OCDE: el principal riesgo para Chile es que no se logre recuperar la confianza
28.11.2017

En las Perspectivas Económicas de noviembre advirtió que otro de los riesgos es el precio de los commodities. Proyectó un PIB de 2,9% para 2018 y 2019.


Las perspectivas económicas para Chile van en alza. Así lo indican las distintas encuestas de expectativas. Sin embargo, existen riesgos latentes. De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los principales focos de incertidumbre para la economía chilena es que la confianza empresarial no se recupere y que el precio de las materias primas baje, especialmente el cobre para Chile. A juicio de la entidad, la confianza empresarial y las exportaciones, están siendo apoyadas por las tasas de interés históricamente bajas, por una mayor demanda externa y por mejores precios del cobre. Sin embargo, precisó que esta mejora está ocurriendo a paso lento, lo que podría significar un riesgo para el país en materia económica.

El organismo precisó que en un futuro la evolución de los precios de las materias primas podría representar otro riesgo para Chile. Así sostuvo que “un menor crecimiento de China, de Estados Unidos o de nuestros vecinos latinoamericanos, podría reducir la demanda externa afectando la cotización de los commodities”, señaló la entidad internacional en su reporte Perspectivas Económicas de noviembre.

De todas formas, para la OCDE si se produce una mayor recuperación de los precios del cobre “aumentaría la confianza, la inversión y por lo tanto, los ingresos del gobierno”.

Bajo ese favorable escenario, la organización estimó que el bajo crecimiento de Chile ya habría tocado fondo, por lo que proyectó que el Producto Interno Bruto (PIB) sería 2,9% durante 2018 y 2019. Los motivos serían un repunte de las exportaciones, apoyadas por la mejora en los mercados de exportación y por la base de comparación, impulsará la inversión empresarial y en consecuencia el dinamismo de la actividad.

La organización pronosticó que se producirá un fortalecimiento de la demanda en un ambiente de buenas condiciones de financiamiento, a partir de recientes medidas pro productividad. Mientras que el consumo se acelerará a medida que los ingresos aumenten.

Inversión

En cuanto a la inversión, la OCDE advirtió que la caída de los últimos años, específicamente en infraestructura “podría pesar a largo plazo en el crecimiento, si el aumento planificado en proyectos de asociaciones público-privadas no se materializa”.

De este modo, pronosticó que la inversión comenzaría un repunte el próximo año, donde se ubicaría en 2,9%, para crecer hasta 4,3% en 2019.

El informe explicó que aumentar los ingresos públicos a partir del incremento de los impuestos verdes y una revisión del sistema de impuestos de los recursos naturales, “aseguraría una financiamiento más sostenible para gasto social e infraestructura”. Respecto al mercado laboral, señaló que la tasa de desempleo alcanzará el 6,5% el próximo año. En este punto recomendó que permitir y promover más salas cunas y guarderías, impulsaría el empleo femenino. De igual forma, señaló que un proyecto de reforma de las pensiones podría “mejorar los incentivos laborales para las mujeres y equidad del sistema privado de pensiones”.

Política Monetaria e inflación

Respecto a la desaceleración de la inflación, el informe rescató la reacción del Banco Central de bajar la Tasa de Política Monería desde 3,5% hasta el nivel actual. Así previó que para mediados del próximo año, el ente rector comenzará a aumentar la tasa. En ese sentido, también destacó que las expectativas de inflación se mantienen bien ancladas, anticipando que en 2018 los precios se ubicarán en 2,5%, para cerrar el 2019 en 3%.


Fuente: Pulso