Gerentes generales de los principales bancos del país en "El Mercurio":
Bancos hacen crudo diagnóstico de la realidad económica y entregan propuestas para restablecer confianzas y avanzar en crecimiento
07.09.2014

La desaceleración económica y el magro crecimiento proyectado para este año los tiene preocupados. En su negocio esto se ha traducido en una baja de clientes y créditos. Entre las iniciativas que más cuestionaron, están los cambios al Sernac y las nuevas normativas de seguridad para cajeros automáticos.  


En un año marcado por la desaceleración económica, los gerentes generales de los bancos más importantes del país se volvieron a reunir en “El Mercurio”, tal como lo hicieron hace casi dos años.

Esta vez el diagnóstico general estuvo cruzado por su preocupación por la caída en la inversión, el bajo crecimiento proyectado para el país durante este año, de entre 1,75% y 2,25%, según en Banco Central, y por lo golpeadas que a su juicio están las expectativas sobre el devenir económico del país.

Esto, en una semana en que se conocieron los principales resultados de la actividad bancaria (medida en colocaciones) en julio y que en grueso registró un crecimiento de 7,89% en doce meses, según datos de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras.

También conversaron sobre las nuevas atribuciones que busca darle el Gobierno al Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) y las nuevas normas de seguridad para cajeros automáticos (ver notas relacionadas).

En un ambiente distendido, propusieron ideas para mejorar el país, restablecer las confianzas y apuntalar el crecimiento. Entre las propuestas se repitieron la necesidad de impulsar la educación, la seguridad y proyectos de energía.

Al desayuno realizado el martes, antes que se conocieran las sanciones en el caso Cascada, asistieron Arturo Tagle, gerente general del Banco de Chile; Manuel Olivares, gerente general de BBVA; Lionel Olavarría, gerente general de Bci; Fernando Massú, gerente general de CorpBanca; Francisco Sardón, gerente general de Scotiabank, y Alberto Schilling, gerente general de BICE. Más tarde conversamos con Claudio Melandri, gerente general del Banco Santander (ver recuadro).

Como primer punto, los ejecutivos concordaron en un deterioro de las expectativas que llevaron a la desaceleración de la economía.

Fernando Massú planteó que la principal razón son las reformas con espíritu refundacional, impulsadas por el Gobierno. “Mi impresión es que en el último tiempo se ha concentrado en la tributaria y educacional. Si va a seguir esta ola de cambios, las expectativas van a seguir deteriorándose”.

El problema de fondo, según Lionel Olavarría, es que el discurso que hay detrás es ideológico y no técnico. “Hay temas ideológicos que se toman la agenda de la reforma y que no consideran que este es un sistema económico con reglas que vienen por bastante tiempo, que ya están consolidadas”, detalló.

En la misma línea, Alberto Schilling dijo que la “matriz ideológica” del Gobierno estaba clara desde antes de su elección, pero que la sensación de poca claridad se agravó con la improvisación: “Si la propuesta técnica es de calidad se puede debatir, pero cuando hay casi amateurismo en la presentación de algunas propuestas el problema se compone porque hay desorden en el diálogo, uno no tiene claro quién realmente manda”.

Manuel Olivares destacó que el país ha crecido en los últimos 30 años, recordó el avance de las instituciones y en el bienestar de la población e hizo una comparación con Brasil. “Todavía estamos en muy buen pie. Entonces, uno se pregunta: ¿Es necesario meterle este rollo y concentrarlo en tan cortísimo plazo? Da la impresión de que no”.

Arturo Tagle agregó que con la reforma tributaria hubo improvisación. “No se tomó en cuenta cómo funcionan las empresas. Y cuando ese es el primer elemento del programa que se pone en práctica y luego vienen otros anuncios, por supuesto que el ambiente de incertidumbre es muy grande”.

Las señales, dijo el gerente general del Banco de Chile, se manifestaron incluso antes de que asumiera el actual gobierno: “Tuvimos un verano muy flojo en actividad de créditos. Nos tocó hacer un road show de venta de acciones en enero y la comunidad internacional nos veía con mucha preocupación”.

Caminos para restablecer las confianzas

Más allá del diagnóstico, los ejecutivos de la banca hablaron de la importancia de establecer alianzas entre el Gobierno y el empresariado.

Manuel Olivares abrió el debate: “Es clave sentarse a restablecer las confianzas, sin sesgos, caricaturas, estigmas ni nada. Pensar que los empresarios son agentes importantes de la economía y no ponerles un sello de lucro o codiciosos”.

“Actuar en consecuencia” fue la frase que usó Alberto Schilling para hablar de soluciones. “Tiene que haber un partnership (alianza) más evidente del Gobierno con los empresarios, con el capital que está disponible para invertir, pero no solo con declaraciones fáciles y adjetivos bonitos sino que con acción, y eso significa poner el instrumental político del Estado al lado y no al frente de quien quiera invertir y hacer cosas”.

Para lograrlo, a juicio de los ejecutivos, las autoridades deben estar dispuestas a jugarse su capital político. “Me dio la sensación de que el ministro Máximo Pacheco se está jugando su capital político, diciendo que ante el proyecto Alto Maipo no hay ninguna razón para no hacerlo. Creo que es el momento de jugársela, restablecer las confianzas con cuestiones como esta”, dijo Manuel Olivares.

Lionel Olavarría aseguró que reconocen un cambio de discurso del Gobierno en los últimos meses, pero advierte que ahora hay que ver los hechos. En la misma línea, Tagle agregó que hay una expectativa, pero se tiene que cumplir. “Es positivo lo que ocurrió pero faltan cosas concretas”, puntualizó.

Una medida concreta para las empresas sería flexibilizar el empleo, estimaron. “Lo primero es dejar de discutir el tema de la reforma del empleo, es el primer síntoma de que va a haber un giro que facilite la vida de las empresas”, indicó Francisco Sardón.

Propuestas para el futuro

¿Cuáles son sus ideas para avanzar?

“No hay mejor ambiente para hacer banca que una economía sana, que crece, donde hay empleos y se crean empleos y, por lo tanto, si uno tuviera que poner dos medidas las pondría en el plano del ambiente de crecimiento. Dos temas clave: educación y energía”, respondió Arturo Tagle, quien aclaró que en la educación el punto clave es la calidad.

Para Lionel Olavarría el principal tema es la seguridad y terminar con la delincuencia. “Es importante un cambio legislativo y también una mayor disciplina a nivel judicial”.

“Empleo, energía y educación”, enumeró Manuel Olivares, quien no habló solo de educación escolar, sino también de educación financiera y destacó: “Tenemos que tener una sociedad de derechos y deberes”.

Sobre la educación en general, estimó que se está abordando de una manera algo equivocada “sin poner como primer punto cómo se mejora la calidad de la educación desde la prebásica, básica e ir avanzando”.

Para Francisco Sardón, en Chile debemos trabajar más por la productividad. “Todos los beneficios laborales que se han ido dando en los últimos años afectan la productividad, porque para cubrir esa gente con determinados permisos necesitas contratar más. Suben los costos de las empresas y eso les baja la rentabilidad o la capacidad crediticia, por lo tanto tiene un efecto amplificador enorme el estar rigidizando el modelo laboral y los costos de las compañías en el largo plazo”.

Fernando Massú se mostró preocupado por el crecimiento y propuso reducir la remesa de impuestos para fondos en el extranjero, que hoy es de 35%. Si se pone un incentivo -indica- y se deja este índice al 30%, podría ser bien visto en el exterior. “Algo que te gatille y diga: ‘mire señores, estamos aquí, queremos competir y hacerlo con los capitales de ustedes’. No producirá nada en la recaudación, pero se da una señal”.

Ha cambiado la percepción sobre Chile en el extranjero

Hubo consenso en que el clima interno ya traspasó las fronteras y que es cada vez más difícil explicar lo que ocurre en el país a los extranjeros.

“La semana pasada recibimos cuatro visitantes de Canadá. Hay que comenzar a explicar un nuevo Chile con una nueva visión, un país que venía creciendo 6% y 5,5% en los últimos años y pasar a explicar uno que va a crecer entre 2,5% y 4,5% máximo con una mirada optimista. Eso cuesta mucho”, aseguró Sardón.

Para Olavarría, Chile ha perdido su capacidad de situarse en el contexto internacional como un país que compite con otros por tener el mejor mercado de capitales, en las importaciones y para atraer inversión extranjera.

“Hoy día las políticas no están necesariamente conectadas con la atracción de la inversión extranjera. A pesar de que el discurso sigue, de que inviertan en Chile, las políticas públicas no están conectadas con eso”, estimó el gerente general de Bci.

Massú agregó que el país perdió sus atractivos para la inversión extranjera. “En los 90 hubo una gran cantidad de políticas públicas que hicieron a Chile atractivo. Si miras hoy y ves qué me hace invertir en Chile, creo que son pocos los incentivos que uno tiene en comparación con otros países”.

Recogió el guante Schilling: “Las oportunidades están, las posibilidades de hacer negocios están, pero la tasa de descuento para los que están viendo proyectos en Chile ha subido”.

Datos que revelan la caída en la inversión

La banca es uno de los sectores que tienen más sensibilidad respecto a lo que está pasando en las distintas industrias. A ella acuden las empresas de diferentes rubros para financiar sus nuevos proyectos. Y la percepción generalizada es que la inversión está cayendo.

“La demanda por financiamiento ha caído, incluso proyectos que teníamos que estaban aprobados, hoy no tenemos fecha. Me refiero a proyectos inmobiliarios principalmente”, precisó Olavarría.

Tagle puntualizó que, después de la baja de la actividad crediticia del verano, esperaban que en marzo se retomara el ritmo. Pero “tuvimos menos actividad de crédito que nunca, los movimientos se limitaron a renegociaciones, postergaciones de decisiones de inversión. Gente que dijo voy a esperar para ver qué hace este gobierno, extranjeros que dijeron voy a tomarme esto con más calma”, comentó.

Sardón entregó las cifras que reflejan este panorama: “Si el sistema crecía al 12%, el último trimestre lo hizo al 7% en conjunto. Lo que está generando este decrecimiento son las colocaciones comerciales, que agrupa corporativa (grandes compañías), comercial, pyme y real estate que estaba creciendo al 10% y hoy está creciendo al 4%. Las pymes y las grandes corporaciones son las que han detenido las colocaciones más fuertes”.

La desaceleración no se limita a las empresas, según Sardón, pues la disminución en los créditos de consumo fue clara a mitad de año. “Lo que está atrás es el desempleo, ya han salido cifras públicas”.

20 mil a 30 mil clientes menos

La desaceleración económica se ha traducido en un bajón de clientes de la banca. “En lo que va del año han salido entre 20 mil y 30 mil personas del sistema bancario”, afirmó Massú, quien aclara que desde su punto de vista esto es negativo, porque “la bancarización es una forma de mejorar la distribución del ingreso, porque la gente tiene acceso a bienes y servicios usando fondos futuros”, precisó el gerente de CorpBanca.

Concordó Arturo Tagle, quien dijo que hoy atiende a unos 20 mil clientes menos. “No es que no los quiera atender, es que no me dan los números para hacerlo. La ecuación dejó de funcionar. Aquí influyen también (además del desempleo) la Ley Dicom, la tasa máxima convencional y la amenaza del Sernac Financiero”, sostuvo.

