Consecuencias de las indicaciones que presentó el Gobierno al proyecto de ley de reforma laboral:
Gremios y economistas rechazan negociación interempresas y pronostican impacto en empleo
04.03.2016

Asociaciones y expertos afirmaron que las propuestas del Ejecutivo generarán un efecto negativo en la ocupación. Además, aseguraron que se desconocen las distintas realidades que enfrentan las empresas.  


Las nuevas indicaciones que presentó el Gobierno al proyecto de ley de reforma laboral no dejaron indiferentes a los gremios, los que ayer manifestaron su rechazo.

Las asociaciones pusieron su énfasis en el impacto que generaría para las empresas -incluidas micro y pequeñas- la obligación de negociar colectivamente con el sindicato interempresas. Sostuvieron que la indicación generaría un estímulo al desempleo, debido al alto costo que produce para el empleador contratar a más de siete trabajadores -con ocho ya se puede constituir un sindicato- y a la obligación de que todo tipo de empresas negocien colectivamente con el sindicato interempresas.

Respecto de esto último, los gremios reclamaron que las modificaciones propuestas por el Gobierno desconocen la realidad que enfrentan las micro y pequeñas empresas.

Para el presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, Juan Pablo Swett, “mantener en ocho el número mínimo de trabajadores para formar un sindicato e incluir la negociación interempresa con distinto giro, significa instaurar una dictadura sindical dentro de las micro, pequeñas y medianas empresas”.

Una postura similar adoptó el presidente de la Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), Rafael Cumsille, quien sostuvo que el proyecto, tal como está, “afectaría al empleo gravemente, porque hoy, con las señales que tenemos en el país, lejos de sembrar optimismo para que la gente desarrolle empresas, lo que está haciendo la autoridad es crear frustración”.

Empleo en riesgo

La Cámara Nacional de Comercio (CNC), organización que encabeza Ricardo Mewes, aseveró que enfrentar una paralización de la compañía “sin opción real de reemplazo pone en riesgo la fuente laboral de los trabajadores y, además, ignora la voluntad de aquellos que no participan de la movilización”.

En la misma línea, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), que preside Hermann von Mühlenbrock, aseguró que la iniciativa “tensionará las relaciones entre trabajadores y empleadores”. Agregó que “los efectos serán sumamente perjudiciales para empresas y trabajadores”.

El presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), Segismundo Schulin-Zeuthen, señaló que “es lamentable que el Gobierno haya perdido otra oportunidad para construir una auténtica reforma laboral que contenga indicaciones concretas para mejorar la participación laboral de jóvenes, mujeres y adultos mayores”.

Interempresas

La negociación colectiva con el sindicato interempresas es uno de los aspectos que genera más inquietud en los gremios. Según ellos, esto implicaría consecuencias desfavorables, sobre todo para las compañías de menor tamaño.

Swett indicó que la obligatoriedad de la negociación interempresas representa un importante daño para las mipymes, porque desconoce su realidad. Ejemplificó que “una panadería con nueve trabajadores no debería tener una negociación interempresas con una empresa de tecnología de 50 trabajadores, porque obviamente, sus objetivos, sueldos y realidades son muy diferentes”. En la misma línea, Cumsille enfatizó que “la negociación interempresas es una cosa que no resiste explicación”. Es “poner a David junto con Goliat; un trabajador de una pequeña zapatería junto con el retail “.

Otros gremios que tampoco ven con buenos ojos el contenido de las nuevas indicaciones son la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). El presidente de la CChC, Jorge Mas, manifestó que las modificaciones son “un claro retroceso” y tildó de “preocupante” la obligatoriedad de la negociación interempresas, debido a “los efectos que tendrá en los diferentes rubros de la economía, pero sobre todo en nuestro sector, donde el 80% tiene la categoría de pymes”.

En tanto, la SNA, que preside Patricio Crespo, sostuvo que “el Gobierno no puede pretender dar el mismo trato a una empresa de 10 trabajadores que a una de 199 empleados”. Agregó que se “perjudicará a las empresas de nuestro sector, toda vez que está constituido en más del 95% por pequeñas y medianas empresas”.

Tasa natural de desempleo subiría a 7%

Con la ley laboral vigente, la tasa de desempleo natural o de equilibrio que tiene Chile está entre 6% y 6,5%, pero con la reforma laboral subiría a 7%, aun suponiendo que se aprueba la posibilidad de algún reemplazo interno en caso de huelga, sostiene Sergio Lehmann, economista jefe del Bci. La reforma, afirmó, introducirá más rigidez en el mercado laboral. La extensión de los beneficios de la negociación colectiva que quedó radicada en los sindicatos llevará a las empresas a estar menos dispuestas a la contratación de personas y a una mayor disposición a automatizar la producción, indicó.

Adelantando parte del informe trimestral del Bci, Lehmann proyectó que la inflación se mantendrá sobre 4% en el primer semestre, convergiendo a 3,5% anual en diciembre y que el Banco Central subiría una vez más la tasa de política monetaria (TPM) durante este año, para reafirmar su compromiso con la meta de inflación y luego iría convergiendo hacia una tasa neutral. Bci estima que la tasa neutral hoy es de 4,5%, pero según Lehmann, a nivel global y probablemente también se recogerá en Chile, se está instalando la idea de que las tasas de equilibrio en el mundo tenderán a ser más bajas porque ha habido una tendencia a la baja en el PIB potencial en Estados Unidos, Europa, Japón y China y también en Chile. Asimismo, prevé un tipo de cambio ligeramente a la baja hacia niveles de $680 por dólar.

Fontaine: Indicaciones no corrigen errores

El economista Bernardo Fontaine tuvo un análisis crítico del contenido de las indicaciones que hizo el Gobierno a la reforma laboral. El experto sostuvo que las modificaciones no corrigen los errores y no obedecen el consenso técnico. Fontaine explica que “la indicación sobre adecuaciones necesarias no evita que el metro, los bancos o empresas de celulares paralicen o una pyme desaparezca en caso de huelga”.

Respecto de la extensión de beneficios, materia en que no hubo modificaciones, el experto aseguró: “Habrá un veto del sindicato, quien podrá negar la extensión. Así, dos cajeros de banco, por ejemplo, uno en el sindicato y otro no, tendrán remuneraciones distintas, pese a desempeñar la misma función y tener la misma experiencia”.

En relación con la obligación que tienen todas las empresas de negociar con el sindicato interempresas, Fontaine explicó que en este punto solo hubo cambios cosméticos, como que el sindicato interempresa tiene que estar constituido por empresas de similar tamaño. “Con razón las pymes han reclamado por esta norma, porque es un nuevo golpe para ellas. Habrá una desproporción: una pequeña empresa negociará con un gran sindicato”.

Además, señaló que habrá más juicios, porque “es vaga la forma de definir los servicios mínimos” y, asimismo, debido a que “las adecuaciones serán siempre vistas como reemplazo prohibido por los sindicatos y como adecuaciones legítimas por los empleadores”.

L. Musquiz, E. Peñaloza y L. Castañeda 


Fuente: El Mercurio