En Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Bíobío y la Araucanía la desocupación supera el promedio país
Desempleo en regiones: empresarios advierten que las reformas no consideran sus realidades locales
05.07.2015

Reclaman falta de expertise para aterrizar el impacto de la oleada de cambios que se discuten en el Congreso.  


La discusión de las reformas tributaria, laboral y constitucional han afectado el ritmo de contratación de trabajadores en todo el país. Así lo muestran las cifras de la última medición del INE que elevó la tasa de desocupación a 6,6% en el trimestre marzo-mayo de este año.

En regiones, los empresarios sienten que los golpea más fuerte pues dicen que estos cambios legislativos han sido diseñados pensando en las grandes empresas y no en las medianas, pequeñas y locales, como las que ellos manejan.

Resaltan la precaria situación con que han debido enfrentar la implementación de la reforma tributaria, que derechamente muchos advierten “no entender”. Además se quejan de que en provincias ni siquiera hay expertos tributarios que puedan asesorarlos en ello, y venir a Santiago es un gasto que no pueden solventar.

Por otra parte, temen que la reforma laboral, que comienza su discusión mañana en la comisión de Trabajo del Senado, enturbie las relaciones cercanas que tienen las empresas de regiones, donde se trabaja con gente de una localidad, familias completas y empleados de toda una vida.

Los temores no son infundados: en siete regiones del país el desempleo supera el promedio nacional, llegando a 8% en el caso de Atacama. Los empresarios y gremios consultados señalan que los problemas puntuales que explican el desempleo, se han visto agravados por las reformas en discusión. Tarapacá, cuyo desempleo asciende a 7,8%, enfrenta un desgaste progresivo en su zona franca, debido a problemas que van desde la fuerte competencia que les han presentado las multitiendas hasta un conflicto tarifario de compleja resolución.

En el sur, La Araucanía con un desempleo de 6,9% ha visto su actividad mermada por el conflicto mapuche, que ha hecho emigrar a varias empresas de esa zona, lo que ha aumentado la cesantía en la región más pobre del país.

Dicen que la agricultura, la industria manufacturera, la minería y el comercio son los sectores más afectados por el desempleo y anticipan que la construcción les seguirá, pues ven que hoy sobrevive porque se está vendiendo antes de que se termine la franquicia del IVA, mientras en Atacama este rubro se ha visto impulsado por la reconstrucción, pero el foco ha estado en reparaciones menores y no en obras que impliquen niveles importantes de contratación.

Menor dinamismo minero y derogación de normas para la construcción impactan a Antofagasta

Un alza de 0,4% experimentó el desempleo en la Región de Antofagasta en el trimestre marzo-mayo llegando a 7%, mientras que en Calama la situación es aún más preocupante: la desocupación ya asciende a 9,8%.

Solo minería, construcción y transportes, en su conjunto, han perdido casi 20 mil empleos en esta zona en el último año, según estimaciones de la Cámara de Comercio (CNC) de Antofagasta.

El presidente del gremio, Mauricio Líbano, explica que es el menor dinamismo en la minería el que ha golpeado a otros rubros.

El cierre de proyectos se ha dado a todo nivel, advierte Ernesto Urdangarin, presidente de la Asociación Minera Del Loa, quien indica que esto se ha traducido en una medida concreta: los vuelos directos de Santiago a Calama pasaron de un promedio diario de 27 en 2014 a cerca de diez este año.

Urdangarin enumera una serie de hechos que han ocurrido en los últimos meses como, por ejemplo, el término de la construcción del proyecto de Sierra Gorda y de la ampliación Gaby. A nivel de pymes, a fines de 2014 quebró la empresa Santa Margarita, que daba empleo a más de 300 trabajadores.

En el caso de la construcción, este sector no solo enfrenta los coletazos de la desaceleración minera, sino que también problemas propios. Jaime Tolosa, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Antofagasta, sostiene que la derogación de una normativa en el plan regulador comunal ha paralizado veinte proyectos inmobiliarios de socias de la CChC, que implicaban la contratación de 2.400 trabajadores en Antofagasta.

Dificultades en la Zona Franca afectan a Tarapacá

Hace casi 40 años comenzó a operar en la Región de Tarapacá la ZOFRI, zona industrial que inyectó dinamismo a Iquique, pese a ser una zona extrema, ubicada a prácticamente 2 mil kilómetros de Santiago.

Una de las ventajas era su régimen de exenciones tributarias y aduaneras. Sin embargo, hoy cuando nuestro país tiene tratados comerciales con casi todos los países, dichos beneficios ya no representan significativas ventajas comparativas y es por eso que la ZOFRI ha ido experimentando lo que muchos denominan un “desgaste progresivo”.

