Estudio de Rodrgio Vergara y Francisco Szederkenyi, investigadores del CEP:
Alza del empleo por cuenta propia en un contexto de desaceleración se agudizó en los últimos años
06.06.2017

El ex presidente del Banco Central advierte que el fenómeno se ha profundizado por la duración de la etapa negativa del ciclo, que ya lleva casi cuatro años.  


Mucho se ha discutido en el último año respecto de la moderada tasa de desempleo versus el deterioro en la calidad del mismo. Ello se observa a través del estancamiento y caída en el empleo asalariado y un incremento en el trabajo por cuenta propia. El ex presidente del Banco Central y actual investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Rodrigo Vergara, elaboró junto a Francisco Szederkenyi, también economista del think tank , un estudio que analiza el comportamiento de estos dos tipos de empleo y cómo han ido evolucionando en el tiempo.

Según las cifras del INE dadas a conocer la semana pasada, la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzó a 6,7% en el trimestre móvil febrero-abril, siguiendo con un lento (aunque persistente) aumento. La ocupación creció 1,4%, lo que representa la generación de 109.430 nuevos puestos de trabajo en doce meses. De ellos, 83.120 corresponden a trabajadores por cuenta propia; es decir, tres de cada cuatro empleos creados en el último año son independientes. En cambio, los asalariados aumentaron solo en 18.660.

Sin embargo, para el estudio los investigadores tomaron en cuenta los datos de la Universidad de Chile para el Gran Santiago, encuesta que tiene una serie más larga que la del INE sin cambios metodológicos. Utilizaron datos entre 1997 y 2016.

Según las cifras, la participación de asalariados en el empleo ha caído desde 2013 en 1,9 puntos porcentuales mientras que, en paralelo, la participación de los cuenta propia aumentó en 2,4 puntos.

De la investigación se concluye que en los momentos de alto crecimiento crece la participación de trabajadores asalariados y disminuye la de los cuenta propia. Lo inverso sucede en períodos de desaceleración. Lo llamativo es que este fenómeno se ha agudizado en los últimos años. “En lo más reciente el crecimiento del trabajo asalariado se ha hecho más procíclico y el por cuenta propia más contracíclico”, explica el estudio.

“En el trabajo no se hace un análisis al respecto (de por qué el fenómeno se ha agudizado), solo se constata el hecho. No obstante, se podría especular que podría estar relacionado con la duración de esta etapa negativa del ciclo, que ya lleva casi cuatro años, la que es muy superior a ciclos anteriores”, explica Vergara, economista que recientemente se incorporó al área económica del equipo del precandidato a la Presidencia y ex Mandatario Sebastián Piñera y quien además “suena” como un posible próximo ministro de Hacienda, en un eventual segundo período de Piñera.

Diferencia por actividad económica

En el estudio los investigadores también analizaron los cambios en el empleo, tanto asalariado como por cuenta propia, según distintas clasificaciones: grupo ocupacional, actividad económica, edad, género y nivel de educación. Se concluye que entre los asalariados, quienes tienen el comportamiento más procíclico son los empleados que trabajan en construcción, comercio, industria, servicios de gobierno y financieros, y servicios comunales y sociales, de todos los tramos etarios pero más significativamente los más jóvenes, mujeres, y principalmente con educación universitaria y en cierto grado también con educación media y básica.

En cuanto a los flujos de empleo en los cuenta propia se observa que los grupos que siguen más el patrón contracíclico son los que trabajan en los sectores de servicios personales y hogares, y en agricultura, en general en grupos más jóvenes y más recientemente en grupos de edad media, sin grandes diferencias entre hombres y mujeres.

“(El fenómeno) podría estar relacionado con la duración de esta etapa negativa del ciclo, la que es muy superior a ciclos anteriores”.
RODRIGO VERGARA INVESTIGADOR DEL CEP Y EX PRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL

Mariana Penaforte 


Fuente: El Mercurio