Empresas sondean medidas de cara al nuevo escenario que abrirá la aprobación de la reforma laboral
07.12.2015

Capacitación laboral, beneficios asociados a la productividad y análisis estratégico de dirigentes sindicales, son algunas ideas que rondan en las gerencias.


Las empresas están preocupadas, pero no aterrorizadas. Al menos ese es el sentir que han logrado percibir las principales auditoras del país a la hora de conocer y resolver las consultas de las diversas firmas que ya se alistan para la puesta en marcha del proyecto de reforma laboral.

Si bien la inquietud emergió por parte de las altas gerencias y directorios de las compañías en cuanto fue ingresada la iniciativa, la dilatada discusión que ha debido sortear el texto durante el año abrió un abanico de dudas que hacen incluso esperar que su despacho recién se materialice en marzo. Por esto, en el mundo privado ya evalúan futuras acciones de acuerdo a sus realidades, mirando los casos exitosos de sus pares y sacando de estos las mejores prácticas.

Según comentan algunos asesores laborales, en las empresas donde no existe actualmente un sindicato y sólo hay un grupo negociador con un convenio colectivo, se estaría evaluando por ejemplo adelantar la negociación colectiva con el grupo en cuestión y suscribir un convenio colectivo por cuatro años, que es el máximo legal. Así, teóricamente, se asegurarían ese lapso de “paz colectiva”.


Otras ideas que se estarían analizando para disminuir el impacto que podría generar el articulado es la factibilidad de implementar beneficios asociados a la productividad y utilidades de la compañía. Esto, actuaría como una medida que evitaría de alguna forma adherir a una movilización, sobre todo en firmas que contemplan la entrega de bonos con cierta periodicidad.


El abogado y senior manager de PwC, Michel Laurie, explica que algunos ejecutivos ya estarían evaluando realizar auditorías para evaluar el cumplimiento general de la empresa en materia laboral, impulsar análisis estratégicos de sus dirigentes sindicales para evaluar los reales intereses y sus perfiles, y capacitaciones al personal y las empresas en materias como la negociación colectiva y técnicas persuasivas. “Hoy se percibe una preocupación por la reforma por parte de la alta gerencia y directorios de empresas”, advierte.


”Nuestro consejo a las empresas es que hay que dejar de preocuparse y comenzar a ocuparse. El tema ha dejado der ser una materia que afecta sólo al área de relaciones laborales. Hemos visto cómo los directorios están conociendo y ocupándose del tema”, asegura Mónica Fernández, socia Tax & Legal de Deloitte.
Agrega que han trabajado con expertos en diversas industrias para conocer los procesos productivos y las dinámicas que enfrentan.


Lo anterior, en un marco que como grafica el director de servicios laborales de KPMG Chile, Juan Pablo Mesias, las consultas cada vez son más específicas sobre el alcance de la titularidad sindical y los servicios mínimos. Ante esto, sostiene que “sin duda las empresas deberán invertir más no solo en más asesoría legal sino también en entrenamiento de sus propios representantes en una negociación colectiva”.


El apoyo, de acuerdo a los expertos, será especialmente necesario en la medida que muchos juicios laborales puedan terminar en tribunales.

Remuneraciones y bonos


Para el socio líder de People Advisory Services (PAS) de EY, Mauricio Peñaloza, una de las áreas que genera mayor complejidad hoy es lo relacionado con la planificación, ejecución e implementación de remuneraciones y beneficios.


Un punto que también ocupa a la Fundación Carlos Vial Espantoso. Su directora ejecutiva, Isabel Vial, ve que “un tema complejo será como se plantearán las negociaciones colectivas desde ahora tanto para las grandes como pequeñas empresas. Nos preocupa el no reemplazo en huelga, especialmente en las pymes y que la negociación colectiva se centre sólo en el ámbito transaccional donde el bono de término de conflicto sea el foco”.

Por Karen Peña


Fuente: DF