Abogado Héctor Humeres, miembro prominente de la Comisión Laboral de la CPC:
Rol de la Dirección del Trabajo podría "desnaturalizar" negociación colectiva
02.01.2015

El fortalecimiento sindical, la preponderancia de la mediación y el arbitraje y sanciones a conductas violentas son algunos de los hechos que considera relevantes de la reforma laboral.  


El fortalecimiento sindical, en aras de una negociación colectiva más empoderada, es un hecho relevante contenido en el proyecto de ley de reforma laboral, dice el abogado Héctor Humeres. Pero otro punto importante es que, en su opinión, la negociación colectiva podría “desnaturalizarse” dado la fuerte injerencia que ha pasado a ocupar la Dirección del Trabajo (DT).

Miembro prominente de la Comisión Laboral de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Humeres detalla los aspectos que le parecen más destacables de la iniciativa legal. Deja en claro que aquí no hay derrotados: “En lo que hay que hacer hincapié es que si esta reforma se aprueba, que sea bien aplicada por sus actores, buenos sindicatos y buenos empleadores, más que la intervención de un tercero como puede ser el Estado a través de la Dirección del Trabajo”.

De acuerdo al proyecto de ley, la DT ya no solamente actúa a petición de partes, sino que también puede hacerlo en forma obligatoria y forzada en cualquier momento de la negociación, explica.

Dado que la negociación colectiva se concibe fundamentalmente como un procedimiento directo entre empleador y trabajadores organizados, considera que esta intervención del Estado a través de la DT va a requerir mucho criterio de parte del fiscalizador para que no se produzca un desequilibrio, como en tiempos pasados en que se tenía por un lado a los trabajadores y el Estado y por el otro, a los empleadores.

En este sentido Humeres plantea que se hace necesaria la autonomía de la DT, de la cual se declara “partidario acérrimo”. Esto es, que los nombramientos fueran del Presidente con acuerdo del Senado, como en el caso del Banco Central, y que la duración en el cargo fuera de ocho años para evitar que los gobiernos metan mano en el tema. “Cristián Melis me merece mucha fe, confío ampliamente en su criterio, pero aquí estamos frente a criterios que van a aplicar los inspectores. Ojalá sean todos criteriosos y capacitados en esta materia”, enfatiza.

Por otro lado, valora positivamente el rol preponderante que otorga la reforma a la mediación y al arbitraje que cumple la DT. Estados Unidos tiene una gran tradición en arbitraje laboral y en Chile no se ha producido mucho porque cuesta encontrar personas que den confianza a ambas partes, aunque la experiencia que ha habido con los buenos oficios ha sido bastante buena porque se llega a soluciones técnicamente razonables, comenta el abogado.

La propuesta del Ejecutivo contempla reducir de 4 a 3 años el plazo máximo de vigencia de un contrato colectivo. Además, dispone que la reforma comenzaría a regir 13 meses después de su publicación, lo que también le parece bueno el asesor de la CPC porque permite que se vayan adecuando las estructuras tanto sindicales como empresariales.

Un ámbito en el cual el proyecto le quita la llave a los empleadores es en la negociación interempresa donde ya no se requerirá de su anuencia, sino que operará en forma automática cuando se den las condiciones que establece la ley. La negociación es para los trabajadores de la empresa donde laboran pero negocia el sindicato interempresa con lo cual los trabajadores van a tener mayor respaldo porque es un sindicato más grande con más capacidad económica y asesoría y capacidad de sus dirigentes, precisa Humeres.

Con la titularidad sindical, el empleador pierde la facultad de hacer extensivos unilateralmente los beneficios de la negociación colectiva a trabajadores que no están en el sindicato, lo que podría dar lugar a un análisis de constitucionalidad, dice Humeres. Pero además, se introduce una norma según la cual los nuevos trabajadores que ingresen a la empresa, en la medida en que se incorporen al sindicato, gozarán de los beneficios del contrato colectivo ya negociado, lo que puede llevar a los empleadores a meditar sobre nuevas contrataciones, dice el abogado.

Mantener el equilibrio

El abogado considera que la intervención de la DT en la negociación sindical va a requerir mucho criterio de parte del fiscalizador para que no se produzca un desequilibrio, como en tiempos pasados en que se tenía por un lado a los trabajadores y el Estado y por el otro, a los empleadores. Sanción a “huelgas violentas”

Entre los objetivos del proyecto de ley se señala que las legítimas diferencias y aspiraciones de las partes deben ser encauzadas en un marco de respeto y juridicidad. “Aquellas conductas que se desvíen de este cauce son sancionadas en forma específica, particularmente aquellas que representen un ejercicio violento del derecho a huelga”, señala el texto.

Humeres hace especial mención a este acápite y al principio de buena fe que se plasma en el proyecto. Se promueve la huelga pacífica y se descarta el tema de la violencia, dice.

El proyecto no solo sanciona las prácticas desleales del empleador en la negociación colectiva, sino también las de los trabajadores y sindicatos. Y considera como prácticas desleales “el ejercicio de fuerza pública en las cosas o física o moral en las personas durante el proceso de negociación colectiva, especialmente si obstaculizara el ingreso para prestar servicios del personal directivo y de trabajadores no involucrados en la huelga”.

Esta sanción a los dirigentes sindicales cuando los trabajadores obstaculizan el ingreso a la empresa no está presente hoy, comenta Humeres, y la destaca porque, si así lo determina el juez, los dirigentes pueden perder el fuero sindical. “Aquí hay un mayor equilibrio desde el punto de vista de las sanciones a las prácticas desleales, que hasta ahora tenía muy cargada la mano hacia el empleador”, sostiene.

La mayor información que deben entregan las grandes y medianas empresas a los sindicatos es otro aspecto que le parece relevante. En el caso de las pymes, solo deben entregar información al entrar a negociar pero las grandes empresas deben entregar “la información periódica y relevante de que dispongan”. Se trata de información de una envergadura importante por lo que habría que ver que no se les pasara la mano, advierte.

Y es que no se trata solo de la información que las grandes empresas reportan a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). Entre otros, las grandes y medianas empresas estarán obligadas a proporcionar a los sindicatos que así lo soliciten 90 días antes del vencimiento del instrumento colectivo vigente, los siguientes documentos: la planilla de remuneraciones pagadas a todos los trabajadores afectos a la negociación, desagregada por haberes, con el detalle de fecha de nacimiento, ingreso a la empresa y cargo o función desempeñada; valor actualizado de todos los beneficios que forman parte del instrumento colectivo vigente; los costos globales de mano de obra de la empresa de los dos últimos años e información que incida en la política futura de inversiones de la empresa, que no tenga carácter confidencial.

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio