Alberto Naudon, gerente de la División de Estudios del Banco Central:
Sin los cambios demográficos la actual tasa de desempleo de 6,9% sería un punto superior
03.08.2016

En los últimos 30 años, el peso de los mayores de 55 años en la fuerza de trabajo tiene un fuerte aumento y baja la de menores de 25 años, señala.  


Tanto la tasa de desempleo como de crecimiento económico en Chile se sitúan hoy en el 25% más bajo de los últimos 30 años, situación aparentemente contradictoria porque con un menor ritmo de actividad se esperarían cifras más altas de desempleo. Sin embargo, ello no ha ocurrido. El efecto de primer orden que explica esta situación son los cambios en la conformación demográfica que ha tenido la población, sostiene Alberto Naudon, gerente de la División de Estudios del Banco Central.

El economista, junto con el consejero del instituto emisor, Mario Marcel, publicaron el documento de trabajo “Transiciones laborales y la tasa de desempleo en Chile”, donde escudriñan en los datos del mercado laboral, buscando dónde podría haber una disonancia. Revisando un período de 30 años, encontraron que solo en períodos de crisis económica como las de 1998 y 2008 se produce un rápido aumento del desempleo, lo que tiene que ver con la destrucción de puestos de trabajo. Pero cuando la desaceleración es gradual, el efecto en la desocupación también es gradual.

“En los últimos dos años hemos visto una economía que crece lento, pero no ha tenido un ajuste abrupto sino gradual, de modo que la tasa de destrucción de empleos no aumenta fuertemente y tampoco la tasa de desocupación, sino que el deterioro es gradual”, explica Naudon.

Adicionalmente, en 2015 hubo factores locales que contribuyeron a mantener bajo el desempleo, por ejemplo el aumento del empleo que el INE califica como público, dice el economista. A eso se agrega el empuje del sector construcción en el segundo semestre que también impulsó el empleo.

Con todo, Naudon señala que los componentes demográficos son muy relevantes para entender por qué el índice de desempleo se mantiene bajo: la participación de los mayores de 55 años en la fuerza de trabajo ha aumentado significativamente y ha disminuido el peso relativo de los hombres de entre 25 y 54 años. A su vez, el grupo de entre 15 y 24 años ha ido perdiendo importancia porque muchos jóvenes siguen estudiando y no se incorporan al mercado laboral.

“Si se mantuviera la participación de los distintos grupos demográficos en sus niveles de hace 20 años atrás, dado el desempleo que cada uno de estos grupos tiene hoy, la tasa de desempleo (6,9% promedio en abril-junio) sería un punto mayor”, sostiene Naudon.

Los cambios demográficos también tienen importancia dinámica en la tasa de desempleo. Por su apego a la fuerza de trabajo, el grupo de 25-54 años tiene un comportamiento más predecible de su tasa de desempleo en relación con el crecimiento económico, mientras que los grupos que tienen menor apego como los jóvenes y mujeres cuando pierden un trabajo asalariado están dispuestos a trabajar de manera informal.

En la elaboración de este estudio, para construir la serie de 30 años los autores usaron los microdatos de la encuesta del INE, la cual tuvo un cambio de metodología en 2010. No obstante, Naudón acotó que hacia atrás también hay diferencias porque el INE ha ido actualizando su metodología en cada censo. Con todo, lo que se pierde por comparabilidad entre encuestas se gana con un análisis más fino de los flujos brutos del mercado laboral haciendo muchos más cortes demográficos. “Los resultados hay que entenderlos no como una alternativa, sino como un complemento”, acota el economista.

Gran Santiago

Aunque no forma parte del estudio, Naudon cuenta que también han abordado las cifras de desempleo para el Gran Santiago que arroja la encuesta del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile que, al igual que el INE, entrega valiosa información.

Más que competir una con la otra, las ve como complementarias para el análisis, y aunque mucho se dice que los resultados de la encuesta de la U. de Chile anteceden los del INE, para Naudon no se trata de una verdad absoluta.

Enfocándose en los resultados del Gran Santiago de la U. de Chile con la Región Metropolitana del INE, la evidencia muestra que los saltos en el aumento del desempleo ocurren en períodos de recesión y no en general. Ello, porque en dichos períodos el desempleo salta y se queda permanentemente arriba, y como la encuesta de la U. de Chile es una foto en una semana y la del INE es un promedio de los últimos tres meses, la variable promedio se ajusta más lentamente.

Por ser más pequeña, la encuesta del Gran Santiago tiene mayor volatilidad y por eso es difícil extrapolar sus resultados a las cifras del INE, y eso se reflejó, dice Naudon, en que el desempleo bajó de 9,4% en marzo a 7,6% en junio.

“La tasa de desempleo por sí misma no es un indicador suficientemente exacto para medir la temperatura del mercado laboral. Hay que mirar una batería de indicadores y fuentes diferentes de datos”.

“Los indicadores de actividad y la evolución de las expectativas de empresas y hogares sugieren que deberíamos continuar viendo un deterioro del mercado del trabajo, como lo hemos indicado en los últimos IPoM”.

“La rotación laboral en Chile es muy elevada. Se destruyen y crean empleos a una velocidad mayor que en los demás países de la OCDE”.

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio