Las 5 cualidades para saber si usted tiene espíritu de inversionista
09.05.2016

Invertir puede no ser algo para cualquier persona. Definitivamente hay que tener unas cualidades particulares ya que no todos tienen las habilidades, inteligencia y control para tomar buenas decisiones, cuando se trata de dinero. ¿Las tiene usted?


La actitud del inversionista es clave, pues se trata de un “trabajo” que requiere de varias características que le permitan a la persona ser analítico y tener un control, porque puede implicar ver que el dinero que tiene puede estarse multiplicando o disminuyendo. Así, vamos a resaltar las cualidades que pueden hacer de una persona común y corriente, un inversionista destacado.

1. Perfil de riesgo

Conocer el perfil de inversión quizás sea el primer paso, para trazar una estrategia y saber a dónde se quiere llegar, ya sea porque busque multiplicar su patrimonio a largo plazo o porque quiere que la inversión genere ingresos mensuales. 


2. El control emocional

Es una característica casi que primordial, ya que ayuda a pensar bien cualquier “jugada” en un ambiente en el que hay varias cosas que pueden afectar un plan que usted haya tenido en mente inicialmente. Esto porque, por ejemplo, si usted invierte en acciones tiene que estar pendiente también de lo que sucede en otras bolsas en el mundo.

Entonces, digamos que hubo un día que fue difícil y mientras se espera a ver qué pasa en el mercado estadounidense, en la madrugada se muestra el comportamiento de los mercados de China y Japón, para luego guiarse por lo que se realice Europa.

Puede sonar muy difícil pero, para ello, hoy en Colombia existen varias fuentes de información relevantes y plataformas informativas para diferentes tipos de inversionistas que acompañan y guían en el día a día.

Lo importante es que tiene que saber cuándo tranquilizarse y tomar las decisiones adecuadas y no dejarse llevar por el impulso de “los malos días” o “los buenos días”, para comprar o vender.

3. La disciplina

Ser inversionista implica ser disciplinado, pues cuando usted invierte, tiene que ser consciente de “variables” que son condiciones que pueden incidir cuando usted invierte: el tiempo, el riesgo, lo que espera ganar y qué tan fácil se pueda negociar lo que invierte (liquidez), entre otras cosas.

Entonces, la disciplina es muy importante, porque entre más variables controle en las inversiones, mejor será el rendimiento de su dinero y con seguridad estará logrando alcanzar las metas propuestas inicialmente.

Esta disciplina obedece también a cumplir con su estrategia de inversión, pues pasa mucho que cuando ya ha cumplido con lo que esperaba ganar, lo “deja quieto” esperando una mejor utilidad. Pero por la misma volatilidad del mercado, se puede perder lo ganado e, inclusive, parte de lo invertido, lo que genera frustración.

De aquí surge una lección muy importante que todo inversionista debe saber: la estrategia que se traza no se cambia, se ejecuta y se saca el mayor provecho.

4. La paciencia

Aquí podemos entonces hablar también de saber cuándo entrar y cuándo no al mercado accionario. Suele ser uno de los errores más comunes, ya que nos “pica” tener el dinero disponible allí para invertir y puede que eso nos lleve a perderlo. He aquí la relevancia de estar conectado con los mercados, atenderlos y sentirlos. Así suene un poco cursi, de ello dependerá un mejor rendimiento del portafolio de inversiones.

Por ejemplo, ingresar en el mercado accionario actual, a largo plazo, quizás presente grandes oportunidades, pero se debe tener claro que estamos en medio de grandes volatilidades mundiales que afectan a la Bolsa de Valores de Colombia.

Así, entonces, también deberá evaluar quien busca rendimiento de corto plazo, ajustando sus entradas al mercado (compra de acciones) buscando el menor precio posible para así aplicar la famosa frase “compre barato y venda caro”.

5. Ser estratega

¿Tiene usted un plan de inversión o una estrategia a seguir? Esa es la primera pregunta con respuesta que deberá resolver, claro, luego de haber resuelto todo lo arriba expuesto.

Debe analizar bien su plan y actuar acorde con ello. La estrategia se basará en un precio posible de compra (el más barato posible) y se buscará una meta u objetivo de la inversión, es decir, comprar tal activo porque tiene potencial de valorización del 15% alcanzado un precio determinado.

Si llega a salir mal la estrategia, que lo que quiere decir es que en vez de subir en valor el activo continúe cayendo deberá tener un plan para apretar el botón rojo y aplicar el llamado “Stop Loss”, un nivel de pérdida controlada que proteja mi inversión.

El truco entonces estará en sacar las mayores posiciones ganadoras en el mercado, versus las que pierdan, y no debemos preocuparnos por estas últimas, siempre y cuando mantengamos el control, la disciplina, la estrategia y el seguimiento. Todo esto amerita una inversión que busque hacer cumplir mis metas futuras según un perfil de riesgo estipulado.

Camilo Silva Jaramillo


Fuente: Finanzas Personales