Automatización laboral: 400 millones de personas podrían perder sus empleos en 2030
30.11.2017

Chile figura entre los países menos afectados, con una proyección de 11% de actividades laborales reemplazadas, según McKinsey&Co.


El avance de la tecnología no es una sorpresa. A lo largo de los años, el mundo ha sido testigo de numerosas innovaciones que potencian el desarrollo humano. Sin embargo, estas herramientas que hoy facilitan la vida, en el futuro pondrán en jaque a la población. Para 2030, la automatización podrá reemplazar hasta 30% de los empleos y un promedio de 400 millones de personas podrían ser desplazadas, según consigna un estudio realizado por la consultora McKinsey&Co.

En tiempos en que el desarrollo de la ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados, la compañía estratégica McKinsey, pronosticó los efectos que se avecinan para la fuerza laboral, en relación a la automatización en 46 países, incluido Chile.

El informe “Trabajos perdidos, trabajos ganados: transiciones de la fuerza de trabajo en un tiempo de automatización”, señala que el impacto que genere el desarrollo de la tecnología en la fuerza laboral, depende del crecimiento económico y  la demanda de trabajadores en cada nación. Es por esto que la compañía escogió una muestra de países, tanto desarrollados como emergentes. Ante esto, el análisis reveló que en promedio, 15% de las actuales actividades laborales, serán remplazadas por la automatización en los próximos años.

El impacto será más fuerte para los países de economías desarrolladas, con un pronóstico de 30% de actividades desplazadas por la tecnología.

“Nuestros escenarios en 46 países sugieren que entre casi 0% a 30% de las actividades laborales podrían ser desplazadas para 2030, con un punto medio de 15%. La proporción varía entre economías avanzadas, que serán más afectadas por la automatización que los países en desarrollo, por mayores tasas de salarios, y a su vez, más incentivos para automatizar”, consigna el informe.

Japón y Alemania figuran en el listado de las naciones en donde más empleos se perderán con 26% y 24% respectivamente.

En cambio, el panorama a nivel local es diferente. El estudio ubicó a Chile dentro de los países que no sentirán mayores efectos por los avances tecnológicos, con 11% de actividades laborales reemplazadas.

Según la consultora, las actividades que se perfilan como las más susceptibles a la automatización, tienen relación con la operación de maquinaria, los servicios de comida rápida, el procesamiento de datos, contabilidad y procesamiento de transacciones administrativas.

“En base al punto medio de nuestro rango de escenarios, que es el 15% de las actividades actuales que serán automatizadas, 400 millones de empleados podrían ser desplazados”, advierte el estudio.

Los trabajadores del futuro

La consultora sugiere que para enfrentar el escenario, los empleados deberán adaptarse, al tiempo en que las tecnologías vayan creando máquinas cada vez más capaces. Dentro de estas nuevas habilidades recomendadas, el informe destaca mayores logros educativos, pasar más tiempo en actividades sociales y capacidades cognitivas de alto nivel. Es decir, aptitudes que la robótica no logrará abarcar.

Además, el estudio pronostica que entre 75 y 375 millones de trabajadores necesitarán profesiones definidas, lo que corresponde a 3% y 14% de la fuerza laboral a nivel mundial.

Sin embargo, a pesar de proyectar un escenario complejo para el futuro de ciertos empleos, la consultora subraya que este avance tecnológico puede impulsar la economía, a raíz del aumento de la productividad y el consumo.  De esta forma, los países afectados podrán  compensar el desplazamiento de los trabajadores.

“La demanda de trabajo y de trabajadores podría aumentar a medida que crecen las economías, en parte impulsadas por el crecimiento de la productividad posibilitado por el progreso tecnológico. El aumento de los ingresos y el consumo, especialmente en los países en desarrollo, el aumento de la asistencia médica para las sociedades envejecidas, la inversión en infraestructura y energía y otras tendencias crearán mayor demanda de trabajo”, concluye el informe.


Fuente: Pulso