Manuel Olivares destacó que desde el punto de vista técnico seguimos siendo un buen país para invertir. “Pero tienes que mirar para adelante. Y lo que tienes para adelante es cómo está la competitividad del país, cómo está la productividad, los temas energéticos y los temas laborales”. Esa es la tasa de descuento que se aplica a un proyecto cuando hay incertidumbre en estos puntos, agregó.

Massú propuso aglutinar esfuerzos para crecer más y revertir la situación, pero agregó que hay medidas que busca aplicar el Gobierno que inquietan al empresariado. “Como la posibilidad de no reemplazo en huelga, eso preocupa. El sábado hablé con un empresario de restaurantes, que tiene alrededor de 1.500 personas trabajando, imagínate que no tiene derecho a reemplazo en huelga, quiebra, te afecta directamente al negocio”, graficó, lo que para la banca significaría cerrar sucursales por falta de personal, concordaron.

“Hoy día las políticas no están necesariamente conectadas con la atracción de la inversión extranjera. A pesar de que el discurso sigue, de que inviertan en Chile”.
LIONEL OLAVARRÍA
GERENTE GENERAL BCI

”En los 90 hubo una gran cantidad de políticas públicas que hicieron a Chile atractivo. Si miras hoy, creo que son pocos los incentivos que uno tiene en comparación con otros países”.
FERNANDO MASSÚ
GERENTE GENERAL CORPBANCA

”No hay mejor ambiente para hacer banca que una economía sana, que crece, donde hay empleo (...) si uno tuviera que poner dos medidas las pondría en el plano del ambiente de crecimiento.Dos temas clave: educación y energía”.
ARTURO TAGLE
GERENTE GENERAL BANCO DE CHILE

”Hay que comenzar a explicar un nuevo Chile con una nueva visión, un país que venía creciendo 6% y 5,5% en los últimos años y pasar a explicar uno que va a crecer entre 2,5% y 4,5%”.
FRANCISCO SARDÓN
GERENTE GENERAL SCOTIABANK

”El ministro Máximo Pacheco se está jugando su capital político, diciendo que ante el proyecto Alto Maipo, no hay ninguna razón para no hacerlo...es el momento de jugársela, restablecer las confianzas”.
MANUEL OLIVARES
GERENTE GENERAL BBVA

”Las oportunidades están, las posibilidades de hacer negocios están, pero la tasa de descuento para los que están viendo proyectos en Chile ha subido”.
ALBERTO SCHILLING
GERENTE GENERAL BICE

Las cifras por las que apuesta la banca

Proyección de crecimiento del país en 2014:
2,2%

Tasa de desempleo:
7,4%

Proyección de la TPM a fin de año:
3%

Proyección de la TPM a 12 meses:
3%

Proyección de crecimiento real de colocaciones de la banca en 2014:
4,8%

Proyección de crecimiento real de colocaciones de la banca en 2015:
5%

Valor del dólar a dic.:
$600

Las variables que siguen los gerentes para predecir el estado de la economía

inversión

demanda interna desempleo

imacec

índice de confianza empresarial

consumo

inflación

ipom

crecimiento del PIB

tasa de interés

ventas retail

balanza comercial

Nuevo Sernac: “No puede ser juez y parte”

Hace tres meses el Gobierno envió un proyecto de ley al Congreso para potenciar las atribuciones del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac). La idea es ampliar lo que el organismo puede hacer hoy y, por ejemplo, permitirle investigar y sancionar casos individuales en favor del consumidor.

Pero la iniciativa ha estado marcada por la polémica y es criticada por la Asociación de Bancos. Los cuestionamientos se repiten en voz de los ejecutivos de los principales bancos del país, quienes advierten que el mayor problema es que la ley dejaría al Sernac como defensor de los consumidores y a la vez como juez ante eventuales disputas.

“Lo pone de juez y parte”, señala Francisco Sardón, gerente general de Scotiabank. “Es un ente que está en un lado de la mesa; si es una entidad que está llamada a proteger al consumidor, no se le pueden dar facultades legislativas o judiciales. Se genera un desbalance de funciones”, agrega.

