Gerente General, Ricardo Rodríguez, y la baja de comisiones
Provida: "Nos hemos convencido de que la forma de posicionar mejor nuestra compañía es trabajar sobre el ahorro voluntario"
05.03.2017

El ejecutivo entra al debate previsional y da por cerrada la polémica por la fusión Provida-Acquisition: “Se ha respetado la institucionalidad”.  


Si para el sistema de AFP el 2016 fue un año difícil, para Provida, el actor más grande de esta industria por número de afiliados -más de 3,1 millones de clientes-, también lo fue. Entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, la compañía perdió 105 mil clientes, según cifras de la Superintendencia de Pensiones.

Esto, en un contexto en que se presentaron al menos tres situaciones complejas para esta administradora: la empresa, de propiedad de la estadounidense Metlife, operó con una comisión de 1,54% para cotizaciones obligatorias, la más alta del sistema. A la vez, fue la menos rentable en tres de los cinco fondos administrados, y se vio envuelta en una agria polémica con el Movimiento No + AFP, cuyo vocero, Luis Mesina, llamó en octubre de ese año a abandonar Cuprum y Provida.

El miércoles de esta semana, Provida informó que reducirá su comisión para ahorro obligatorio desde 1,54 a 1,45%. Con ello, dejará de ser la AFP más cara, y Cuprum pasará a ocupar ese lugar. Además, las comisiones de APV (que estaban en 0,56%) y las de cuenta 2 (que eran de 0,92%) bajarán a 0,2%.

“Hemos reducido a un nivel inédito la comisión de ahorro voluntario tanto para la cuenta dos como para el APV. Es una reducción de 64 y 78%, muy significativa. Esto hace que realmente la carga sea cercana a cero”, afirma el gerente general de Provida, Ricardo Rodríguez, quien explica que no puede proyectar el impacto de esta medida sobre los ingresos de la compañía, por tratarse de una empresa abierta, pero que es un esfuerzo relevante. “Esto va a tener un impacto en nuestra cuenta de resultados. Además, va acompañado por un aumento de la inversión en el proceso comercial y de servicio al cliente, de US$ 35 millones hasta 2019”.

Hay un trasfondo para la decisión de Provida: “nos hemos convencido de que la forma de posicionar mejor nuestra compañía es trabajar sobre el ahorro voluntario. Por eso hacemos el esfuerzo aquí”, dice el ejecutivo.

En cotización obligatoria siguen siendo la segunda más cara.

“Los afiliados son mucho más racionales y saben mucho más de lo que creemos acá en Santiago. Si yo viviera en Illapel y supiera que puedo necesitar de una AFP, a mí me encantaría verla y conocer a esos ejecutivos. Cuando uno le soluciona a un cliente temas tributarios y lo asesora sobre cómo utilizar los beneficios que generan los APV y la cuenta 2, ese diferencial es mucho más importante que cualquier diferencia de cotización”.

Usted dice que los afiliados son gente que toma decisiones racionales, y, claramente, el precio está en el ABC de estas decisiones.

“Por supuesto, pero no necesariamente toda la gente va y compra el auto más barato. Para mucha gente tiene importancia la solvencia”.

Hasta antes de esta decisión, Provida era la AFP más cara y la menos rentable.

“Provida es una compañía que tiene una infraestructura, una tecnología y un equipo humano que cubre todo el país, y cuando uno carga ese porcentaje sobre los distintos niveles de salarios, evidentemente es una comisión competitiva”.

Sobre la baja rentabilidad de los fondos administrados, en tanto, Rodríguez afirma que la compañía ha tenido una política conservadora, pero segura: “Los activos en que invertimos los fondos de nuestros afiliados son los más seguros. Básicamente, son bonos del Estado de Chile. La seguridad de los fondos es importante, y esto se ve en el largo plazo (...) Uno está acostumbrado a que haya volatilidades; lo que pasa es que cuando uno invierte para la pensión, lo hace a largo plazo; estamos hablando a treinta años. Nuestro portafolio es muy sólido, puede tener algún devengamiento puntual menor, pero tenemos unos activos en los cuales los afiliados pueden estar tranquilos”.

Luz verde a fusión Provida-Acquisition: “Chile sigue siendo un país reconocido por su institucionalidad”

El llamado de No + AFP a abandonar Provida y Cuprum, en octubre pasado, estuvo precedido por una prolongada disputa, que se desencadenó en 2015, luego de que la Superintendencia de Pensiones aprobara las fusiones de Cuprum-Argentum y de Provida-Acquisition. En ambos procesos, las empresas hicieron uso del beneficio tributario denominado “goodwill”.

El proceso estuvo marcado por comisiones investigadoras, pronunciamientos de la Contraloría y un duro enfrentamiento entre la entonces superintendenta Tamara Agnic y la ex ministra del Trabajo Ximena Rincón, quien no vio con buenos ojos que se autorizaran operaciones de esa índole.

Después de esa batahola, finalmente la Superintendencia dio luz verde a ambas fusiones.

El revuelo que provocaron las fusiones de Cuprum-Argentum y Provida-Acquisition, ¿en qué medida ayudó a deteriorar la imagen de las AFP, de cara a la población?

“Ese es un tema cerrado. Realmente esto fue ratificado en tres oportunidades por funcionarios diferentes, y también por la Contraloría, que revisó el proceso, así que creemos que es un derecho legítimo, y está cerrado”.

Cerrado en lo formal, porque después de que el Movimiento No + AFP hizo un llamado a salir de Cuprum y Provida debido a estos negocios -y antes llamó a cambiarse al fondo E-, lo que uno ve es que 1,3 millones de afiliados se trasladaron de fondo en 2016, la mayoría al fondo E, y que Provida perdió miles de afiliados.

“Nosotros tratamos de ver estas cosas como una oportunidad. Se ha preservado el Estado de derecho, lo que siempre ha sido una característica diferencial con países emergentes, y sobre todo de Sudamérica. Los distintos poderes del Estado han podido funcionar. Lo más relevante es que se ha respetado la institucionalidad y la certeza jurídica”.

¿Quedó intacta la autonomía de la Superintendencia?

“Queda intacto el Estado de Chile y su institucionalidad, claramente”.

Pero ustedes, como parte de un conglomerado extranjero, como Metlife, ¿ven que este tipo de debates cambia la imagen de Chile?

“No, nosotros creemos que estamos viviendo en un mundo de mucha efervescencia en todos lados, y Chile sigue siendo un país reconocido por su institucionalidad”.

“Chile es de los pocos países en condiciones de arreglar su tema de pensiones de manera razonable”

Cómo mejorar las pensiones es uno de los debates que se han tomado la agenda y que prometen agudizarse a lo largo de este año.

En ese contexto, Rodríguez tiene una mirada optimista: “Chile es de los pocos países en el mundo que están en condiciones de arreglar su tema de pensiones de manera razonable. Cuando uno encuentra países desarrollados donde la edad de pensionarse ya es de 69 años, ya contribuyen con el 35% de los salarios y a pesar de eso necesitan 10 puntos del PIB en el presupuesto para financiar un déficit, solo quedan malas noticias para delante”.

¿Es factible pedirle a la gente que ahorre más si el salario imponible promedio en Chile es bajo todavía, $700 mil mensuales?

“Ahorrar implica sacrificar consumo presente, no importa el nivel de salario del que se trate. Tenemos la experiencia de que muchas veces la gente con salarios bajos, igual es capaz de ahorrar, de enviar remesas a sus familias que están en otro país”.

La decisión de postergar la edad de jubilación no depende solo de la voluntad de los trabajadores, sino de que alguien les dé trabajo después de cierta edad. ¿Tiene alguna base de realidad la propuesta de aumentar la edad de jubilación, cuando la única categoría ocupacional que crece en Chile son los cuenta propia?

“Siempre hemos propuesto ponerles más foco a los años de aporte que a la edad de jubilación. Una solución que aumente la edad de jubilación cuando un porcentaje alto tiene dos años de aporte, tampoco. La buena noticia es que la gente es libre, hay gente que toma la decisión de retirarse y hay gente que toma la decisión de seguir trabajando. Para que esto funcione, implica que uno tiene que lograr que los que sí pueden ahorrar lo hagan, para que el espacio de la solidaridad tenga una proporción que pueda ser financiable”.

Cuando las AFP plantean que el aumento de las pensiones debe abordarse por la vía del gasto público, ¿implícitamente se está reconociendo la necesidad de una nueva reforma tributaria?

“Lo que ha propuesto el Gobierno es llegar a un gran acuerdo nacional. Esto implica un consenso en términos de qué porcentaje del gasto público uno lo va a destinar a las pensiones y básicamente a las pensiones solidarias. Chile es de los pocos países que están en condiciones de solucionar su problema previsional de una manera razonable, porque viene de una asignación en su presupuesto baja en relación al resto de los países, con una contribución sobre los salarios baja respecto al resto de los países. Y en vez de tener una deuda implícita de dos o tres veces el PIB, como los principales países europeos, tiene un ahorro de los afiliados a las AFP y a las compañías de seguros de casi una vez el PIB”.

En el caso de los cobros con cargo a los fondos de los trabajadores para pagar a los gestores extranjeros, ¿faltó transparencia de parte de las AFP para que la gente conociera ese costo, conocido como comisiones ocultas?

“Pocos sistemas son tan transparentes en el precio que cobran, dónde invierten, en términos de sus gastos. Existe una regulación, existe una superintendencia que controla que eso se haga de acuerdo a esa legislación. La transparencia es absoluta”.

¿Qué le parece que los cinco puntos adicionales de cotización vayan a un pilar colectivo?

“Habría que ver qué es lo que piensa la gente. Cuando la gente está haciendo un ahorro adicional, la mayoría ha preferido hacerlo a una cuenta individual”.

Pablo Obregón 


Fuente: El Mercurio