La tasa de desempleo en Tarapacá se ubicó en 7,8% en la medición marzo-mayo, sin embargo desde fines de 2014 que el desempleo en esta región ya supera el 7%.

El presidente de la Cámara de Comercio (CNC) de Iquique, Rafael Montes, sostiene que uno de los principales problemas que enfrenta la Zona Franca -que solo en empleos directos da trabajo a unos 6 mil trabajadores- es que no ha sabido enfrentar la “fuerte competencia” de multitiendas que están también en Iquique como Falabella, La Polar, Ripley, París, Corona y DIN.

“La Zona Franca necesita una reingeniería”, señala Montes.

Otra situación que ha perjudicado a la ZOFRI es que los bolivianos, que eran uno de sus principales compradores, ahora importan directamente sus productos.

A esto se suman las diferencias por el cobro de tarifas a los usuarios de los galpones que se remontan a 2012 y que el mes pasado incluso generó un paro que se prolongó por más de una semana, señala Patricio Sesnich, presidente del directorio de la ZOFRI.

Sin embargo, no solo la Zona Franca enfrenta un complejo escenario que ha afectado el empleo en Tarapacá. La minería también ha perdido dinamismo.

Montes enfatiza en la importancia que las iniciativas mineras Cerro Colorado (BHP) y Quebrada Blanca (Teck) prolonguen su vida útil hasta 2023, pues esto elevaría los niveles de contratación en esta zona.

Aluviones provocaron fuerte daño al aparato productivo, y reconstrucción avanza lento en Atacama

Es la región que exhibe la tasa de desempleo más alta de todo el país: 8% en el trimestre marzo-mayo de este año, cifra que representa un salto de casi dos puntos porcentuales respecto de la medición anterior.

La situación que enfrenta el mercado laboral en Atacama es realmente crítica, y el diagnóstico tanto de empresarios como de dirigentes gremiales es el mismo: el aluvión del 25 de marzo golpeó el aparato productivo de una zona que ya estaba en una situación vulnerable.

Esto último lo confirman las cuatro últimas mediciones de actividad que realiza el INE, a través del Inacer, indicador que comenzó a mostrar cifras negativas en el trimestre abril-julio de 2014 y que no ha logrado repuntar: en el período enero-marzo registró una baja del 2%.

Los presidentes de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), Daniel Llorente, y de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Copiapó, Yerko Villela, coinciden en que esta región requiere con urgencia la materialización de proyectos de inversión que sustenten en el largo plazo la actividad económica y, por ende, reactiven la contratación de mano de obra.

Llorente proyecta que solo la iniciativa de Agrosuper en Freirina podría emplear a lo menos unos 500 trabajadores. También menciona el proyecto minero El Morro que, según estimaciones de Goldcorp, generaría 4.500 empleos en la etapa de construcción.

Respecto de la reconstrucción posaluvión, Corproa y la CChC coinciden en que su avance ha sido lento y que las ciudades afectadas siguen en el despeje del barro de sus calles.

Es por eso que la construcción ha estado dinámica, pero en obras menores, como reparaciones de vivienda, pero no se han inciado obras que impliquen una carga relevante de mano de obra, advierte Villela.

En La Araucanía, el conflicto mapuche da inseguridad a los inversionistas

Un punto subió en el último trimestre el desempleo en la Región de La Araucanía, pasando de 5,9% en el trimestre febrero-abril a 6,9% en el trimestre marzo-mayo.

“Esto tiene que ver con un fenómeno nacional de caída de inversión y falta de proyectos en la zona. Las inversiones se están posponiendo, hay una crisis de confianza del consumidor y la gente no está gastando”, explica el presidente de CorpAraucanía, Jorge Argandoña, quien agrega que esto ha desencadenado que de los 19 mil puestos de trabajo perdidos en la región en un año, 15.700 correspondan al comercio.

Argandoña plantea que la situación nacional duele más en su zona, que está afectada por un problema de paz social. “El tema mapuche no está resuelto y el Estado es el que tiene que resolver el tema de la entrega de tierras, tiene que acotarlo”, asevera. Porque, según dice, solo la seguridad hará que los inversionistas vuelvan a la zona.

Coincide Marcela García, directora ejecutiva de la fábrica de muebles Magasa. “El crecimiento de la industria se ha visto detenido por motivos de aumento de los costos de energía y las trabas medioambientales, además de los conflictos de violencia que hacen preferir otras regiones. Aquí no se ven reales ventajas para emprender, salvo en turismo y agroindustria”, explica.

