Los adictos al trabajo desde la perspectiva de los recursos humanos
05.12.2016

Debido a las presiones que existen en el mundo laboral actual donde se les exige frecuentemente al trabajador que dé el 100% de sí en el desempeño de sus funciones, muchas personas sienten que no pueden cumplir con todo lo solicitado por sus jefes y de allí que decidan, en muchas ocasiones, aumentar sus horas de trabajo para lograr los objetivos establecidos


Cuando esta acción se repite constantemente haciendo que las personas prefieran su trabajo en lugar que su vida familiar, estas corren el riesgo de convertirse, poco a poco, en adictos al trabajo. 

En inglés la adicción al trabajo se conoce con el término de workaholism, concepto que se deriva de los términos: work (trabajo) y alcoholism (alcoholismo). 

Es decir, estas personas literalmente se embriagan de trabajo e inclusive sufren síntomas muy parecidos a los alcohólicos como el síndrome de abstinencia (profunda ansiedad si no trabajan muchas horas extras).

Oras personas que pueden convertirse en adictos al trabajo son aquéllas que tratan de escapar de prblemas familiares los cuales no pueden o saben controlar o aquellos que no quieren enfrentarse a su realidad y buscan refugio en sus trabajos.

En una oficina los adictos al trabajo son fácilmente reconocidos, ya que presentan el siguiente patrón de comportamiento:

Se encuentran laborando en cualquier momento y lugar, noches, fines de semana y días festivos.

Preparan informes para el trabajo con mucho tiempo de anticipación

Almuerzan en sus escritorios

Dicen constantemente que están tratando de "ponerse al día".

Debido a esta compulsión por trabajar no es de extrañarse que estos trabajadores sufran de gastritis, hipertensión arterial entre otros..

En la oficina,  los problemas más frecuentes no surgen de las personas adictas al trabajo sino de aquéllos quienes lo rodean, ya que se sienten incómodos de laborar con personas tan perfeccionistas lo que hace que el ambiente laboral sea cada vez más competitivo y puede conducir, con el tiempo, a conflictos interpersonales.

Por ejemplo, el supervisor adicto al trabajo podrá establecer normas poco realistas a sus subalternos.  Como sucede a menudo, en tales circunstancias, estos colaboradores al ver que no pueden trabajar con tanta presión, manifiesten a la organización su disconformidad de trabajar con este supervisor  y decidan mejor renunciar.

El gerente de recursos humanos debe tratar de ayudar a los adictos al trabajo.  Para ello, debe:

Dejar claro a estos colaboradores que no se les obliga a laborar durante sus períodos de comida; sólo en casos especiales en las cuales la empresa así lo estime conveniente y se lo informe.

Hacer que ellos reconozcan su problema de concentración en cuanto a la consecución de los objetivos de forma cuantitativa y cualitativamente.

Mostrar a estos trabajadores la forma cómo su comportamiento ha creado problemas específicos en la oficina. Por ejemplo, el supervisor adicto al trabajo, se le debe informar que, debido a su estilo de trabajo, muchos subordinados con talento han dejado la empresa.

Tratar que tengan una perspectiva equilibrada entre su trabajo y sus vidas. Para ello es necesario el asesoramiento profesional, tiempo durante el cual estos trabajadores deben llegar a apreciar los beneficios de descanso y recreación.

Es importante que estas personas vean el trabajo como tal, una forma para obtener ingresos a cambio del esfuerzo, del tiempo y de su disponibilidad a la organización.

Ellos deben comprender que es necesario procurar un equilibrio perfecto entre la vida privada y la laboral. No se debe inclinar la balanza sólo al área del trabajo y olvidarse de la vida familiar (su esposo (a), hijos, etc.), ya que podrían lamentarlo en el futuro.


Fuente: RRHH Web