Aunque está de acuerdo con reformar el Sernac, Arturo Tagle, gerente general del Banco de Chile, advierte que el proyecto trata de comparar a este servicio con la Superintendencia de Bancos. “Nunca se ha dicho que la Superintendencia de Bancos sea la defensora de los deudores o de los depositantes. Tiene un rol mucho más imparcial”, asegura.

Manuel Olivares, gerente general de BBVA, se suma a los cuestionamientos y señala que sus mayores preocupaciones son la institucionalidad, el gobierno corporativo y la proporcionalidad de las multas que aplicará el nuevo Sernac.

“En los países más desarrollados hay instancias que velan por la defensa de los consumidores y está bien que existan, pero siempre que tengan una orgánica armada. No puedes tener a la misma persona investigando, evaluando, sancionando, multando”, enfatiza.

Lionel Olavarría, gerente general de Bci, califica al nuevo Sernac como la “joya de la corona” de una mala percepción sobre el empresariado, que se inició hace tiempo. “Hay una concepción castigadora respecto de los empresarios (...), muy dura respecto de la relación empresa-consumidor, que no es real, porque si se pregunta por el banco individual el grado de satisfacción de los clientes es muy bueno, comparado a nivel internacional”, dice.

Claudio Melandri, gerente general de Banco Santander, estima que es positivo que exista un Sernac que se preocupe de los consumidores y dice que no hay que “tenerle susto, eso nos obliga a trabajar mejor, a preocuparnos de nuestros clientes, a eliminar asimetrías, dar un mejor servicio”. Pero precisa: “Ojalá tenga un buen gobierno corporativo, se aísle del ciclo político y sea un ente eminentemente técnico”.

Cada nueva exigencia de seguridad triplica el costo de un cajero

Uno de los temas más candentes sobre la mesa es el de los cajeros automáticos. El lunes 25 de agosto, delincuentes hicieron explotar un cajero de BBVA a tres cuadras de La Moneda, sumándose a una seguidilla de atentados en las últimas semanas.

Una semana después, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, anunció que los bancos serán multados con $40 millones por cada cajero que sea desvalijado y que no cumpla con medidas de seguridad acordes a la normativa actual. Esto, a partir del decreto 222 del Ministerio del Interior, que establece los estándares de seguridad mínimas para la instalación y operación de cajeros automáticos.

Los ejecutivos bancarios creen que esta medida no es justa, ya que la normativa considera plazos para cumplirla, con distintos porcentajes de cajeros, y aún no se llega al 100%.

Agregan que este tipo de medidas no hace más que subir los costos de instalación y mantención de los cajeros y termina afectando a la población, porque los bancos no reponen los dispensadores de sectores de menor tráfico que hayan sufrido incidentes, porque “las cifras no dan”. En la mayoría de las veces esto coincide con las zonas más vulnerables. Agregan que hay una presión adicional de parte de farmacias y centros comerciales, que no quieren tener en sus dependencias cajeros automáticos.

¿La solución? Aumentar las penas para los delincuentes, concuerdan.

Fernando Massú, gerente general de CorpBanca, explica que cada nueva exigencia multiplica por tres el costo del cajero: “Si antes costaban 10 mil dólares, ahora cuestan 30 mil”, detalla.

Por esto, el número de transacciones requeridas para que un cajero sea rentable se triplica. “Con el propósito de asegurar, entre comillas, estás desbancarizando, sacando cajeros en zonas de menos tráfico y más vulnerables”, indica.

Lionel Olavarría precisa que se han sacado 900 cajeros, de los cuales 487 corresponden a dispensadores que han sido destruidos por bombazos o robados este año y no se han repuesto. “Cada vez que tienes un siniestro, tienes que seguir poniendo medidas de seguridad, lo que hace menos rentable ese punto”, asegura.