Según ella, las reformas laboral y tributaria no se hicieron pensando en las regiones. “Acá se carece de las competencias en temas tributarios haciendo todo más engorroso, poniendo trabas y dificultades con un sistema tributario cada vez más complejo, sin pensar en las pequeñas y medianas empresas”, reclama.

El empresario lechero Eugen Roth dice que la carne, la leche y el sector forestal pasan por un mal momento. Agrega la falta de confianza les afecta a la hora de invertir, lo que es agravado en esta región por “la falta de decisión gubernamental para ordenar acciones firmes ante el violentismo y la cuestión mapuche”.

El empresario inmobiliario Lorenzo Dubois hace un llamado a agilizar la inversión pública en la zona.

“Es importante en el corto plazo que la inversión pública se concrete, ya que tenemos problemas con la asignación de licitaciones debido a que no se llega a los presupuestos oficiales que define el Gobierno. Los proyectos de importancia y gatilladores para esta región son la realización de embalses para regadío, que significarían mejores productividades y mucho empleo”.

Biobío: al desempleo estructural por la desindustrialización se suma la incertidumbre por las reformas

En la Región del Biobío, la agricultura, el transporte y las telecomunicaciones son los sectores que más empleos han perdido en los últimos 12 meses, resume el presidente de Corbiobío, Jorge Porter.

La región alcanzó un 7,6% de desempleo, un punto sobre el promedio nacional, pero el presidente de la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción, Hernán Celis, dice que la cifra es mejor que hace un año, cuando el desempleo era de 8%.

Ambos coinciden en que la región vive un problema estructural, que se debe a la desindustrialización de la zona que ha causado desempleo.

Entre los proyectos pendientes destacan la modernización de la planta Celulosa Arauco y la central generadora Santa María 2 de Colbún y El Campesino y el Terminal GNL en Penco, que suman una inversión superior a los US$ 4.200 millones y generarían cerca de 1.200 puestos de trabajo permanentes y sobre los 8 mil empleos en su etapa de construcción. Esta última cifra equivale a un 1% de la fuerza de trabajo regional, señala Hernán Celis.

En obras públicas está pendiente la ruta a Coronel, el camino a Chiguayante y el puente Bicentenario, que quedó inconcluso tras la reconstrucción del 27-F.

En Corbiobío hicieron una propuesta pro crecimiento que se traduce en una inversión pública y privada cercana a los US $ 16 mil millones, en un período de cuatro años.

El empresario frutícola Pedro Carrasco, fundador de Carsol Fruit, dice que en su sector hay problemas estructurales, como la falta de políticas públicas en riego, red vial y energía, y otras coyunturales. “La reforma tributaria, y especialmente la laboral, han introducido una gran incertidumbre en la generación de nuevos proyectos”. Agrega que la reforma laboral no ayudará a la agricultura, donde se requiere flexibilidad.

A juicio del supermercadista de Chillán Fernando Lahsen, los empresarios están esperando que se terminen las reformas para ver qué harán.

El también supermercadista Hernán Versluys, de Concepción, dice que sus números son positivos y no ha tenido que despedir a nadie. “La alimentación es la última que se echa a perder, pero el comercio y la construcción se han resentido. Veo que el empresariado estamos con muy malas expectativas. Yo tengo un proyecto en carpeta, pero no le he puesto el acelerador a fondo”, dice.

El presidente de empresas Aitué, Andrés Arriagada, dice que esta es una época para crecer con prudencia en el sector inmobiliario. “Uno espera que las reformas se hagan de un modo que exista consenso y acuerdos. Por ejemplo, en la reforma laboral entendemos que la flexibilidad no debe en ningún caso representar desprotección para el trabajador, pero debe permitir revitalizar los ciclos negativos de la economía”.

En Valparaíso, desde el gobierno del Presidente Lagos que no hay grandes inversiones

Solo 0,4 puntos porcentuales sobre el desempleo nacional está Valparaíso. La cifra ha instalado la autocomplaciencia en la región, dice el director ejecutivo del think tank regional P!ensa, Jorge Martínez.

Coinciden en la Asociación de Empresas de la V Región, Asiva, donde explican que “al profundizar en la cifra, nos damos cuenta de que no hay una generación de empleos importante en los sectores tradicionales, sino que el motor de empleos en la región ha sido el sector público, que ha creado poco más de 10 mil puestos de trabajo cada trimestre móvil. Situación a todas luces no sostenible de manera permanente”, dice la subgerenta de Estudios, Daniella Díaz.

