En su informe de Perspectivas Económicas 2017:
OCDE prevé que Chile crezca 2,8% en 2018, sujeto a mejoras en confianza del sector privado
07.06.2017

Para este año, proyecta una expansión de 1,6%, igual a la de 2016. Advierte alza en empleos por cuenta propia, y destaca el mayor gasto público en educación y salud.  


Una moderada recuperación del crecimiento económico de Chile para el próximo año proyectó la OCDE en su último Informe de Perspectivas Económicas. El organismo apuesta por una expansión del PIB de 2,8% en 2018 y de 1,6% este año, igual a la de 2016. Sus proyecciones están en línea con las entregadas el lunes por el Banco Central, que recortó a 1%-1,75% el PIB esperado para este año, y elevó a 2,5%-3,5% la expansión prevista para 2018.

Según la OCDE, la recuperación se apoyará en la mejora de la demanda externa y de la inversión, con un gran salto en dicha variable, la que llegaría a 4,1% el próximo año, proyección superior a la del Banco Central, que estimó una caída de 0,9% para este ejercicio y un alza de 3% para 2018. Las medidas para impulsar la competencia y la productividad y el nuevo Fondo de Infraestructura también podrían aumentar la inversión más de lo que se suponía, agrega. Ve una estabilización de la tasa de desempleo y un alza de las remuneraciones, lo que reduciría las disparidades de ingresos y aumentaría el consumo. “El crecimiento podría verse debilitado si la actual incertidumbre en el sector empresarial no se disipa”, agrega.

Los principales riesgos que observa la OCDE se relacionan con el desempeño de los principales socios comerciales de Chile y la evolución de los precios de las materias primas. Un crecimiento menor o mayor en China, EE.UU. y vecinos regionales podría reducir o aumentar la demanda externa, dice.

El informe destaca que el crecimiento económico ha continuado moderándose este año, a medida que las exportaciones se han rezagado a pesar de las recientes mejoras en los precios de los commodities . “La caída en la confianza empresarial, una mayor incertidumbre política y el enfriamiento del mercado inmobiliario han frenado la inversión, a pesar de las tasas de interés históricamente bajas”, consigna. Reconoce que el empleo por cuenta propia y a tiempo parcial involuntario ha aumentado considerablemente. También hacen referencia al aumento del gasto público, pero ve de manera positiva el destino de los recursos. “Las autoridades aumentaron el consumo público en un 5,1% en 2016, para apoyar el crecimiento; el gasto adicional previsto en educación y servicios de salud mejorará la inclusión y las perspectivas de crecimiento a largo plazo”, agrega, destacando la reforma educacional en curso, que mejoraría la equidad.

Añade que el aumento del déficit fiscal de 2,7% del PIB en 2016 a alrededor del 3,1% del PIB este año es “apropiado”, dadas la incertidumbre económica y la expansión sostenida del gasto en salud y educación, que es “bienvenida”. Sin embargo, precisa que la consolidación fiscal que sigue podría tener un efecto de una disminución adicional en la inversión en infraestructura, lo que pesaría sobre la productividad y el crecimiento a largo plazo si es que el aumento planeado en proyectos público-privados no se materializa. “La ampliación de los ingresos públicos, en particular mediante el aumento de los impuestos sobre bienes inmuebles y la revisión de la imposición de los recursos naturales, garantizaría una financiación más sostenible del gasto social y de la infraestructura”, sostiene.

Política monetaria y posible alza en la tasa

La OCDE destaca que la política monetaria sigue siendo un apoyo para la economía y que el ente emisor reaccionó a la desaceleración con bajas de tasas, recortando la TPM de 3,5% en diciembre de 2016 a 2,75% en abril de 2017 (hoy ya está en 2,5%). “A medida que la economía se fortalece y los efectos de la reciente apreciación de la moneda se disipan, se prevé que el Banco Central aumente lentamente su tasa a partir de principios de 2018”, sentencia.

6,6%

es el PIB que estima la OCDE para China en 2017 gracias al impacto de los estímulos fiscales.

4,6%

sería el pronóstico del desempleo para Estados Unidos, mientras que la ocupación sería 1,4%.

0,7%

progresaría Brasil en 2017 y saldría de su profunda recesión. La recuperación sería débil.

2,5%

crecería Argentina en 2017 al mismo tiempo que las reformas implementadas ganen fuerza.

M. Penaforte y F. Gattavara


Fuente: El Mercurio