Mañana se retoma el debate en el ex Congreso en medio de un escenario de fuertes diferencias al interior del oficialismo
Reforma laboral en situación crítica: DC y PS no dan su brazo a torcer e indicaciones se votarían sin acuerdo
06.03.2016

Los senadores democratacristianos insistirán en que las micro y pequeñas empresas queden excluidas de la negociación con sindicatos interempresas y en avanzar hacia la extensión automática de beneficios. En la izquierda hay molestia por la forma como quedó redactada la indicación que permite hacer adecuaciones en huelga con los trabajadores no sindicalizados.  


“Ya tenemos los textos que deberán ser los que finalmente se sancionen en el Parlamento”. Con esta contundente frase, la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, anunció hace dos semanas el envío de un tercer paquete de indicaciones con las que el Ejecutivo pretendía desatar el nudo en que se ha convertido el proyecto de reforma laboral, que se discute en el Congreso desde hace catorce meses.

El Ejecutivo efectivamente envió su texto este miércoles, pero este no logró resolver las diferencias que existen en el conglomerado oficialista y el escenario que se avizora es complejo.

Mañana, la comisión de Trabajo revisará las indicaciones en el ex Congreso, el martes se votará en la sala y luego deberá volver a la Cámara Baja para que los diputados revisen el texto. Los diputados del PS y del PC ya notificaron al Gobierno que rechazarán las modificaciones que se incorporen en el Senado y todo indica que el proyecto deberá ir a un tercer trámite, en comisión mixta.

Parlamentarios de todos los sectores anticipan una tensa sesión para mañana. La DC adelantó que en esa instancia insistirá en dos puntos clave. Uno, que las micro y pequeñas empresas queden excluidas de la negociación con sindicatos interempresas y, segundo, avanzar en una extensión de beneficios automática. De no imponerse su visión, la falange volverá a la carga en la sala del Senado y, posteriormente, en la comisión mixta, adelantan en el partido.

La izquierda también arribará con una serie de reparos. Principalmente, porque hay molestia por la forma como quedó redactada la indicación que permite a las empresas hacer adecuaciones con los trabajadores no sindicalizados en períodos de huelga, tema que el mundo sindical considera como una forma encubierta de reemplazo interno.

En el Gobierno y en la oposición saben que la llave para destrabar las cosas la tienen los senadores de la DC. Los votos de la izquierda no son suficientes para sacar adelante la iniciativa y necesitan convencer a los falangistas Andrés Zaldívar, Ignacio y Patricio Walker, Jorge Pizarro y Manuel Antonio Matta. En la oposición, en cambio, temen que los senadores DC que han encabezado las críticas a este proyecto finalmente no voten en contra del Gobierno, aunque no obtengan los cambios que están exigiendo. En último caso, indican desde la oposición, la DC se podría abstener de votar para no propinarle una derrota a La Moneda.

Pymes deberán negociar con sindicatos interempresas

En un momento del miércoles recién pasado, el acuerdo estuvo cerca. Faltaban pocos minutos para las siete de la tarde -plazo máximo establecido por el Senado para incorporar las indicaciones- y los senadores del PS y la DC, más los ministros de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, y de Hacienda, Rodrigo Valdés, estaban a detalles de cerrar un acuerdo.

Sin embargo, un cambio de última hora en materia de negociación interempresas hizo naufragar las cosas. Sobre este punto, ya se había acordado que la negociación con sindicatos interempresas sería obligatoria solo para las compañías grandes y medianas, y que sería voluntaria en las micro y pequeñas. Pero en ese minuto el jefe de bancada del PS, Carlos Montes, solicitó ampliar el plazo para presentar indicaciones en una hora y media más. Después de sondeos en el mundo sindical, los socialistas retiraron su apoyo al acuerdo.

Así se llegó a una nueva redacción -ahora rechazada por la DC- que establece que para las micro y pequeñas empresas también será obligatorio negociar con el sindicato interempresas. El único límite será que esos sindicatos representen a trabajadores de empresas equivalentes en tamaño (ver tabla).

El presidente de la DC, Jorge Pizarro, señala que el súbito cambio de posición del PS en materia de sindicatos interempresas fue lo que evitó llegar a un acuerdo y adelanta que en la comisión de Trabajo tratarán de reponer la fórmula original. “Había un acuerdo, pero se echó para atrás (Juan Pablo) Letelier. Por eso insistiremos en la comisión (de Trabajo), en la sala o en la comisión mixta”.

Sindicatos deberán representar al 50% del total de trabajadores

Otras fuentes de la DC indican que uno de los temas que molestaron a los senadores Andrés Zaldívar, Ignacio y Patricio Walker fue la forma como se resolvieron los compromisos asumidos con las pymes en septiembre de 2015.

La indicación del Gobierno señala que en empresas de 50 trabajadores o menos se podrán constituir sindicatos con un mínimo de ocho personas, siempre que representen al menos al 50% de la dotación total de trabajadores. Sin embargo, este grupo de senadores DC habría impulsado hasta el final la idea de que el mínimo fuese de 25 trabajadores para formar un sindicado, tal como se había acordado con la Conapyme el 15 de septiembre del año pasado, y que implicaba que todas las empresas con 25 o menos trabajadores quedaban fuera del alcance de la reforma laboral.