Los sectores donde más se han perdido puestos de trabajo en la región son los relacionados con las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 10 mil empleos menos en comparación al mismo trimestre móvil del 2014.

En la Cámara Regional del Comercio y la Producción de Valparaíso destacan la pérdida en un año de cinco mil puestos de trabajo en el comercio. “La disminución en el consumo y el bajo nivel de crecimiento que ha experimentado la economía han provocado gran incertidumbre entre los consumidores”, explica el presidente, Pier-Paolo Zaccarelli.

En P!ensa señalan que desde el gobierno del Presidente Lagos no se han realizado grandes inversiones y proyectos públicos. “Ha habido demasiadas promesas y estudios de obras de envergadura, y por distintas razones no se ha avanzado”, sentencia Martínez. Destaca el congelamiento de las concesiones de carreteras, la falta de embalses, y la ampliación del proyecto de Codelco Andina 244, que permitiría generar hasta siete mil empleos en su construcción.

Esta falta de desarrollo y crecimiento regional se ve agravada por las reformas actualmente en curso. “Las reformas son proyectos defectuosos en forma y fondo, que han generado no solo incertidumbre, sino también desincentivos a la inversión. En el caso de la discusión de la reforma laboral, en particular la propuesta presentada por el Gobierno es tan deficiente, ideológica y unilateral, que incluso las pymes han frenado las contrataciones”, dice Jorge Martínez, de P!ensa.

Knop Laboratorios, que tiene su planta en Quilpué, ha bajado en 18% su número de empleados entre diciembre de 2012 y diciembre de 2014. En la compañía aclaran que no los han despedido sino que han dejado de reemplazar a los que se van, cuenta el gerente de Administración y Finanzas, Marcelo Rojas.

A su juicio, la reforma laboral podría enturbiar las relaciones laborales. “Esta empresa tiene 80 años y excelentes relaciones laborales. Pero en otras se ve como una amenaza que esta vía de solución induzca al conflicto”, dice.

10 mil puestos de trabajo en cada trimestre móvil de 2015 ha creado el sector público en Valparaíso.

Sequía, paralización de proyectos y menos consumo impactan a la IV Región

Agricultura, minería y construcción son los tres sectores que han perdido dinamismo en la IV Región, llevando a que la tasa de desempleo se ubique en 7,8%.

En el caso del primero de estos tres sectores, es la cruda sequía la que ha provocado el cierre de campos y la disminución del 60% de hectáreas productivas, generando la pérdida cercana a los siete mil puestos de trabajo en los últmos años.

Paulina Hernández, presidenta de la Cámara de Comercio de La Serena, explica que el impacto ha sido en cadena: “La sequía provoca desempleo, la gente está buscando empleos en el rubro de la construcción, y se encuentra con que tampoco hay vacantes en las faenas”, advierte.

Y es que la construcción también ha presentado un desempeño débil. El Índice de Actividad de la Construcción Regional (Inacor) ha mostrado retrocesos en sus últimas tres mediciones, debido a la falta de nuevos proyectos en industria, energía y minería.

“La rama de los contratistas generales y proveedores es la que más ha visto mermada la creación de empleo”, señala Martín Bruna, presidente de la CChC de La Serena.

En agosto del año pasado, la Sofofa informó que en el país existían 44 proyectos detenidos, desistidos o postergados por un total de US$ 73 mil millones. A juicio de Bruna, esto refleja las complejidades operativas, judiciales y regulatorias que existen para la inversión.

“La Región de Coquimbo fue la segunda con mayor cantidad de recursos congelados en materia de inversión, con más de US$ 12 mil millones para cuatro proyectos, teniendo mayor incidencia la ampliación de Minera Los Pelambres, que supone un desembolso de US$ 10 mil millones. Claramente, ese acontecimiento es el más importante, y de acuerdo a lo informado por la empresa, responde a costos energéticos y operacionales”, advierte.

Si bien el comercio no es de los sectores más afectados en su actividad, ya ha comenzado a ver señales de desaceleración.

La menor actividad minera se ha traducido en efectos concretos: en períodos de “vacas gordas”, familias completas vivían en la IV Región, ya que el jefe de familia trabajaba en faenas mineras en las regiones II y III, y sus niveles de consumo eran altos; sin embargo, esta dinámica ha ido cambiando en los últimos meses, según el diagnóstico de distintas empresas del retail en esa zona.

Silvana Celedón y Bernardita Aguirre 


Fuente: El Mercurio