Alza más fuerte se ve en cargos de mejor jerarquía de empresas medianas:
Aguinaldos dieciocheros suben hasta $20 mil respecto de 2015, pero baja la cobertura
05.09.2016

A pesar del apretado escenario económico, las compañías estarían haciendo un esfuerzo adicional, dado el congelamiento de los sueldos del último año y la alta visibilidad de este beneficio.  


La desaceleración económica no ha afectado el monto de los aguinaldos que las empresas medianas -que facturan menos de US$ 75 millones y tienen una dotación menor a 450 personas- entregarán a sus trabajadores por las celebraciones de Fiestas Patrias.

Si en 2015 la línea ejecutiva (gerentes y subgerentes) recibió $81.408 en promedio, este año la cifra llegó a $101.228, es decir, $19.820 más según un sondeo de Deloitte a 74 compañías. En el caso de la dotación general (jefaturas hacia abajo) el incremento fue de $12.553.

La gratificación es la más elevada de los últimos cuatro años en los cargos de menor jerarquía, mientras que en los de mayor rango se vio una bonificación más alta en 2013. “En muchas firmas no ha habido aumentos de sueldo, por lo que hacen este esfuerzo especial de dar un buen aguinaldo, que no se perpetúa en el tiempo y no tiene mayor impacto en la planilla salarial”, explica Sebastián Ugarte, director del Diplomado de Gestión de las Compensaciones y el Desempeño de la Universidad de Chile.

Huberto Berg, socio de Berg Consultores, coincide con este diagnóstico y subraya que la visibilidad del beneficio es una de las razones por las que las firmas mejoraron el estándar, pese al mal escenario económico. “Cuando la plata no sobra, la empresa la pone donde se luzca más”, añade.

En esa misma línea, la asesora del Centro de Relaciones Laborales de la Universidad Central, Jacqueline Bouffanais, destaca que para los trabajadores el aguinaldo es un símbolo de la valoración que tiene la empresa hacia ellos, por lo que estas políticas contracíclicas se traducen en un mayor compromiso organizacional.

Otro factor que explicaría el aumento en el monto de los aguinaldos son las negociaciones con los sindicatos. “La mayoría de estas organizaciones tienen amarrada esta gratificación a un contrato colectivo, por lo tanto no pueden bajarlo, e incluso muchos tienen una reajustabilidad pactada”, explica Claudia Migueles, senior manager de Human Capital de Deloitte.

Esta obligatoriedad termina perjudicando a los mismos trabajadores, advierte Berg: “Se le hace un gran daño a la gente porque cuando pasa a ser una carga, hay que ser cuidadoso con lo que se ofrece, por si mañana la empresa está mal. Por lo mismo, prefiere no comprometerse con mucho”.

Aguinaldos de ejecutivos de grandes firmas son los únicos mermados

En las empresas grandes -que facturan más de US$ 75 millones y tienen una dotación sobre 450 personas- el monto de los aguinaldos de gerentes y subgerentes fue el único que se vio afectado en comparación con septiembre del año pasado. En 2015, el número llegó a $148.712 mientras que en la última medición fue de $119.588, es decir, $29.124 menos. De todas formas, la cifra es mayor que la percibida los años 2013 y 2014, según los registros de Deloitte.

“En términos de presupuesto, es muy marginal para la organización, pero si se está con un plan de austeridad es una buena señal”, señala Ugalde. A su juicio, el mensaje cobra fuerza solo si se complementa con otras acciones para la reducción de costos, como disminuir el consumo de servicios básicos, mejorar los incobrables o hacer más eficiente el manejo del stock .

Para Berg, otro factor que incide en este ajuste es que es una medida que no afecta mayormente la sensibilidad de los ejecutivos: “Para una persona que gana 10, este aguinaldo tiene mucho menos importancia que para quien gane 3 o menos”.

Migueles agrega que quienes ocupan cargos más elevados no están incluidos en los contratos colectivos, por lo que la empresa tiene mayor movilidad. “No se sienten tan obligadas con los ejecutivos, porque un profesional de este nivel no va a ir a demandar a su empleador a la Dirección del Trabajo”, dice.

Ante la reducción de este beneficio, Berg subraya que la comunicación es un factor determinante para que no se vea afectado el clima: “Debe haber un canal muy directo, para que la gente tenga claro qué es lo que está pasando. Igual de importante es que cuando a la organización le vaya bien, también se transmita, si no pierde toda credibilidad”.

Empresas medianas son las de mayor cobertura

Donde sí se ha visto con fuerza el efecto del débil escenario económico es en la cobertura de la regalía. Este año hay menos firmas entregándola respecto del año pasado. La caída más abrupta se ve en la línea ejecutiva de empresas grandes, que pasó de 73% a 62%, 11 puntos porcentuales. En las firmas de tamaño medio, la reducción fue solo de cuatro puntos porcentuales, en ambos segmentos de trabajadores, pero de todas formas sigue siendo alta. Para este septiembre, el 96% de la dotación general recibirá aguinaldo, así como el 85% de los gerentes y subgerentes.

La aplicación de este beneficio no está regulada por ley en el sector privado, por lo que es voluntario, salvo que esté pactado en el contrato, ya sea individual o colectivo, o en un anexo del mismo. Además, en caso de que se entregue desde hace años, pasa a ser un derecho adquirido por el trabajador, por lo que la empresa no puede limitar ni su otorgamiento ni su monto.

Para Bouffanais, la importancia de este beneficio va más allá de un tema legal. “Además de simbolizar la valía del trabajador, permite construir una imagen de empresa para el trabajador y su familia. Una organización que no entrega aguinaldo no es percibida como buena”, concluye.

Sector público

El aguinaldo para el sector público está regulado por ley. Este año, quienes tengan una remuneración líquida igual o inferior a $687.060 recibirán $66.208 como ingreso adicional. Quienes perciban un salario superior, accederán a un beneficio de $45.959. En ambos casos, el alza es de 4%.

María de los Ángeles Pattillo 


Fuente: El Mercurio