¿Isapres en peligro?
25.04.2016

Si bien se han hecho intentos de modificar el sistema actual, hoy es imperativo avanzar hacia modelos de seguros sociales en salud como los de países desarrollados, con foco en los pacientes y reglas claras.


EL MODELO de seguros de salud en su diseño actual, tal como sugiere en una reciente columna Juan Braun, está al debe. No sólo por las razones que menciona Braun, sino también porque la judicialización que hoy lo afecta, lo hace insostenible. Según la Superintendencia de Salud, en 2015 las isapres generaron ganancias de casi 11.500 pesos anuales por beneficiario. Sin embargo, cada usuario que demandó a su isapre le generó costos anuales cercanos a 200.000 pesos (en costas y en defensa), situación que es a todas luces ineficiente.



Si bien se han hecho intentos de modificar el sistema actual, hoy es imperativo avanzar hacia modelos de seguros sociales en salud como los de países desarrollados, con foco en los pacientes y reglas claras que permiten su sostenibilidad en el largo plazo. Éstos se caracterizan por ofrecer unos pocos planes básicos (con contenidos comunes exigibles a todos), fácilmente comparables y con precios similares para personas de diferente sexo, edad, estado de salud, etc. La afiliación es libre, ergo, cuentan con sistemas de compensación de riesgos adecuados (entregándose más recursos a las entidades que atienden a quienes generan mayores costos -adultos mayores, enfermos y mujeres), permitiendo la libre movilidad de los beneficiarios.



El éxito de dichos modelos depende del cumplimiento de ciertos prerrequisitos: (i) acceso universal al plan básico; (ii) financiamiento adecuado; (iii) buen sistema de ajuste de riesgo y; (iv) reglas que eviten comportamientos anticompetitivos (de aseguradoras y prestadores). Hay aspectos que técnicamente son más fáciles de definir, como el contenido del plan (que considere el cuidado de largo plazo), el precio del mismo y el método de financiamiento. Pero, por ejemplo, la libre movilidad requiere integrar los dos subsistemas de seguros (Fonasa y las isapres) mediante un fondo de compensación común. Si bien Chile ya cuenta con uno para las isapres (asociado a las GES) que puede ser usado como base, éste debe ser mejorado (incorporando variables de morbilidad) y ampliado tanto en contenidos como en incorporar al Fonasa. Asimismo, se precisa un plan básico con estándares similares en todos los aseguradores, lo que implicaría revisar el financiamiento, organización, gestión y capacidad de oferta del Fonasa (para reducir y ojalá eliminar las listas de espera y mejorar los estándares de satisfacción usuaria).



Por ello el proceso debe ser gradual. La primera etapa supone un trabajo paralelo en ambos subsistemas, creando un plan común a ser ofrecido por aquellas isapres que quieran participar de este arreglo institucional, con el correspondiente fondo de compensación mejorado y financiamiento adecuado y, eliminando la declaración de salud entre las isapres. En el Fonasa urge modernizar la gestión de los proveedores estatales para hacerlos más competitivos y la capacidad de registro de los pacientes y de costeo de los procedimientos, para alimentar un mecanismo de compensación de riesgos adecuado. Sólo después de cumplir con dichas condiciones, ambos subsistemas pueden ser integrados. Chile cuenta con el potencial para avanzar.


Fuente: La Tercera