Cifra recomendada por la OCDE es de 1,8% a 2,0%:
Ausentismo laboral llegó a 3,02% en 2016 y se proyecta que febrero cierre con una tasa de 2,5%
27.02.2017

Ante el actual escenario económico, cada vez más empresas se están preocupando de este indicador, ya que afecta directamente en la productividad.  


En la última década, el ausentismo laboral ha aumentado casi un 10% cada año, destaca la gerenta de Inmune Empleadores, Constanza Daniels. Según datos de la firma, en 2012 la tasa anual era de 2,37%, cifra que ha sido subiendo hasta llegar a 3,02% el año pasado, considerando a los afiliados a Fonasa, que representan cerca del 70% del total de cotizantes de salud. Sin embargo, la recomendación de la OCDE para Chile es que este indicador se mueva entre un rango de 1,8% y 2,0%.

En Inmune Empleadores actualmente están asesorando a 30 compañías para el buen uso de las licencias médicas y según su experiencia, el 25% de las emisiones son sospechosas. “Hay patrones para presentar licencias, justo antes de vacaciones, los días viernes, o los meses donde se vendió menos. Ahí probablemente no hay una situación real, pues es difícil enfermarse con una pauta”, dice Daniels.

En los meses de verano, la tasa de ausentismo es moderada respecto del promedio anual. En febrero de 2016 fue de 2,81% y para este año se proyecta que llegue a 2,5% en el mismo mes, mientras que en enero último fue de 2,7%. En 2016 el peak fue en el mes de agosto, con una tasa de 3,33%.

Constanza Daniels señala que en la temporada estival hay menos enfermedades respiratorias, lo que incide en dicha caída. “Además, la mayoría de las personas sale de vacaciones, por lo que no necesitan tomar licencias”, agrega.

Junto con las emisiones fraudulentas, la experta indica que también puede haber condiciones laborales nocivas. “Si una empresa tiene 10% de ausentismo, o más de la mitad de las licencias no son reales o algo en el trabajo hace que la gente se enferme. En cualquiera de los dos casos hay que hacer un doble clic y ver lo que está pasando”, subraya.

Cristián Villarroel, asesor técnico del Departamento de Salud Ocupacional del Ministerio de Salud, advierte que efectivamente muchas veces casos de origen laboral finalmente son tratados por Fonasa o por las isapres, lo que representa un problema. “Hay un subsidio cruzado, ya que el sistema de salud termina costeando enfermedades profesionales. Al invisibilizar estos últimos, se hace más difícil poder determinar en forma real cuánto nos enferma el trabajo”.

Empresas están haciendo más controles ante menor dinamismo económico

Muchas empresas no consideran el ausentismo laboral como un problema, señala Constanza Daniels: “Como no pagan el sueldo, sino que lo hace la isapre o Fonasa, no está la noción de que los afecte”. Sin embargo, la ejecutiva de Inmune dice que el menor dinamismo económico estaría influenciando en que cada vez más compañías comiencen a preocuparse de esta situación, debido principalmente al impacto que tiene en la productividad.

“Las empresas tienen el deber de controlar el uso correcto de las licencias de sus empleados. Deben hacer denuncias a Fonasa o las isapres en caso de detectar una irregularidad”, indica Daniels. Eso sí, de solo ser sospechas recomienda no informarlo, dado que las entidades fiscalizadoras no tienen la suficiente capacidad.

En muchos casos, la falta de interés de los empleadores es el principal impulsor de la aparición de licencias fraudulentas, advierte la experta: “Si la gente siente que está en un ambiente libre, donde ve que otros se ausentan y no les pasa nada, es una curva ascendente. Es una actitud contagiosa”, concluye.

Mayor alza

El peak de ausentismo laboral en 2016 fue en agosto, con una tasa de 3,3%.

María de los Ángeles Pattillo 


Fuente: El Mercurio