Entrevista de trabajo: cuida la puesta en escena
08.06.2015

La primera toma de contacto, literalmente, es dar la mano al entrevistador. Existe bastante literatura sobre este brevísimo momento previo a la conversación propiamente dicha: no la tiendas antes de que te la ofrezcan, no la estreches con excesiva fuerza ni demasiada languidez.


En 2008, un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Iowa entre 98 voluntarios sacó como conclusión que el apretón es muy importante para medir la extraversión o la firmeza de carácter, incluso más que la indumentaria y el aspecto físico.

En cuanto al lenguaje gestual, y como señala la especialista en recursos humanos Carolina Mouné, de Adecco Professional,  “todo se puede entrenar, pero no maquillar. Al final tus gestos te acaban delatando. Y además se trata de eso: queremos conocer tu personalidad”. De todos modos, hay vicios que pueden corregirse. Mirar a los ojos del interlocutor es una norma elemental, aunque sin sobreactuar, pues podemos pasar por perturbados. Echarse hacia atrás mientras estamos sentados denota desinterés, e inclinarse demasiado hacia delante, agresividad. No lleves relojes o anillos para evitar la tentación de juguetear con ellos.


Fuente: Muy Interesante