Índice cumple casi tres años por debajo del nivel neutral de 50 puntos:
Confianza empresarial sube en febrero, pero sigue en terreno pesimista
03.03.2017

Las percepciones en las actividades de comercio e industria manufacturera muestran una mejora respecto del mes anterior, pero caen en construcción y minería.  


El Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE) alcanzó a 45,98 puntos en febrero, con un aumento de 1,1 puntos respecto del mes anterior, pero completando 35 meses en niveles pesimistas; esto es, por debajo del umbral neutral de 50 puntos.

El índice es calculado mensualmente por la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y el Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (Icare).

A nivel sectorial, el comercio registró 51 puntos en febrero, 0,7 puntos más que en enero, aumentando 1,2 puntos en doce meses. La industria manufacturera anotó 45,6 puntos, se situó cuatro puntos por encima del mes anterior y superó en 1,5 puntos el registro de hace un año.

La minería totalizó 61,5 puntos, dos menos que el mes anterior, y 1,1 puntos menos en doce meses. La construcción marcó 24 puntos, un punto menos que en enero, y 5,9 puntos inferior al de hace doce meses.

Al analizar las cifras, el presidente de ICR Clasificadora de Riesgo, Álvaro Clarke, dice que un índice con casi tres años en rango pesimista refleja un movimiento estructural hacia un nivel de incertidumbre más alto y un deterioro de las expectativas, sin que se visualice un cambio importante en el corto plazo.

En su opinión, no se aprecia un repunte relevante en los niveles de inversión y, por tanto, el crecimiento económico continuará ralentizando al igual que la creación de empleo.

“Es posible que solo un cambio en la conducción política, seguramente por la vía electoral, sea hoy en día un factor esencial para generar una corrección de tendencia y expectativas; en consecuencia, es muy probable que el IMCE continúe en terreno pesimista en los próximos meses”, concluye el economista.

Las expectativas de los empresarios están golpeadas con reformas empujadas durante los últimos años que han dañado nuestras expectativas de desarrollo, sostiene Francisco Parro, economista de la Escuela de Negocios de la UAI. Señala que inversionistas que algunos años atrás veían una economía pujante avanzando hacia el mundo desarrollado, hoy se encuentran con una economía deprimida y un país confundido.

“Lo importante es que hayamos aprendido como lección que el crecimiento económico importa, y mucho, como motor de oportunidades para los grupos más vulnerables”, plantea Parro. Al respecto, alude a los últimos indicadores del mercado laboral que muestran que el bajo crecimiento ha socavado la calidad de los empleos. “Lo importante ahora es volver a crecer a tasas elevadas”, puntualiza.

La medición del IMCE da cuenta de un aumento de las presiones salariales respecto del mes anterior, junto a una disminución del empleo.

Por otro lado, los subíndices muestran que la situación esperada de la empresa alcanza a 49,6 puntos, y la situación económica esperada del país, 44,2 puntos, ambos en rango pesimista.

Con un registro de 35,3 puntos, la demanda actual se ve contractiva, disminuyendo 2,7 puntos respecto del mes anterior y 3,3 puntos menos que en febrero de 2016.

El uso de la capacidad instalada se ubica en 79,5%, y la inflación esperada para el año, en 3,2%, igual al mes anterior.

“Lo lamentable es que no se aprecia un repunte relevante en los niveles de inversión y, por tanto, el crecimiento y la creación de empleo continuarán ralentizados”. 

ÁLVARO CLARKE PRESIDENTE DE ICR CLASIFICADORA DE RIESGO

“Lo importante es que hayamos aprendido como lección que el crecimiento económico importa, y mucho, como motor de oportunidades para los grupos más vulnerables”. 

FRANCISCO PARRO ECONOMISTA ESCUELA DE NEGOCIOS DE LA UAI

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio