CUT se abre a avanzar en la extensión automática de beneficios a mediano plazo
02.04.2015

Reforma laboral prohíbe que el empleador extienda los beneficios obtenidos en las negociaciones colectivas a los trabajadores no sindicalizados.


La prohibición de que el empleador extienda los beneficios obtenidos en las negociaciones colectivas a los trabajadores no sindicalizados se ha transformado en uno de los temas más resistidos por el empresariado en el proyecto de reforma laboral.

La iniciativa de gobierno establece que el actor sindical será el titular de los derechos ganados y sólo con acuerdo del sindicato negociador el empleador respectivo podrá aplicar total o parcialmente los beneficios de un instrumento colectivo, a los trabajadores sin afiliación gremial.

Para acceder a los beneficios, el trabajador no sindicalizado deberá aceptar la extensión y pagar la proporción o totalidad de la cuota sindical del sindicato, de conformidad al acuerdo de extensión.

Dicha propuesta marca un giro radical respecto de lo que establece la legislación vigente, la cual le da al empleador la facultad de extender unilateralmente los beneficios a aquellos trabajadores no sindicalizados que acepten pagar el 75% de la cuota sindical mensual al sindicato con el que se firmó el contrato, esto mientras dure la vigencia del instrumento colectivo.

Durante su exposición en la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) afirmó que este punto del proyecto violaba el derecho de propiedad de las personas jurídicas al excluir la posibilidad de que el empleador decida cómo se asigna parte importante del patrimonio de su empresa

Las observaciones al fin de la extensión no sólo vienen de los privados. También en la etapa de audiencias en la Cámara Baja, la economista y académica de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Andrea Repetto, planteó ante el asombro de los parlamentarios extender los beneficios de manera “automática”, como una herramienta para aumentar la cobertura de la negociación colectiva, que hoy llega a un 8% en el país.

Repetto explicó en la oportunidad que un gran porcentaje de países de la OCDE tienen en su legislación o realizan por voluntad propia la extensión de beneficios de forma automática. Asimismo, justificó esta idea con la necesidad de que sean los sindicatos los llamados a encantar a los trabajadores para que se afilien a la organización y no sean los beneficios ganados el anzuelo para la sindicalización.

Días posteriores a ese episodio -cuando se aprobó en general el proyecto laboral en comisión-, el diputado PS y ex ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, respaldó que el traspaso de beneficios se diera de manera automática, pero acotó que “se debería implementar cuando los sindicatos estén más preparados”.

En tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha planteado que cuando la extensión del convenio se aplica a los trabajadores no afiliados de las empresas cubiertas por la convención colectiva, no plantea preliminarmente problemas de contradicción con los principios de libertad sindical, en la medida en que ha sido la organización más representativa la que ha negociado en nombre de la totalidad de los trabajadores y no se trata de empresas con una pluralidad de establecimientos.

Respecto del otorgamiento automático de los beneficios, la OIT dice que debería realizarse un análisis tripartito previo referido a las consecuencias que producirá sobre el sector al que se extiende.

La visión de la CUT

Durante el diálogo prelegislativo, la CUT abogó ante el gobierno que se tenía que poner fin a la extensión unilateral de beneficios por parte de las empresas y se debía castigar como práctica antisindical el traspaso sin el consenso del sindicato.

Sin embargo, el lunes en un seminario de Clapes UC, la presidenta de la multisindical, Bárbara Figueroa, se abrió a avanzar en extensión automática, pero a mediano plazo.

“La tendencia en el ámbito laboral ha sido una extensión universal de beneficios, eso es innegable que ha estado en el debate. Lo que sostengo es que esa discusión primero requiere un actor legitimado, hoy estamos en el nivel previo y para que eso ocurra debe haber una absoluta legitimidad y certeza de que el actor que ha logrado avanzar en esos beneficios es el sindicato y en eso hoy nuestro país todavía tiene un tremendo nivel de retroceso... Eso sólo lo podemos revertir en la medida que el sindicato teniendo fuerza y poder, demuestre y dé cuenta de tremenda responsabilidad y por lo tanto, por esa vía dar el paso o avanzar hacia que el actor sindical es necesario y con eso podemos discutir otras cosas, por ejemplo que los beneficios sean para más trabajadores”, dijo.

Figueroa enfatizó que ese debate no se puede dar en el actual proyecto sobre derechos colectivos.

Consultada sobre la posibilidad de que también se puedan impulsar cambios en el sistema de indemnizaciones por años de servicios, la presidenta de la CUT dijo que “ese es un debate distinto, no podemos discutir en el marco de derechos colectivos lo que tiene que ver con derechos fundamentales de los trabajadores a propósito de su desgaste o vida laboral. Distinto es que se diga que una vez que tengamos un sindicalismo fuerte y rompamos los mitos podamos avanzar hacia la extensión (automática) de beneficios, a decir que un derecho fundamental como la indemnización por años de servicio se pueda discutir, creo que eso último no puede ser”.

Salas se reúne hoy con Bachelet y ministra del Trabajo

Como nuevo presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alberto Salas se ha fijado como tarea recomponer las confianzas con el gobierno en medio de la discusión de las reformas y el desprestigio institucional y empresarial por los casos Penta y SQM.

El lunes, el también timonel de la Sonami se reunió con el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, para avanzar en la concreción de la alianza público-privada para impulsar la reactivación de la economía nacional. Y ayer llegó hasta el palacio de La Moneda para sostener una bilateral de tipo protocolar con el titular de Interior, Rodrigo Peñailillo.

“Hablamos de los casos que han afectado en la confianza y la credibilidad de las instituciones, de la política y del empresariado, y nuestra voluntad es contribuir a recuperar esas confianzas con transparencia”, dijo Salas tras la cita. Respecto de la reforma laboral, dijo que planteó las inquietudes del empresariado por ese proyecto de ley.

Hoy el titular de la CPC se reunirá con la presidenta Michelle Bachelet y al mediodía llegará hasta el Ministerio del Trabajo para tener una bilateral con Javiera Blanco. Esta cita se da en medio de la molestia por la urgencia a la reforma labor    

Por Juan Pablo Palacios

Fuente: DF