En 2015 se entregaron más de 95 mil permisos de empleo a extranjeros:
Visas de trabajo crecen 31%, y 7 de cada 10 casos se tramitan con modalidad temporal
09.05.2016

Los permisos temporarios por motivos laborales comenzaron a operar recién en marzo de 2015, y su demanda ha sido explosiva. Entre sus ventajas destaca que se elimina la obligación de los empleadores a pagar los pasajes de vuelta en caso de despido, se acortan los plazos para optar a la residencia definitiva y permite tener más de un trabajo.  


Durante 2015 se otorgaron 95.901 visas de trabajo a extranjeros, un 31% más de lo que se tramitó el año anterior, según datos del Departamento de Extranjería y Migración. El salto se explica por la puesta en marcha del permiso temporario por motivos laborales, fórmula que entre marzo y diciembre del año pasado acaparó el 68% de las solicitudes anuales (64.917). La mayoría de los permisos se otorgaron a peruanos y colombianos, sumando ambos 48.815 tramitaciones.

“Si la medida hubiera sido inocua, tendríamos un crecimiento simétrico entre quienes entran a Chile y las visas de trabajo, pero no es así. Eso significa que había personas que estaban ocupadas ilegalmente y que con esta política migratoria se transparentó el mercado laboral”, afirma Rodrigo Sandoval, jefe de la repartición gubernamental.

Esta nueva fórmula tarda cerca de cuatro meses en tramitarse e incorpora una serie de ventajas respecto de la alternativa tradicional sujeta a contrato. Por parte de los empleadores, elimina la obligatoriedad de pagar los pasajes ante un despido y ya no es necesario informar a Extranjería en esos casos. Por el lado de los migrantes, rebaja de dos a un año el tiempo para pedir la permanencia definitiva, y en dicho período deja de ser excluyente tener un solo contrato.

Con esto, la gran perdedora es la visa sujeta a contrato. En un año, esta cayó 67% al pasar de 66.606 solicitudes en 2014 a 21.934 en 2015. A Florencia Saffirio, coordinadora nacional del área social del Servicio Jesuita para Migrantes (SJM), no le extraña esta contracción: “La cláusula de viaje es un desincentivo tremendo para contratar”. Además, dice que por estar “amarrados” a un empleador por dos años para optar a la permanencia definitiva, los extranjeros muchas veces aguantan malas condiciones laborales. “Si se cambian de trabajo, hay que empezar de cero. En ese sentido, la visa temporaria por motivos laborales mejora bastante la situación”, agrega.

Sandoval aclara que la alternativa sujeta a contrato no es mala, en la medida que no sea la única. “Está concebida para aquellas personas que las empresas van a buscar al exterior, y para que una vez que terminen sus labores, la compañía se haga cargo de que vuelvan a su destino”. En ese sentido, reconoce que es una fórmula ineficiente para quien busca ocuparse dentro del país y que llega como turista o estudiante, por ejemplo.

Retail y banca demandan profesionales

Los migrantes representan una mano de obra interesante para las empresas, las que reconocen como gran ventaja su disposición. Así lo cree Huberto Berg, director en Berg Consultores y experto en relaciones laborales: “Vienen con ganas de trabajar, lo que a veces cuesta encontrar en ciertos sectores de la población nacional, que demuestran una actitud algo reticente”.

Según datos del SJM, muchos suelen dedicarse a puestos relacionados con el servicio, como atención al público, asesoras domésticas y auxiliares de aseo en oficinas o locales comerciales. También se ocupan en cocinas, construcción, costura y cuidado de ancianos o personas con necesidades especiales.

Cristián Carvajal, director comercial de Grupo Expro, dice que este grupo está dispuesto a trabajar en peores condiciones que el personal local: “Están más disponibles a ocuparse en puestos que los chilenos no consideran, con sistemas de turnos complicados o labores que no requieren mayor calificación”.

En Trabajando.com apuntan a los extranjeros con perfil técnico y profesional. Esta mano de obra es demandada por los sectores de retail , banca y telecomunicaciones, en su mayoría en áreas relacionadas con contabilidad, secretariado, informática, administración de empresas e ingeniería comercial. “Vienen con expectativas de sueldo iniciales menores que los chilenos. Después se ajustan al mercado, pero están dispuestos a aceptar condiciones un poco más bajas”, señala Álvaro Vargas, gerente general de Trabajando.com.

Saffirio advierte que, por lo general, las personas están sobrecalificadas para los puestos que ocupan: “En Chile reconocer los títulos técnicos y profesionales requiere de un proceso de convalidación complejo, lo que hace que la mayoría acepte posiciones menos calificadas para insertarse rápido”.

Bajo crecimiento afecta la migración

Actualmente, las empresas con más de 25 personas no pueden contratar migrantes por más del 15% de su plantilla, según el Código del Trabajo. En general, hay coincidencia en que la norma atenta contra la competitividad de las industrias y genera distorsiones de mercado. “En términos económicos, Chile necesita migración. Estamos con una tasa de natalidad de 1,8 hijos por mujer y se necesita de 2,1 para mantener el nivel de productividad”, destaca Sandoval.

Por ello, se mira con preocupación el escenario actual, donde la tasa de desempleo ha tendido a subir. “Quien está buscando puede sentir que el extranjero no tiene el mismo derecho que él para postular a un puesto. Eso hoy no es así, pero es un fenómeno que ocurre cuando hay alta desocupación”, dice Carvajal.

Sandoval aclara que los migrantes están lejos de suplir toda la mano de obra necesaria. “Hasta ahora no existen sectores donde la población chilena quede sin empleo a causa de la población migrante”, indica. Según el estudio “Migración y mercado laboral en Chile”, del BID y de la U. de Chile, la inmigración tiene efectos en el mercado laboral local cuando representa sobre 10% del total de los trabajadores en un sector determinado.

De empeorar la situación económica, Berg cree que los extranjeros optarán por irse del país. “Claramente hay una menor demanda por fuerza de trabajo, por lo que no sé dónde finalmente será ocupada esta mano de obra. Es muy probable que esta gente no encuentre empleo y termine retornando a sus países o a economías más activas”.

NORMA LABORAL
Las empresas con más de 25 personas no pueden contratar migrantes por más del 15% de su plantilla, según el Código del Trabajo.

Permisos tienen aranceles diferenciados

Los aranceles de las visas sujetas a contrato y temporarias por motivos laborales varían según el país. Por ejemplo, para los colombianos sacar el primer permiso tiene un costo de US$ 295, mientras que el valor de la temporaria es de US$ 180. Mientras, en Perú y Haití ambos trámites tienen el mismo valor: US$ 80 y US$ 25, respectivamente.

“Puede que haya algún país donde salga más cara la visa temporaria, pero ella permite optar a la definitiva en un año y no en dos. Lo que hemos visto es que esta opción conviene más”, destaca Rodrigo Sandoval, jefe del Departamento de Extranjería y Migración.

María de los Ángeles Pattillo 


Fuente: El Mercurio