OCDE advierte por inequidad de ingresos. Chile aún es el más desigual del grupo
07.11.2016

Según la organización, entre 2010 y 2014 los ingresos de sueldos y autoempleo entre las familias en edad productiva aumentaron en la mayoría de los países de la organización.


Aunque la desigualdad del ingreso en Chile se ha reducido un poco durante los últimos años, Chile se mantiene como el país más desigual de la OCDE, esto según la última actualización de la base de datos de la organización. 

Chile es seguido por México, Turquía, EEUU y Reino Unido en el ranking elaborado por la llamada organización de los países ricos, que mide los índices Gini de cada nación. La última actualización consideró datos hasta 2013-14.

“Nuevos datos y análisis de la OCDE muestran que la desigualdad en los ingresos se mantiene en niveles sin precedentes en la mayoría de los países de la OCDE, ya que los ingresos del 10% más rico de la población se recuperaron de la crisis con rapidez, en tanto que los del 10% más pobre apenas han repuntado”, dijo el think tank con sede en París ayer en un comunicado.

La OCDE descubrió que entre 2010 y 2014, los ingresos provenientes de salarios y autoempleo entre las familias en edad productiva aumentaron en la mayoría de los países de la OCDE, debido principalmente a que el desempleo disminuyó.

Sin embargo, consignó, las familias de ingresos bajos se beneficiaron menos que los asalariados de niveles medio y alto: el desempleo a largo plazo, empleos de baja calidad y grandes disparidades entre los trabajadores en términos de contratos laborales, sectores de empleo o seguridad en el empleo, afectaron a las familias de ingresos bajos y contribuyeron a los permanentes y altos niveles de desigualdad. 

El organismo añadió que los impuestos y transferencias de los gobiernos, como prestaciones de desempleo y familiares, los cuales ayudaron a amortiguar el aumento de la desigualdad entre la población más pobre al principio de la crisis, también han bajado desde 2010 en dos tercios de los países de la OCDE. 

Efecto Redistribución

La desigualdad entre la población en edad laboral es normalmente más alta y los cambios son más pronunciados que los vistos en la población total, según el informe de la organización que acompañó la nueva serie de datos (ver iPad). La llamada desigualdad de ingresos de mercado entre esta población, por ejemplo los ingresos de capital y laborales más las transferencias privadas, ha estado aumentando desde 2008 y sigue siendo alta, a pesar de la recuperación económica.

El organismo acotó que la redistribución a través de ingresos impositivos y transferencias de efectivo, como el desemplo y otros beneficios, sirve como un amortiguador para la desigualdad de ingresos, aproximadamente 27% en promedio en la OCDE. Este impacto, señaló, sería incluso mayor tomando en consideración a las transferencias de parte del gobierno que no son dinero en efectivo, como la educación y la cobertura de salud. Sobre este efecto redistributivo, la OCDE subrayó que refleja el impacto de las transferencias de efectivo.

La organización dijo que en las primeras etapas de la crisis, los impuestos y las transferencias de efectivo compensaron en gran parte el aumento de la desigualdad del ingreso del mercado. Desde 2010, la redistribución se ha debilitado o estancado en la mayoría de los países OCDE. Esto podría deberse a una suavización de los estabilizadores automáticos a medida que la economía se recupera en algunos países, por ejemplo Estonia y Letonia, o al término gradual de las medidas de estímulo implementadas durante los primeros años de la crisis. Como ejemplo de esto, la OCDE cita que en EEUU la extensión de la duración de los beneficios por desempleo que se llevó a cabo en 2008 y 2009 fue retirada en 2011.

El reporte de la OCDE también indicó que una redistribución más débil podría reflejar la introducción de medidas de consolidación fiscal, como ocurrió en Hungría tras garantizarse ingresos mínimos.


Fuente: Pulso