Estudio de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) en colaboración con Mujeres del Pacífico
Radiografía del emprendedor chileno: inicial el negocio por oportunidad y se autofinancia
09.05.2016

Pese a que Chile se destaca en rankings internacionales como Doing Business, el 36,7% del total de encuestados puso “nota roja” a las facilidades para emprender en nuestro país.  


Ya son casi dos millones de emprendedores en Chile y la expansión sigue año a año. La necesidad de entender el perfil de este grupo de empresarios llevó a la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) junto a Mujeres del Pacífico a realizar una encuesta a emprendedores de todo el país, cuyos resultados darán forma al estudio llamado “Radiografía del emprendimiento en Chile”.

Las cerca de 615 respuestas entregan resultados sorprendentes. Aun con una economía desacelerada, el 77,4% afirma que la razón por la que decidió emprender fue por oportunidad, es decir, quiso materializar una idea o negocio porque vio una oportunidad en el mercado; versus un 22,6% que emprendió por necesidad, ya sea para dar solución a problemas financieros personales, o porque no consiguieron emplearse en el mercado laboral tradicional.

De quienes emprendieron por oportunidad, un 40,3% afirma que su motivación fue la búsqueda de una mayor independencia, un 25% para solucionar un problema en el mercado o la sociedad, y un 16,6% para hacer compatible el trabajo con la familia.

La búsqueda de mayor independencia es el mayor motivo de emprendimiento en oportunidad tanto en hombres como en mujeres, siendo el 45,8% y el 34,3% correspondiente. Pero en el caso de las mujeres, la necesidad de compatibilizar trabajo con familia es más alta que en el caso de los hombres, siendo la segunda motivación para ellas con un 28,7%, y la última en el caso de los hombres con un 10,6%.

Alejandra Mustakis, vicepresidenta de la Asech, señala que el alza en el desempleo observado en los últimos meses puede acentuar el emprendimiento por necesidad. “Esto provoca que muchas veces a quienes no cuentan con la formación que se exige, o que por experiencia se consideran muy caros para una empresa, les cueste muchísimo volver a emplearse, y se ven de alguna manera forzados a emprender para generar recursos y mantenerse, o mantener a sus familias”, dice.

En otra materia, el 85% afirma que la principal fuente de financiamiento de su negocio durante los primeros tres años fueron sus propios recursos, los de familiares o de amigos, mientras que un 8,5% afirma que se financió a través de fondos públicos y un 6,5% lo hizo a través de créditos bancarios. Mustakis explica que esta situación puede ser preocupante, dado que actualmente no existe un acceso transversal a los recursos que permiten llevar adelante un negocio y que eso genera una brecha social. “Ello deja entrever que el emprendimiento está reservado para unos pocos, es decir, para aquellos que cuentan con el capital para hacerlo. Aspiramos a un mejor acceso, y no solo del Estado. Los recursos del Estado no son suficientes para la tremenda demanda que existe hoy en día, por lo que los actores privados tienen mucho que aportar también”, agrega.

Mala evaluación

Otra de las sorpresas de la encuesta fue la mala evaluación de los emprendedores respecto a las facilidades de emprender en Chile. Ello, pese a que el país lidera en la región en los rankings de facilidad de hacer negocios como el Doing Business, donde se ubicó en la posición 48 el año pasado, superando a países como Colombia, Perú y Uruguay.

Aun con este escenario, un 36,7% del total de emprendedores pone “nota roja” (entre 1 y 3) a las facilidades para emprender en nuestro país. Esta cifra se mantiene muy similar en regiones, donde los emprendedores que actualmente viven fuera de la capital (35,5%) también clasifican este tema con nota baja. Mustakis califica ese resultado como “frustrante” dado que tanto el sector privado como el Estado han hecho esfuerzos para que las condiciones para emprender sean mejores hoy que hace algunos años. Entre las mayores dificultades y trabas, la vicepresidenta de la Asech apunta la falta de conectividad, tecnología, capacitación técnica y acceso a financiamiento.

La encuesta arroja que el 55,8% ha fracasado en este o un negocio anterior. De ellos, un 38,8% declara que ha fracasado por falta de financiamiento o de clientes, y un 32,1% por una mala administración, que en general se relaciona con la falta de información y conocimiento de las múltiples áreas que un emprendedor debe cubrir y solucionar.

59,9% 
de los emprendedores encuestados tiene entre 25 y 44 años, seguido por un 22,4% que tiene entre 45 y 54 años.

63,5% 
de los negocios de los emprendedores están en etapas iniciales, es decir, hasta tres años y medio.

76,7% 
afirma no tener clientes en el extranjero, y un 17,9% afirma tener entre 1% y 25% de clientes en el extranjero.

615 
fueron los emprendedores encuestados.

“Cuando no existe un acceso transversal a los recursos que faciliten el proceso de llevar adelante un negocio, lo que se produce es una brecha social, que deja entrever que el emprendimiento está reservado para unos pocos, y eso es algo que nos preocupa”.
ALEJANDRA MUSTAKIS, VICEPRESIDENTA DE LA ASECH

Mariana Penaforte 


Fuente: El Mercurio