Desaceleración de la economía aún no toca negocio crediticio de las cajas de compensación
09.12.2014

El alza de 8% en las colocaciones, revela el auge que han tenido como alternativa de financiamiento.


En un escenario de desaceleración económica como la que está viviendo el país, el financiamiento de consumo se ha visto afectado con leves bajas en la demanda, en lo que respecta a los bancos. Sin embargo, hay otras formas acceder a este tipo de créditos, y donde las cajas de compensación (CCAF) se han convertido en una alternativa requerida, experimentando un alza sostenida durante este año en los créditos sociales apuntados a los sectores de bajos ingresos, los cuales representan mayor riesgo para las instituciones financieras tradicionales.

Según datos de la Asociación de Cajas, la tasa de expansión de créditos creció un 8,6% en el último año mientras los afiliados lo hicieron un 4,5%, entre los cuales se encuentran los trabajadores que se incrementaron un 5,3% en el mismo período. Para el vicepresidente ejecutivo del gremio, Eusebio Pérez, “el balance es positivo, puesto que tanto en afiliados como en stock de créditos, el sistema experimentó niveles de expansión compatibles con la realidad nacional”.

Por eso, para la industria no ha tenido mayor impacto el desfavorable panorama económico nacional. De hecho, mantienen la proyección de crecimiento que habían hecho a mediados de año de un 5% al finalizar el 2014 y con un 9% arriba en el stock de crédito. Esto también se ha plasmado en los montos de los préstamos sociales cuyo flujo promedio aumentó 7,5% en doce meses alcanzando los $979.717 millones.

Sin embargo, para algunas entidades en particular se han visto pequeñas bajas en algunos indicadores. Para Nelson Rojas, gerente general de Caja Los Andes (entidad que ha crecido 20% en un año) ha aumentado el riesgo en colocaciones sociales producto del aumento del desempleo. “Hay un aumento en la mora, la gente está pagando menos, hay un incremento en el nivel de impagos o riesgo porque ha aumentado el desempleo, pero también eso a una institución como las cajas de compensación nos genera una oportunidad”, resalta Rojas, quien destaca que la entidad ha tenido un buen año con un monto en colocaciones que llega a $1.037.000 millones, que representa un 10% más que 2013.

Este buen año para las cajas se ha traducido en un aumento en la entrega de beneficios de compensación no sólo en crédito, sino en áreas como educación y salud, que en el caso de Caja Los Héroes ha aumentado un 43%. Para su gerente general, Jorge Leyton no ha habido perjuicio producto del declive económico, aunque reconoce que “el próximo año hemos adoptado estrategias más conservadoras en nuestras provisiones de créditos”, agregando que esperan terminar el 2014 con un 5% más en cuanto a afiliados.

Estos números azules son bien vistos, además, por la autoridad que ve a las cajas como una vía de acceso más expedito al financiamiento a personas que no son sujetos de crédito para los bancos. Según el superintendente de Seguridad Social, Claudio Reyes, “sin duda las cajas de compensación han ocupado un espacio que probablemente el resto del sistema financiero no provee en materia de crédito social”, añadiendo que se analizan formas de mejorar el sistema en medio de la actual situación de la economía. 

Tasas de Interés

Otro de los aspectos por los que el crédito de las CCAF adquiere un enfoque social radica en que las tasas de interés son más bajas que las que ofrecen las divisiones de consumo de los bancos, aunque en el último tiempo las distancias se han acortado.  

Rojas resalta que las tasas de las divisiones de consumo “son hasta un 40% más altas que las tasas de las cajas de compensación. Tenemos un CAE de un 20,82%, mientras que BancoEstado tiene uno de 18%. Después están todos los demás bancos con tasas más altas que la nuestra”, aseguró el ejecutivo.

Lo Que Falta

A pesar del buen presente que tienen estas entidades aún hay aspectos que mejorar para consolidar su desarrollo, según la propia industria. Eusebio Pérez cree que a las cajas les falta “ocupar el capital social de que disponen y su capacidad instalada, con el propósito de diversificar y ampliar su campo de acción en el ámbito previsional”. 

Jorge Leyton, en tanto, apunta que “se debe avanzar en servicios y productos transaccionales, como la autorización de parte de la autoridad para que las cajas puedan emitir tarjetas y cuentas de prepago”, además de otros productos de ahorro de “libre disponibilidad”.


Fuente: Estrategia