En seminario organizado por la International Fiscal Association y "El Mercurio"
Expertos tributarios platean incertidumbre jurídica en nueva norma antielusión
02.04.2015

Los abogados Ricardo Escobar, Francisco Selamé y Olga Feliú analizaron la compleja aplicación de la normativa.  


Un crítico diagnóstico tienen los expertos tributarios respecto de la aplicación de la Ley de Reforma Tributaria y la norma general antielusión, que empezará a regir el 30 de septiembre de este año.

Los abogados Francisco Selamé, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile; Ricardo Escobar, ex director del Servicio de Impuestos Internos y socio de Bofill Escobar Abogados, y Olga Feliú, presidenta del Colegio de Abogados, expusieron ayer en el seminario “Cláusula General Antielusión, tres visiones distintas”, organizado por “El Mercurio”, la International Fiscal Association y patrocinado por la Universidad de Concepción. Los expertos presentaron bajo distintas perspectivas las dificultades que traería el nuevo sistema para la legislación actual.

Una de las críticas iniciales es que la norma no quedó redactada de manera coherente y que tiene inconsistencias. Agregaron que a ratos parece estar escrita “con dos plumas”.

Así, en el debate se señaló que había un alto grado de incertidumbre jurídica, ya que no es posible determinar cómo los tribunales de justicia interpretarán esta ley, que abre distintas posibilidades.

Otra crítica presentada dice relación con que esta norma se escapa de la tradición histórica del sistema tributario chileno y es más bien ajena al esquema que se ha implementado hasta ahora.

Sin embargo, se precisó que algunos de los problemas constitucionales que tenía la reforma tributaria en su presentación inicial quedaron zanjados con el protocolo de acuerdo. Uno de ellos era la falta de un debido proceso que garantizara que los contribuyentes pudieran tener un apoyo de la justicia especializada, rol que cumplen los tribunales tributarios y aduaneros.

Algunos de los asistentes opinaron que la Ley Antielusión es débil, pero que parte de ello se podrá solucionar en los tribunales, con la interpretación razonable que los jueces puedan dar a esta materia, estableciendo jurisprudencias.

Otros opinaron que la ley estaba derechamente mal redactada y que el Gobierno y los parlamentarios deberían asumir la responsabilidad de perfeccionarla en el corto plazo, para que no se tenga que trabajar durante los próximos años con un sistema deficiente.

A la salida, algunos de los asistentes comentaron que más que tener “plumas diversas”, la norma trató de incorporar visiones distintas. “Por una parte, se trata de compatibilizar el rol recaudador del SII con la autonomía contractual y la libertad de los contribuyentes por optar de manera legítima entre opciones que sean más eficientes desde la perspectiva tributaria”, comentaron.

30 de septiembre empieza a regir la norma general antielusión. 


Fuente: El Mercurio