Quienes ahorran para su pensión cotizan, en promedio, 2,78 UF ($74 mil) al mes:
Cotización obligatoria para pensión en UF se ha duplicado desde creación del sistema AFP
02.01.2018

Avance obedece al crecimiento de los salarios reales. Economistas advierten que en los últimos años ese aumento ha sido menor, lo que podría afectar las pensiones futuras.  


Hace 36 años, desde que se creó el sistema de capitalización individual, la tasa de cotización obligatoria para la pensión se ha mantenido en 10% de la renta. La evidencia refleja que es insuficiente y los expertos concuerdan en que urge aumentarla, para que Chile comience a ponerse al día, pues hoy las personas cotizan cerca de la mitad del promedio de los países de la OCDE, donde se ahorra el 20%.

Sin embargo, desde la creación del sistema y gracias a la evolución del mercado laboral, el monto de la cotización promedio se ha incrementado. Así, si en 1981 las personas ahorraban todos los meses 1,403 UF para su pensión, en promedio ($1.728 para ese entonces, que equivalen a $37.368 en pesos de hoy), actualmente las personas aportan, en promedio, 2,78 UF mensuales (unos $74 mil). Con ello, el monto de la cotización se duplicó desde la creación del sistema a la fecha.

Ese avance fue impulsado por el crecimiento de los salarios reales en el país. Cuando se creó el sistema el ingreso imponible promedio de los cotizantes de AFP era de 14,03 UF, mientras que hoy asciende a 27,77 UF (más de $739 mil). Lo anterior ha permitido que si bien las pensiones son insuficientes, los montos se hayan elevado de manera importante respecto de los que se podrían haber alcanzado si es que el mercado laboral no hubiese tenido esta evolución.

La economista y directora ejecutiva del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School de la Universidad de los Andes, Cecilia Cifuentes, aseguró que este incremento de la cotización promedio obedece al crecimiento de los salarios reales “y, a su vez, es la demostración más clara de que el crecimiento de la economía sí les llega a los trabajadores”. Con ello, manifestó que el aumento de ingresos también muestra que es posible aumentar la cotización, sin que signifique una disminución en el estándar de vida de los trabajadores.

Sin embargo, la economista advirtió que junto con el menor crecimiento económico, en los últimos años también se ha moderado el ritmo de crecimiento de salarios reales de cotizantes hombres, especialmente, ya que para mujeres se ha mantenido.

Además, recordó que si bien el principal efecto de la desaceleración económica no se nota tanto en los salarios, sí se refleja en el número de cotizantes, “que ha crecido muy poco en estos años”.

Según el último reporte microfinanciero del ESE Business School de la U. de los Andes, si para el período 2010-2013 el aumento de cotizantes hombres del sistema de AFP era de 122.477, en promedio, al año, en el lapso 2014-2017 -en que la economía se ha desacelerado- el incremento fue de 13.001 anual. En tanto, si bien en mujeres el fenómeno se repite, es un poco más acotado: la cantidad de trabajadoras que aportan para su pensión ha aumentado, en promedio al año, solo la mitad de lo que lo hacía en el período anterior. El documento concluye que “el bajo crecimiento no solo está afectando la situación actual de los trabajadores, sino también su futuro como pensionados”.

Juan Bravo, economista de Clapes UC, explica que en las cifras se aprecia un incremento real del ingreso imponible, en línea con lo observado en otros indicadores como el índice real de remuneraciones del INE. Pero advirtió que “la debilidad del empleo asalariado en el sector privado ha generado reajustes reales anuales menores que en el período posterior a la recesión de 2009 y previo al actual frenazo económico”.

En este contexto, añadió que, en particular, “en 2017 influyeron en forma importante factores como la desaceleración de la inflación, que ha permitido mejorar el poder adquisitivo de las remuneraciones, y el importante incremento anual de las remuneraciones observada entre los trabajadores de la rama de Administración Pública”.

María Paz Infante


Fuente: El Mercurio