¿Podría resultar en Chile el "derecho a desconectarse" del trabajo?
06.02.2016

La reciente legislación francesa que motiva a las empresas a respetar los tiempos libres, fines de semana y vacaciones de los trabajadores, para así disminuir los niveles de estrés, está abriendo la discusión sobre el tema en todo el mundo, incluyendo Chile. Si bien en nuestro país esto es incipiente, de a poco las empresas comienzan a verlo como una forma de mejorar la productividad.


EL 56% de los chilenos responde de inmediato un llamado telefónico fuera de su horario de trabajo, según el penúltimo estudio Workmonitor que elabora anualmente Randstad, el cual estuvo enfocado en el uso del tiempo libre de los empleados a nivel mundial.

El porcentaje es el mismo que tienen los trabajadores globalmente, pero es bastante más alto que el de Dinamarca (33%), donde los empleados suelen darle mucha relevancia a la desconexión fuera del horario laboral y durante sus vacaciones (ver gráfico).

Este “derecho a desconectarse” está siendo tan relevante en varios países, que incluso, luego de meses de acalorados debates, se trasformó en ley en Francia hace 18 días.

¿Podría funcionar en Chile? A primera vista parece difícil, tomando en cuenta que en todos los estudios el país figura en los primeros lugares como el que trabaja más horas a la semana en la OCDE y a la vez, los menos productivos. Sin embargo, el sector privado comienza a ver en este derecho una política laboral, “que podría aumentar a medida que las empresas lo consideren como un valor agregado para sus empleados y para la productividad”, como lo afirma la ministra del Trabajo, Alejandra Krauss (ver página 22).

En Chile no existe legislación específica sobre el envío de emails o llamados telefónicos después del horario laboral. Sólo está el artículo 33 del Código del Trabajo que indica que los profesionales tienen un horario definido por ley, pero depende de ellos si quieren o no responder a algún tema laboral fuera de su jornada.

Para hacerse una idea, el nuevo cuerpo legal francés crea un derecho para los asalariados y una obligación para las grandes empresas: regular el uso de las tecnologías de la comunicación (sistemas de mensajería, correos electrónicos y teléfonos móviles) para garantizar el respeto del tiempo de descanso y de las vacaciones. 

Para esto, la ley establece que la manera de hacerlo será por la negociación entre las partes, donde las direcciones y sindicatos de las empresas de más de 50 empleados tendrán que discutir para llegar a un acuerdo que podrá tener validez uno o varios años. Si no se alcanza un compromiso, será el empresario el que redacte una “carta” con las reglas.

Trabajar por objetivos

En Chile, más que acuerdos escritos, muchas empresas tienen políticas definidas acerca del respeto al descanso de los trabajadores, las que no son parte del contrato de trabajo, sino más bien, están en el contexto de la cultura corporativa y/o sentido común. “Afortunadamente, en muchas compañías existe la tendencia a propender a que los empleados puedan desconectarse del trabajo, en particular de sus móviles y correos electrónicos, fuera de las horas laborables. Esto va en la línea de propiciar el bienestar, la felicidad y el salario emocional de los trabajadores”, indica Claudia Cubillos, psicóloga laboral de la empresa de outsourcing y recursos humanos GrupoExpro.

Sin embargo, más allá de las políticas empresariales, a veces se da el caso de jefaturas que por rasgos personales interrumpen el descanso de sus empleados llamando a sus móviles, enviándoles correos electrónicos o mensajes en sus horarios de descanso. “La tentación de un jefe por comunicarse fuera de horario laboral dependerá del estilo de jefatura, porque se intensifica cuando hay rasgos de ansiedad, control o el deseo de impulsar rápidamente proyectos”, dice Cubillos y agrega: “Pero tampoco hay que atribuir toda la responsabilidad al jefe o mando medio, porque también se da la comunicación entre empleados en horario de descanso, o de trabajadores que revisan sus correos electrónicos corporativos fuera del horario laboral por decisión propia, y especialmente tienen ese hábito los domingo al atardecer”.

Al respecto, el Workmonitor concluye que el 43% de los chilenos cree que su empleador espera que esté disponible por teléfono y correo electrónico durante las vacaciones y 53% cree que la empresa espera que lo haga fuera de las horas regulares de oficina. “Existe una concepción errada de las compañías en Chile (y también de los trabajadores) de que  estar conectados las 24 horas del día al trabajo significa mayor compromiso y productividad. Pero eso no es así. Tenemos que empezar una conversación donde las empresas deben gestionarse en base a productividad, a objetivos y a metas”, comenta Natalia Zúñiga, gerente de marketing y comunicaciones de Randstad.

Según la ejecutiva, trabajando por objetivos no debería haber problema si un empleado llega más tarde al trabajo o se toma unas horas para ir al médico. “Vivimos pensando que el que llega más temprano y se va más tarde está más comprometido con la empresa”, señala Zúñiga.

Al respecto, una investigación del Instituto de Estudios Económicos (IEE) de España mostró que los chilenos trabajamos 245 horas más al año que el promedio de los países de la OCDE. 

Incluso, la gerente de marketing y comunicaciones de Randstad cree que cualquier cargo podría utilizar este derecho en mayor o menor medida. “Las empresas sobreviven a cambios de dueños y los países sobreviven con cambios de presidentes. Nadie es imprescindible. Es entendible que para ejecutivos de alto cargo o directores que toman decisiones clave sea muy difícil desconectarse, pero es posible hacerlo, teniendo una buena organización, contando con las personas adecuadas y con políticas corporativas que lo respalden”, concluye Natalia Zúñiga.

Agile working

Si bien la ley gala tiene menos de un mes, varias compañías se adelantaron. Por ejemplo, desde septiembre, Orange acordó con sus trabajadores establecer tiempos de no utilización de mensajería durante las reuniones de trabajo. Por su parte, Michelin estableció “un control de las conexiones a distancia” para sus altos ejecutivos que trabajan de forma itinerante entre las 21:00 y 7:00 hrs durante los días laborables y los fines de semana. El banco Axa ya habían tomado medidas como la interrupción de los e-mails durante las noches y fines de semana.

Pero la pionera a nivel mundial fue la alemana Volkswagen, que desde 2011 impuso a parte de sus empleados un bloqueo al acceso a su correo electrónico en sus celulares entre las 18:15 y 7:00 hrs.

En Chile, varias empresas están de a poco incorporando estas políticas, motivadas principalmente por multinacionales, como es el caso de Unilever. Fernando Eiffler, director de Recursos Humanos de Unilever en Chile cree que es un cambio cultural que necesariamente va a seguir evolucionando. “Ya está totalmente interiorizado el agile working, una nueva forma de trabajo remoto que otorga más flexibilidad a las tareas cotidianas y que permite a las personas administrar su propio tiempo”, dice Eiffler.

Bajo este sistema, si a alguien le acomoda enviar un email fuera del horario laboral no hay problema, mientras no impacte en la vida personal de otros. “El espíritu del agile working es trabajar por objetivos, no cumpliendo horarios”, apunta Eiffler.


Fuente: Pulso