En el marco de la reforma tributaria aprobada en 2014:
Hoy comienza a regir norma antielusión que amplía las facultades fiscalizadoras del SII
30.09.2015

Una de las medidas contempladas en la reforma tributaria aprobada en 2014, la norma antielusión, comienza a regir hoy. Esta amplía las facultades del Servicio de Impuestos Internos (SII) para fiscalizar y sancionar los abusos y simulaciones de los contribuyentes que buscan evadir el pago de impuestos. Además, hace extensiva la responsabilidad del contribuyente a sus asesores que hayan participado de las maniobras evasivas.

La misma ley establece que la normativa solo se aplicará a hechos o negocios realizados o concluidos a partir de su entrada en vigencia. Esta última parte del texto deja abierta, según expertos, la posibilidad de que se aplique a hechos ocurridos con anterioridad a esta fecha.

El pasado 10 de agosto, Hacienda informó que en la “simplificación” que se hará de la reforma tributaria, se precisaría que la norma antielusión no se aplicaría a hechos previos.

En opinión del abogado Rodrigo Benítez, de BDO Tax & Legal, a partir de hoy los contribuyentes deberán ser mucho más prudentes en la forma en que estructuran sus negocios. Esto porque cualquier operación o transacción que realicen que permita obtener algún beneficio o ventaja tributaria, podría ser calificada de abuso o simulación. Benítez explicó que lo mismo ocurrirá con los asesores, que recomienden una determinada estructura societaria, o una forma de inversión o un contrato en particular.

El abogado Marcelo Muñoz, de Salcedo y Compañía, criticó que la norma antielusión asimile ciertas formas jurídicas con la simulación, creando una suerte de “arena movediza” para los contribuyentes. “Podría haber cuestionamientos demasiado agresivos o arbitrarios del SII, la norma deja espacio para eso, los contribuyentes y asesores deberán poner cuidado”, dijo.

“Cualquier operación que permita obtener alguna ventaja tributaria, podría ser calificada de abuso o simulación”.
RODRIGO BENÍTEZ BDO TAX & LEGAL


Fuente: El Mercurio