Estudio afirma que se puede preservar el conocimiento aunque los empleados se vayan
07.03.2016

Hoy el capital humano en una organización cumple un rol protagónico.Para gran parte de los gerentes y directores la gran ventaja competitiva sustentable que hoy posee una empresa, son sus empleados.


Este nuevo escenario hace que las empresas tengan un nuevo desafío, antes inimaginable: enfrentarse con un bien intangible, que día a día tiene un valor estratégico.

Por su misma esencia, el conocimiento está depositado en las personas, por lo que cada incorporación o desvinculación indudablemente modifica el capital de conocimiento y, en consecuencia, afecta la ventaja competitiva de la organización.

Por lo tanto, hay que encarnar el dilema de cómo mantener el conocimiento aunque los recursos humanos cambien periódicamente.

La respuesta está en lo que se conoce como gestión del conocimiento (Knowledge Management). Tiene el fin de transferir el conocimiento desde el lugar dónde se genera hasta el lugar en dónde se va a emplear e implica el desarrollo de las competencias necesarias al interior de las organizaciones para compartirlo y utilizarlo entre sus miembros.

Es fundamental comprender el rol del “conocimiento” en el desarrollo y crecimiento de una organización. Para evitar caer en la saturación de información que no podremos procesar y que nos paralizará, hay que separar lo importante de lo accesorio, y esto, de lo intrascendente.

Una vez definido el conocimiento, debemos clasificarlo. De esta manera, podremos identificar aquel que es diferenciador del otro que es común en el mercado. El foco debe estar en los saberes activos que realmente tienen impacto en nuestra operación.

Otro proceso esencial es capturar el conocimiento: transformar lo tangible en intangible. Es una forma de dar estructura a un bien abstracto en un bien concreto. Al final, permitirá a la empresa estar con contacto con la realidad y volver accesible lo que hoy está en las mentes de nuestros colaboradores.

Para llevar adelante este objetivo es esencial desarrollar manuales, procedimientos, ficheros, bibliotecas digitales, entre otros. Aunque puede pasar que durante el desarrollo de las fuentes de información encontremos resistencia y miedo. En muchos casos, estas iniciativas son observadas por muchas personas como un ataque frontal a su estabilidad.

Por otro lado, es esencial identificar las fuentes de conocimiento externas a las cuales podremos recurrir en el futuro.

Otro paso ineludible es la creación de conocimiento, probablemente la ventaja competitiva más difícil de alcanzar por nuestros competidores. La creación implica lograr un conocimiento hipotético previamente, del cual somos los únicos dominadores.

Otra clave es la innovación, la cual consiste en darle otras aplicaciones al conocimiento; cómo podemos usarlo de una forma diferente del resto y que este uso sea generador de nuevo valor agregado.

La transformación del conocimiento tiene un valor muchas veces más importante que la creación, ya que la combinación novedosa y original de elementos o saberes existentes ha dado más dividendos que la creación.

Una vez creado el conocimiento hay que saber distribuirlo internamente. Debemos concentrar nuestros esfuerzos a fin de que esté disponible para quien tiene que acceder a él, en el momento oportuno y a un costo razonable.

Los líderes que entreguen a sus equipos en forma simple y económica el saber crítico tendrán ventajas significativas en este esquema competitivo.

Como cierre es fundamental la aplicación del conocimiento. Potenciar su uso, lograr que nuestros colaboradores tomen esta materia prima y la apliquen para lograr resultados a mediano y largo plazo.

El encontrar las pepitas de oro de una organización es todo un logro, y este proceso en sí mismo ya posee valor; pero la transformación en una joya debe ser nuestro horizonte.

Para llevar a cabo esta meta se debe incentivar internamente el desarrollo de nuevas ideas y la toma de riesgos positivos que desafíen el estatus y celebrar los desafíos en los equipos de trabajo.

El camino está planteado. La gestión del conocimiento es la nueva estrategia que ninguna organización que apueste al crecimiento y la expansión puede dejar de lado.


Fuente: Perfil Austral