Arturo Tagle recuerda que hace seis años la propia Asociación de Bancos inició una campaña para que en ninguna comuna del país faltaran cajeros y que en ese momento se repartieron los sectores considerados menos rentables para asegurar cobertura. Manuel Olivares enfatiza: “No creo que ninguno de los que están acá quiera sacar cajeros de ninguna parte. Por algo lo pusimos, incluso, en algunos casos sabiendo que no iba a ser buen negocio”.

Para Tagle, el decreto con el que hoy se está sancionado es perfeccionable, pues exige para todos los cajeros las mismas condiciones, siendo que hay locaciones que tienen condiciones especiales como el Metro de Santiago, donde por las características de la losa no se pueden anclar cajeros por el peso que eso implica. Entonces donde hay cuatro tendrían que anclar uno y sacar tres.

Otro riesgo que advierten los gerentes es que mientras más protección se le ponga al cajero, más aumenta la violencia con que los atacan. Así sucedió este año, dice Olavarría, porque se blindaron los aparatos y los asaltante cambiaron la técnica del oxicorte por los bombazos con gas, que destruyen el cajero y la sucursal o cualquier otro establecimiento, donde esté instalado.

Melandri agrega: “Este es un tema de seguridad pública; yo no conozco hasta ahora ningún condenado por esto todavía”.

Claudio Melandri: “No veo ningún indicador que uno diga que este país está a punto de entrar en una crisis”

Un menor crecimiento en la economía que partió a mitad del año pasado y que no es 100% responsabilidad de las reformas que ha planteado el actual Gobierno, es el que a juicio del gerente general del Banco Santander, Claudio Melandri, estamos viviendo. “El país venía desacelerándose de mitad del año pasado por razones macroeconómicas externas e internas. Uno, porque Chile terminó la reconstrucción del stock perdido por el terremoto; dos, porque dejamos de tener las tasas de financiamiento muy baratas que teníamos y tres, en términos de intercambio, el país se vio afectado por los precios de los commodities dada la desaceleración que empezamos a notar un poquito en China. Eso hace que de un crecimiento promedio de 6%, el punto de partida este año sea de 4%”, dice el ejecutivo.

“Hay un punto y medio, dos puntos que obedecen a un shock de expectativas, pero estructuralmente no tenemos ningún problema para justificar una crisis económica. No veo ningún indicador que uno diga que este país está a punto de entrar en una crisis”, añade.

La reforma tributaria generó parte de este shock de expectativas, indica: “Cuando las reglas del juego no están claras para los inversionistas, ellos esperan. Por eso es muy importante que Chile mantenga la institucionalidad que ha sido garante del crecimiento. Afortunadamente la conversación se encauzó en un nivel técnico”.

Melandri se muestra optimista. El país tiene sus capacidades intactas para volver a crecer y la reactivación llegará terminado el primer trimestre del próximo año. “A todos nos conviene que el país crezca. El Estado recauda, porque una cosa es la reforma tributaria pero si las empresas ganan poco el Estado va a ganar menos”.

Sobre el futuro, reconoce que le gustaría que hubiera un consenso nacional sobre la reforma educacional -“ahí se juega el futuro del país”- y quiere ver una agenda energética de verdad, “porque eso resta competitividad”.

“Me gustaría que no se cuestionara la institucionalidad del país, que las regulaciones sean con una mirada eminentemente técnica. Que se vea la sostenibilidad de las distintas industrias porque el país va a seguir desarrollándose si tenemos buenas instituciones pero también si tenemos empresas, que son protegidas, que no se les cambian las reglas del juego”, aclara.

Pide que se regule bien el sistema financiero para no terminar dejando clientes fuera del sistema, que cae en manos de gente inescrupulosa que no está regulada y entra a un sector donde no hay protección del consumidor.

“La crisis de confianza se debió a que en algún minuto se puso en juego la institucionalidad y eso rápidamente se cambió y se fue por el buen camino. Pero eso no puede ser”.

Por Bernardita Aguirre y Claudia Ramírez 


Fuente: El Mercurio