfoque de competencias parecer ser la alternativa, ganar-ganar, que responde a la exigencia de competitividad país, al orientar las conductas y comportamientos del capital humano hacia la eficacia, la eficiencia y la seguridad que se requieren para construir la Nicaragua progresista.

Abogado, Especialista en Políticas 

Públicas para el Desarrollo.

Blog: www.juansanchezmga.wordpress.com

Facebook @juanmanuelmga

Juan Manuel Sánchez Ramírez


Fuente: El Nuevo diario