¿Por qué la DC insiste en la cifra de 25 trabajadores? Porque con la propuesta del Gobierno los efectos son distintos dependiendo del tamaño de la empresa. Así, en una firma con 50 trabajadores se requerirá de 25 personas como mínimo para formar un sindicado. Sin embargo, en el caso de una empresa con ocho trabajadores, esas ocho personas sí pueden formar un sindicato, pues representan el 100% de la dotación.

“Tal como quedó la indicación, se está afectando de mayor forma a las micro y a las pequeñas. Lo que buscábamos era cuidar a este segmento para que no se paralicen, pero ello no ha sido posible”, señala Carlos Boada, asesor de la Conapyme, quien adelanta que el martes 8 de marzo distintos gremios irán a la sala del Senado a protestar por los impactos de la reforma laboral y por lo que califican como “incumplimientos” respecto de lo acordado el 15 de septiembre de 2015.

Adecuaciones necesarias no incluyeron criterio de habitualidad

En el PS, en tanto, señalan que el partido sí estuvo dispuesto a ceder y que fue la DC la que tensionó las negociaciones. Prueba de ello, dicen, es que en materia de adecuaciones necesarias los socialistas renunciaron a la posibilidad de abordar este tema con una redacción más restrictiva que la que salió. El senador Carlos Montes (PS) señala que en su partido molestó el hecho de que no se incluyera el criterio de habitualidad en la indicación que permite a las empresas hacer adecuaciones con sus trabajadores. Montes explica que ese concepto era fundamental para que los trabajadores no sindicalizados pudieran reasignarse, siempre y cuando esas labores las realicen con frecuencia y no solo en caso de huelga.

“La indicación fue menos de lo que esperábamos los senadores PS y se lo hicimos saber a los ministros Valdés y Eyzaguirre. Por eso no podíamos salir a celebrar”, advierte el senador Montes.

En todo caso, el senador del PS Juan Pablo Letelier explica que difícilmente los tribunales laborales aprobarían la reasignación indiscriminada de funciones, por mucho que la ley lo permita, puesto que lo que prima en el derecho laboral es el principio de realidad.

Otros personeros del PS señalan que fue la DC la que no permitió llegar a un acuerdo en materia de extensión de beneficios. Hasta la tarde del jueves, el diputado socialista Osvaldo Andrade trató de impulsar una propuesta para que los empleadores pudieran extender los beneficios a los trabajadores no sindicalizados al cabo de un año después de aprobado un contrato colectivo. Pero los senadores de la falange no estuvieron disponibles para apoyar esta alternativa, asumiendo que cualquier fórmula que implique un veto sindical a la extensión de beneficios operaría como un mecanismo encubierto de sindicalización obligatoria.

Jorge Pizarro señala que le hicieron ver al Ejecutivo que este artículo de la reforma es inconstitucional, pero que la respuesta del Gobierno fue que no tenía espacio para moverse.

En la oposición, el senador Andrés Allamand adelantó que este artículo será impugnado en el TC.

Incluso en la izquierda hay dudas sobre la constitucionalidad de esta propuesta, pero señalan que si el TC la rechaza, presentarán un nuevo proyecto.

DIPUTADOS DEL PS Y EL PC notificaron al Gobierno que no aprobarán las indicaciones que amenacen la huelga sin reemplazo. Rechazan el esquema de adecuaciones necesarias propuesto el miércoles.

Empresas podrán subcontratar a otra empresa si su proveedor paraliza

Una indicación del Gobierno que hasta ahora ha pasado desapercibida es la que apunta a que la huelga de una empresa contratista o subcontratista no afecte las facultades de administración de la empresa principal, de tal manera que esta última pueda requerir esos servicios a otra empresa.

Este tema formó parte de las indicaciones ingresadas por el Ejecutivo en diciembre pasado, pero la Comisión de Trabajo del Senado la rechazó de plano, por lo que el tema no pasó a la Sala del Senado. Ahora el Ejecutivo retomó este cambio en sus últimas indicaciones y lo reincorporó en los mismos términos, sin ajustes en la redacción. En concreto, la indicación señala que “la negociación colectiva en una empresa contratista o subcontratista no afectará las facultades de administración de la empresa principal, la que podrá ejecutar directamente o a través de un tercero, la provisión de la obra o el servicio subcontratado que haya dejado de prestarse en caso de huelga”.

Michel Laurie, senior manager de servicios laborales de PwC, valora la reposición de esta indicación, pues señala que muchas empresas, como por ejemplo las mineras donde hay un alto nivel de subcontratación, estaban preocupadas por el hecho que este tema no había prosperado en la discusión que se dio antes del receso legislativo de febrero. “Esta indicación le permite a las empresas principales organizar su trabajo y evitar que una paralización de una contratista afecte sus labores”, señala.

Hasta ahora este tema no ha agitado las aguas, pues el foco del debate ha estado en la extensión de beneficios, adecuación de funciones y rol de los sindicatos interempresas. Sin embargo, podría abrir un nuevo flanco de diferencias a partir del análisis que comenzará mañana.

Pablo Obregón y Silvana Celedón 


Fuente: El Mercurio