9 consejos para llevarte mejor con tus compañeros de trabajo
19.02.2015

Un ambiente laboral “pesado” no sólo baja tu productividad ¡sino tu ánimo! Descubre cómo tener una mejor relación con tus colegas y disfruta tu trabajo al máximo.


Hay personas con las que el trato cotidiano es infernal. Cualquier situación -sencilla o compleja- es motivo de conflicto pues consideran que sus puntos de vista, decisiones y propuestas son las únicas que valen

Trabajar con alguien así puede provocar que te den ganas de reportarte enferma todos los días. Pero aunque parezca imposible, siempre hay manera de sortear las dificultades en nuestras relaciones laborales y de llegar a acuerdos ¡hasta con el diablo!

A continuación te damos nueve claves para negociar con todos los “hijos de satán” que se crucen en tu camino:

1. Mantén una actitud positiva. Jamás inicies un diálogo o discusión con actitud agresiva. Maneja la plática como una oportunidad para fusionar ideas y beneficiar a todas las partes involucradas.

2. Establece un entorno propicio. No es lo mismo platicar con hambre, cuando estamos cansados o en una oficina asfixiante, que en un momento y lugar adecuados. También es malísimo para una negociación, agendar la discusión de ese punto hasta el final de una junta muy prolongada.

3. Considera a la otra parte. Debes ser un poco psicóloga para entender las motivaciones de esa personita complicada que tienes frente a ti. Si logras identificarlas podrás concederle parte de lo que busca sin sacrificar las partes fundamentales de lo que a ti te interesa.

4. Analízate. Aun no hemos planteado la otra cara de la moneda. ¿Qué tal si tú eres la persona difícil y no tu contraparte? Reflexiona al respecto y evalúa cómo ha sido tu actitud hacia él o ella. ¿Te imaginas que en la oficina de al lado esa persona esté leyendo esta nota para aprender a lidiar contigo?

5.         Busca coincidencias. Es casi imposible que dos personas que trabajan en el mismo lugar, comparten un proyecto o tienen que interactuar constantemente, tengan puntos de vista diametralmente opuestos. Seguramente habrá dos o más cosas en las que sus ideas coincidan, así que es importante destacarlas para que el otro sienta que tomas en cuenta su visión.

6. Enfócate en los hechos, no en las emociones. Atiende lo que tu trabajo demanda y no uses calificativos desagradables, indirectas o sarcasmo cuando abordes el conflicto. El punto que los ocupa debe verse objetivamente, sin filtros emocionales.

7. Sé honesta y clara. Negociar no es engañar. Desde el principio pon sobre la mesa los puntos que te parecen importantes e irrenunciables, de otro modo su reunión no surtirá efectos o se prolongará ociosamente.

8. Ofrece alternativas. Si no te parece algo de lo que el otro dice, brinda una propuesta diferente. Cuando algo no te gusta y la única explicación que tienes  para ello es un porque sí, la negociación no te favorecerá. No se vale criticar sin ofrecer un camino mejor.

9. Comunícate bien. Expón tus ideas con claridad y reformúlalas si percibes que el otro no entiende. Aprende a explicarte adecuadamente y cerciórate de que has comprendido lo que el otro dice. Muchos conflictos laborales -y personales- se generan por malos entendidos; a veces las dos partes quieren la misma cosa pero no saben expresarlo correctamente.


Fuente: Terra