Mejores pensiones en América Latina: los desafíos pendientes
26.05.2015

Andrés Castro, Presidente Ejecutivo SURA Asset Management


Los sistemas de pensiones en América Latina comparten características comunes pero con elementos distintivos. La implementación del modelo de capitalización individual de contribución definida en la década de los 80´ y 90’ introdujo reformas y avances que han permitido superar cargas del pasado, pero aún subsisten temas que resultan críticos para quienes se acercan a la edad de jubilación.



Porque más allá de las diferencias, estos sistemas tienen una serie de desafíos comunes, como indica el Estudio “Cómo fortalecer los sistemas de pensiones latinoamericanos: experiencias, lecciones y propuestas”, investigación realizada por destacados economistas, que analiza la situación de Chile, Colombia, El Salvador, México, Perú y Uruguay, además casos de países europeos miembros de la OCDE.



La propuesta central del documento plantea la necesidad de integrar los distintos pilares del sistema de pensiones, agregando que la eficiente complementación de los pilares solidario, contributivo y de ahorro voluntario permitiría aspirar a una cobertura universal del sistema y proveer pensiones superiores en la etapa de retiro de los trabajadores. Sin embargo, subsisten escollos importantes.



Sin duda, el primer desafío es avanzar hacia la cobertura universal, que es afectada –entre otros- por el alto nivel de informalidad -que en algunos países llega al 70 %- junto a los altos costos de contratación, la rotación entre tipos de trabajo, el desempleo y los bajos niveles de ingreso promedio de los trabajadores. El rol de las autoridades es fundamental para alinear el mercado laboral al previsional.



El segundo desafío es reducir la brecha entre pensión esperada y la que efectivamente reciben las personas al terminar su vida laboral activa. Las tendencias descendentes en rentabilidad de las inversiones y tasas de interés, los problemas de cobertura y densidad de cotización, entre otros, afectan el monto que percibe una persona tras su jubilación. Esto hace necesario que se realicen ajustes al diseño y parámetros de los sistemas de pensiones, para reducir las brechas proyectadas.



En este marco, los esfuerzos deben apuntar a comprender desde temprano cómo poder desarrollar un aporte complementario, de manera de desarrollar un comportamiento temprano de ahorro, con incentivos públicos y privados, para proyectar un futuro con mayor certidumbre financiera en un contexto cambiante.

Andrés Castro


Fuente: DF