En tanto, un tercio se inclina por un modelo con reparto, según estudio de la UAI:
6 de cada 10 chilenos prefieren un sistema previsional donde prime el ahorro personal
02.02.2017

Sin embargo, revela que la mayoría de las personas desean que los fondos adicionales no sean administrados por la AFP.  


La eventual reforma al sistema de pensiones sigue marcando la agenda local, aunque aún existen solo lineamientos y no definiciones puntuales sobre los posibles cambios que se harían al modelo previsional local.

Sin embargo, a nivel de la ciudadanía, existe cierta preferencia -aunque también sin consenso- respecto de qué tipo de sistema debiese existir. De hecho, seis de cada diez chilenos se inclinan por un sistema donde predomine el ahorro personal, según reveló la encuesta “Percepciones en torno al sistema previsional chileno”, realizada por el Centro de Políticas Laborales de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), con el apoyo de Cadem. En tanto, un tercio prefiere uno con reparto (18% un sistema mixto en el que predomine el componente de reparto y 15% de las personas escogerían uno de reparto puro).

Andrea Repetto, directora del Centro de Políticas Laborales de la UAI, comentó que si bien las personas encuestadas muestran preferencia por un sistema en el que predomine el ahorro individual, una mayoría dice que desea que sus fondos no sean administrados por las actuales AFP, sino más bien por un ente público o por los mismos trabajadores. “En otras palabras, pareciera no haber una disconformidad con un sistema en que las pensiones dependen en buena parte del esfuerzo personal, sino más bien con la forma en cómo este se administra”, añadió la economista.

Por edad, aquellos que tienen entre 18 y 34 años y los de entre 35 y 54 años, se inclinan proporcionalmente hacia un sistema de ahorro puramente personal para su vejez. En tanto, los mayores de 55 años favorecen un sistema mixto en el que prime el componente de ahorro personal.

El sondeo también revela que mientras más dispuesta están las personas a aumentar su porcentaje de cotización, más les gustaría aportarlo para un sistema de ahorro (ver infografía) .

Además, la encuesta muestra que al ser consultados por la pensión que debieran recibir, el 41% asegura que debiese ser igual a su último sueldo, mientras que el 36% plantea que debiera ser menor y solo el 19% cree que tendría que ser más alta que su último sueldo.

Para Repetto, una de las grandes conclusiones de este sondeo es que existe amplio apoyo a la idea de reformar y también a un sistema que relacione beneficios y contribuciones. “Hay distintas formas de hacer eso, no solo por vía de capitalización individual. Un esquema basado en un fondo que reparte beneficios progresivamente dentro de una generación también puede lograr aquello”, sostuvo.

De hecho, esta última alternativa, de que la cotización adicional, o al menos una parte de ella, vaya a un ahorro con redistribución intrageneracional, es una de las posibilidades que evalúa el Gobierno.

Independientemente de cuál sea el mecanismo por el que se incline el Ejecutivo en una eventual propuesta, hay algunos elementos que ya tienen consenso, tanto a nivel de actores que participan de la reforma como también en la ciudadanía. “No es posible entregar mejores pensiones sin allegar más recursos al sistema, y la ciudadanía entiende muy bien eso”, manifestó Repetto.

María Paz Infante H. 


Fuente: El Mercurio