Wellness organizacional, la tendencia que Chile comienza a implementar
04.05.2016

Mejorar la productividad y disminuir los niveles de estrés y ausentismo laboral en las empresas, son parte de los objetivos de esta corriente mundial.


“Hoy las compañías buscan ser cada vez más productivas, y para lograrlo, es necesario comprender que están constituidas por personas y mientras ellas estén bien, la productividad será realmente efectiva, hacia allí apunta el wellness (que viene del anglosajón bienestar)”, comenta Rodrigo Correa, gerente de Mandomedio Consulting.

Alcanzar los niveles esperados, sin provocar efectos adversos en los colaboradores es parte de esta tendencia mundial, que procura arraigar en las organizaciones una cultura de bienestar integral, que comprende las dimensiones física, social y emocional de cada persona.

“Hoy, un 70% de las empresas norteamericanas aplica esta filosofía, mientras que en Europa y Sudamérica, la cifra ronda el 40%”, puntualiza Correa.

En Chile, desde 2015 se tiene un acercamiento a este modelo gracias a la normativa ISTAS 21 -que toma su nombre del Instituto Sindical de Trabajo y Salud-, sistema de evaluación que mide las condiciones laborales que puedan afectar negativamente la salud física, psíquica o social de los colaboradores, así como también su calidad de vida. Desde septiembre del año pasado, esta medición es obligatoria para todos los sectores productivos en el país.

A tres meses de obtenidos los resultados del diagnóstico, es necesario aplicar un plan, que de acuerdo a Correa, debería ser innovador, alejado de las campañas del miedo y las desvinculaciones, y más apegado a la información realista.

“El objetivo del wellness es crear consciencia, hacerse responsable de lo que ocurre en la empresa y de uno mismo, es también un tema personal”, declara el ejecutivo y añade que debe ser la compañía quien entregue las herramientas a sus colaboradores para ir subsanando los aspectos desfavorables.

Hacia un plan de wellness

Con los resultados del ISTAS 21, cada empresa ya puede tener una idea de cuáles son sus problemas y una manera de mejorarlos es implementar una plan de wellness.

Este puede partir, indica Correa, con campañas de sensibilización, que permita conocer las temáticas que se abordarán a futuro.

“Se recomienda hacer un seguimiento de avances mensual, y aplicar el plan por un plazo mínimo de dos años”, comenta.

El programa puede involucrar una serie de soluciones y acciones de diferente tipo, por ejemplo, lanzar nuevos menús en el casino, crear grupos de running extraprogramáticos, enseñar técnicas efectivas para el manejo de estrés, entre otras,que involucren aspectos físicos y psicológicos.

“Estas actividades se acogen a las problemáticas laborales en Chile, como el ausentismo por estrés, el mal clima laboral y malas relaciones con las jefaturas”, señala Correa.

Una correcta implementación, advierte, implica un trabajo conjunto entre gerencias de recursos humanos, seguridad y áreas como bienestar y capacitación. “Sólo mediante el trabajo en equipo se pueden potenciar estas transformaciones que buscan cambiar hábitos y llevar a una organización a ser realmente sana, feliz y finalmente, productiva”.

Por Alejandra Melo


Fuente: DF