Los analistas sostienen que se consolida la recuperación, aunque ven riesgos externos:
Economía sorprende con crecimiento de 4,9% en mayo y se afianza expectativa de 4% para 2018
06.07.2018

En el quinto mes del año, la actividad minera anotó un alza interanual de 6,9%, mientras que el sector no minero avanzó un 4,7%, impulsado principalmente por servicios y comercio.  


Pese a que hubo un día hábil menos que en igual mes de 2017, el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) anotó en mayo una expansión de 4,9% en doce meses, superando los pronósticos del mercado, que se habían situado entre 3,2% y 4,5%.

Este es el mayor crecimiento para mayo desde 2013, cuando se expandió 5,3%.

El registro del Banco Central da cuenta de una expansión interanual de 6,9% en el Imacec minero y de 4,7% en el Imacec no minero, impulsado este último principalmente por las actividades de servicios y comercio.

"Lo positivo es que en lo que va del año llevamos acumulado un crecimiento de 4,7% y las perspectivas para 2018 apuntan a que el crecimiento va a estar más cerca del 4%, la mejor cifra de los últimos cinco años", destaca Antonio Acha, economista de BICE Inversiones.

La reactivación ya había comenzado hace rato, dice Nathan Pincheira, economista jefe de Fynsa, quien resalta que hoy se observa una sólida evolución de sectores distintos de la minería. "Es el séptimo mes consecutivo de un crecimiento sostenido en el Imacec no minero", señala Pincheira, quien prevé un crecimiento del PIB de 3,8% para 2018.

"No es para dormirse en los laureles"

Indicadores que también son valorados por las autoridades, pero con un dejo de cautela. El Presidente Piñera consideró una buena noticia que la economía creciera 5,1% promedio en marzo, abril y mayo, pero advirtió que no es para dormirse en los laureles. Expresó su preocupación porque el empleo crece solo 2,1%: "el crecimiento de la economía, queremos que se traduzca en mejores empleos, mejores salarios y mejores oportunidades", indicó.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, planteó que el crecimiento sigue al alza, superando las expectativas. "Va apareciendo una economía que ha vuelto a crecer, que se está poniendo de pie", comentó. No obstante, agregó que aún no se puede cantar victoria.

"Seguiremos corriendo esta maratón por muchos años para lograr estabilizar el crecimiento de la economía chilena", dijo por su parte el ministro de Economía, José Ramón Valente. Asoció parte importante del mayor crecimiento a la reactivación de las inversiones, como lo reflejan las importaciones de bienes de capital, que crecen a tasas de más de dos dígitos.

Pese a que las últimas cifras del INE arrojan una desaceleración en ventas del comercio minorista, Pincheira repara en que el Banco Central destaca el comercio y los servicios como las actividades de más incidencia, lo que ha sido la tónica en meses previos; excepto abril, en que influyó la industria manufacturera.

Aunque falta el resultado desagregado por sectores de las cuentas nacionales, el economista jefe de Fynsa piensa que probablemente sean los sectores más ligados a la demanda los que estarán más dinámicos en lo que resta del año.

Con expectativas de crecimiento en torno al 4% en 2018, la gran duda es si esto seguirá en 2019, si se va a ratificar la inversión y si va a tener impacto en el PIB potencial, más aun cuando al parecer el mundo no va a ayudar tanto, debido a la guerra comercial, dice Pincheira.

El mercado laboral está débil, con una tasa de desempleo que sube en el margen con factores estacionales de por medio; empleo asalariado privado que crece más lento de lo esperado y salarios que se desaceleran, advierte BICE Inversiones. Pese a ello, agrega que "en las cifras de actividad, inversión en bienes de capital, bienes de consumo durable y construcción, se ve mejoría, dando señales de que debiese mejorar el empleo privado, que al final va a ser lo que empuje el consumo".

Empleo
La ocupación está creciendo 2,1%, lo que preocupa al Presidente Piñera, quien sostiene que lo importante es que el incremento se traduzca en mejores empleos y salarios. 

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio