Un crecimiento más inclusivo y "resilencia" ha sido frenado por una falta de competencia
Informe de la OCDE sobre Chile vuelve a lo mismo: para llegar al desarrollo hay que mejorar la educación, la productividad laboral y reducir la desigualdad
27.02.2018

La organización sugiere una reforma tributaria más profunda, que incluya aumentar los impuestos a la propiedad y al medio ambiente, así como a la renta. Y dice que Chile debería evaluar reducir las indemnizaciones por despido y aumentar la capacitación laboral.


El crecimiento económico de Chile está listo para recuperarse tras cuatro años de desaceleración, pero una expansión sostenible está lejos de estar garantizada, dijo en un informe sobre el país la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Dicho crecimiento debería alcanzar el 2,9 por ciento tanto este año como el próximo, frente a un 1,7 por ciento en 2017, a medida que el aumento de los precios de las materias primas impulsa las exportaciones de cobre y se reactiva la inversión.

Para que el repunte sea sostenible, Chile necesita elevar los niveles educacionales, redistribuir el ingreso, reducir las barreras de entrada en una serie de industrias y aumentar la investigación y el desarrollo, dijo el lunes la OCDE. El Gobierno también debería considerar lo que para muchos es impensable: extender la reforma tributaria de 2014, a la que la comunidad empresarial ha culpado, al menos en parte, por el lento crecimiento de los últimos cuatro años.

Chile “necesita nuevas fuentes de crecimiento a largo plazo”, señaló la OCDE. “La capacidad de Chile para alcanzar el estándar promedio de vida de la OCDE se ha visto afectada por el crecimiento de la productividad que se ha estancado en bajos niveles y la elevada desigualdad”, precisó.

La tasa de pobreza disminuyó al 16,1 por ciento de la población en 2015, nivel que sigue siendo alto, según los estándares de dicho organismo. Al mismo tiempo, la brecha de desigualdad es un 65 por ciento mayor que en el promedio de la OCDE, con casi una tercera parte de los trabajadores nacionales en empleos informales o temporales. Además, uno de cada dos chilenos tiene bajo nivel de alfabetización

La oportunidad

“Chile goza de una buena salud económica, pero el triple desafío que representa cómo aumentar la productividad, mejorar la competitividad global y reducir la desigualdad sigue presente”, apuntó el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, durante la presentación del Estudio en Santiago. “La actual reactivación económica mundial proporciona una gran oportunidad para intensificar las reformas estructurales con el fin de que Chile pueda alcanzar su pleno potencial económico y compartir los frutos de forma más equitativa”, añadió.

Las recientes reformas educacional y laboral, la agenda de productividad del Gobierno y las propuestas para mejorar las pensiones, son medidas que van en la dirección correcta, indica la OCDE. Pero el país necesita hacer mucho más, añadió el organismo.

“Para sostener el crecimiento, Chile debe diversificar su economía hacia actividades que no están relacionadas con los recursos naturales”, dijeron los analistas en el informe. “La economía continúa dependiendo del cobre”, precisaron.

Un crecimiento más inclusivo y “resiliente” ha sido frenado por una falta de competencia, habilidades laborales e impedimentos para la expansión de las pequeñas empresas. Nuestro país debería evaluar reducir las indemnizaciones por despido, aumentar la capacitación laboral y proporcionar más ayuda para el cuidado de los niños.

Sin embargo, hay una recomendación que a muchos chilenos podría no agradarles.

“El aumento en el gasto social requerirá una continuación de la reforma tributaria para aumentar los ingresos públicos y mejorar el crecimiento y la igualdad en el mediano plazo”, dijo la OCDE.

El Gobierno podría aumentar los impuestos a la propiedad y al medio ambiente, así como a la renta. Casi el 76 por ciento de los trabajadores no pagan ningún impuesto sobre la renta bajo el sistema actual, con el grupo de ingresos más alto reservado solo para los muy ricos, señaló la OCDE.

“Como resultado, el impuesto a la renta actual tiene una capacidad de redistribución muy limitada en Chile “, de acuerdo al informe. “Si se llevaran a cabo cambios significativos al sistema, en particular reduciendo las bandas del impuesto sobre la renta y la tasa que pagan los que más ganan, se podría obtener un aumento en los ingresos del 1,3 por ciento del PIB”, sostiene.


Fuente: El Mostrador